Este ferry hidroala eléctrico ha hecho historia al completar una travesía de 160 millas náuticas
No es un ferry nuevo, ya que entró en funcionamiento a finales de 2024, pero es la primera vez que recorre tanta distancia
Con la mirada puesta firmemente en el horizonte, Candela se prepara para una fase crucial de expansión que busca escalar la producción de su modelo P-12, el primer ferry hidroala eléctrico del mundo, y llevar su tecnología a nuevas rutas comerciales. La compañía no parte de cero, sino que aprovecha el fuerte impulso generado por sus recientes despliegues estratégicos en la capital sueca y en el Lago Tahoe, escenarios que han servido para validar la viabilidad de sus embarcaciones en entornos reales. Este éxito operativo ha sentado las bases para que la empresa comience a posicionarse como una solución de transporte masivo y escalable.
La ambición global de Candela se refleja en el interés que ha generado en importantes proyectos internacionales, incluyendo un pedido de ocho unidades P-12 destinado a la red de transporte acuático sostenible de Neom, en Arabia Saudita. Sin embargo, el camino hacia la expansión internacional no está exento de obstáculos; aunque el acuerdo subraya el potencial de la tecnología, existen indicios de problemas de financiación en torno al megaproyecto saudí que podrían poner en duda la ejecución final de ese pedido en particular. A pesar de la incertidumbre, Candela mantiene su estrategia, que consiste en diversificar su presencia más allá de sus mercados originales.
Una travesía que ha dado mucho de qué hablar
A todo esto, hay que sumar que el sector del transporte marítimo sostenible ha alcanzado un nuevo récord gracias al P-12, ya que este ferry eléctrico de hidroala acaba de completar un viaje de 160 millas náuticas (296 km) entre Gotemburgo (Suecia) y Oslo (Noruega). Lo que hace especial a esta hazaña no es solo la distancia, inédita hasta ahora para un ferry eléctrico de este tipo, sino la eficiencia de su tecnología. Al utilizar hidroalas, reduce drásticamente la fricción y el consumo de energía. La travesía, realizada en tres días con diversas paradas técnicas a lo largo de la costa escandinava, demuestra que el transporte marítimo limpio no es solo una promesa de futuro, sino una solución rápida, eficiente y totalmente viable para el presente.
El objetivo final de Candela es materializar un futuro donde los ferris con hidroalas sean la norma y no la excepción, desplazando progresivamente a las embarcaciones propulsadas por diésel en rutas de corta y media distancia en todo el mundo. Esta transición tecnológica promete transformar la industria marítima al atacar tres frentes simultáneamente: la eliminación de emisiones contaminantes, la reducción drástica de los costes operativos para los operadores y la mejora sustancial de la experiencia del pasajero, quien podrá disfrutar de recorridos más tranquilos y silenciosos sobre el agua.