Ni pantalla táctil ni Bluetooth: Casio renueva su reloj más mítico cambiando solo una cosa para hacerlo perfecto
Casio renueva sus G-Shock más clásicos cambiando el panel de luz electroluminiscente por LED de alta eficiencia, mejorando la legibilidad nocturna y la vida útil de la batería
Casio ha actualizado tres de sus modelos G-Shock más veteranos aplicando una revisión técnica que prioriza la eficiencia energética frente a la conectividad. La marca japonesa mantiene la arquitectura de herramientas de precisión de sus GW-6900 y GW-2310, evitando la integración de sensores inteligentes para no comprometer la fiabilidad que define a su línea Tough Solar clásica.
La noticia, originalmente recogida por Notebookcheck, nos cuenta que la mejora reside en el cerebro del reloj. El GW-6900U-1JF estrena el módulo 3547, que sustituye la antigua luz de fondo azulada —que se gastaba con los años— por un LED de alta luminosidad. Este cambio permite que la luz sea más potente consumiendo mucha menos energía de la batería solar. Al ser arquitecturas más sencillas que los G-Shock solares con Bluetooth, la optimización del hardware es el único camino para estirar la autonomía.
Eficiencia energética y visibilidad en los módulos de nueva generación
Al gastar menos electricidad cada vez que pulsas el botón de la luz, el GW-6900U logra funcionar hasta 10 meses seguidos en oscuridad total, ganando un mes extra de autonomía respecto al modelo anterior. Esta gestión de la energía se apoya en el sistema Tough Solar, que recarga el reloj con cualquier fuente de luz, eliminando la necesidad de cambiar pilas o usar cargadores externos durante años.
La transición al LED también soluciona un problema de durabilidad: los paneles antiguos perdían brillo con el tiempo, mientras que los nuevos diodos mantienen su intensidad décadas después. Casio ha integrado esta mejora en los GW-2310U-1 y GW-2310UFB-1, conservando la tecnología Multiband 6, un sistema que recibe señales de radio desde seis antenas mundiales para que el reloj siempre esté en la hora exacta de forma automática.
A diferencia de los nuevos G-Shock DWH5600 con funciones de salud, estos modelos actualizados se mantienen como herramientas puras. Casio no busca competir con relojes inteligentes que caducan a los dos años, sino ofrecer piezas que aguanten 200 metros bajo el agua y golpes extremos sin depender de una aplicación en el móvil o de actualizaciones de software que dejen el hardware obsoleto.
Esta renovación es, en esencia, un ejercicio de minimalismo funcional. Los precios en Japón se sitúan en 24.200 yenes (unos 132 euros) y 22.000 yenes (unos 120 euros). Casio demuestra que la verdadera utilidad no está en añadir funciones, sino en perfeccionar las que ya funcionan para que el reloj dure toda la vida. Al final, parece ser que el minimalismo digital va ganando adeptos también entre los fabricantes.