Google lleva Gemini a las fábricas: la IA toma el control de robots humanoides
Google y Boston Dynamics unen fuerzas para que Gemini dé a los robots la inteligencia que necesitan para trabajar en el mundo real
Hasta ahora, los robots humanoides eran sobre todo una demostración de ingeniería: impresionantes en vídeos, ágiles en acrobacias, pero bastante limitados cuando tocaba hacer algo realmente útil. Esto es justo lo que Google quiere cambiar. En el CES 2026 de Las Vegas, la compañía ha anunciado un acuerdo entre Google DeepMind y Boston Dynamics para llevar el modelo Gemini (esa misma IA que usas en tu móvil) al mundo físico, empezando por las fábricas.
La idea es tan ambiciosa como inquietante: dotar a robots humanoides y cuadrúpedos de una inteligencia artificial capaz de entender su entorno, reconocer objetos y manipularlos con las manos, algo esencial para el trabajo manual. Gemini Robotics será el “cerebro” que se integre en máquinas como Atlas, el famoso humanoide de Boston Dynamics, y Spot, su robot con forma de perro.
De bailarines a trabajadores industriales
Atlas ya sabe correr, saltar e incluso bailar, pero eso no lo convierte en un operario. Le falta contexto. No entiende qué objeto tiene delante, para qué sirve ni cómo debe interactuar con él si cambia el entorno.
Ahí es donde entra Gemini, un modelo diseñado desde el principio para ser multimodal y aprender del mundo real, no solo de texto o imágenes.
Las primeras pruebas no se harán en laboratorios futuristas, sino en fábricas de Hyundai, la empresa que controla Boston Dynamics. Según sus responsables, la industria del automóvil es el entorno perfecto para empezar: espacios controlados, tareas repetitivas pero variadas y una necesidad real de automatización avanzada.
El objetivo no es que el robot repita siempre el mismo movimiento, sino que sea capaz de adaptarse. Que vea una pieza nueva, entienda cómo agarrarla y decida qué hacer con ella sin que un ingeniero tenga que reprogramarlo desde cero.
Una carrera global por el robot humanoide perfecto
Google no está sola en esta carrera. En Estados Unidos, empresas como Tesla, Figure AI o Agility Robotics llevan tiempo desarrollando humanoides. En China, la competencia es todavía más intensa, con cientos de compañías trabajando en sistemas similares. La diferencia es el enfoque: mientras otros fabrican robots completos, Google quiere que Gemini sea para la robótica lo que Android fue para los móviles.
El CEO de DeepMind, Demis Hassabis, lo ha dejado más que claro: la idea no es crear “el robot de Google”, sino una inteligencia que pueda usarse en máquinas de distintos fabricantes. Cuantos más robots usen Gemini, más datos recogerá el modelo y mejor entenderá el mundo que nos rodea.
Potencial… y “posibles” riesgos
Que una IA tome decisiones sobre sistemas físicos no es trivial. Un error en una recomendación de texto es molesto; un error en un robot industrial puede ser muy peligroso. Por eso, desde Google aseguran que Gemini contará con capas adicionales de razonamiento y control para anticipar comportamientos inseguros.
La realidad es que estamos entrando en una nueva fase. La IA ya no solo responde preguntas o genera imágenes. Empieza a mover cosas, a ocupar espacio y a trabajar codo a codo con los humanos. Las fábricas serán el primer paso, pero todo apunta a que no será el último.