Parece sacada de Black Mirror, pero es real: Japón lanza su 'lavadora humana' con sensores de salud
La cápsula futurista que arrasó en la Expo de Osaka ya es real: limpieza total, relax y monitorización de salud en un solo dispositivo
Cuando se trata de llevar la tecnología un paso más allá, Japón no tiene rival. La última prueba es una lavadora humana que, por mucho que suene al argumento de un capítulo de Black Mirror, existe de verdad. Tras arrasar en la Expo 2025 de Osaka, donde se convirtió en una de las atracciones más comentadas durante los seis meses de exposición, esta cápsula en la que te tumbas para recibir una limpieza corporal completa ya ha empezado a comercializarse en el país nipón.
Este peculiar dispositivo, que ha sido desarrollado por la empresa japonesa Science Inc. y es conocido popularmente como Mirai Ningen Sentakuki (traducido como lavadora humana del futuro), no pretende ser una simple ducha automatizada. Según explicó la portavoz de la compañía, Sachiko Maekura, la idea va mucho más allá de la higiene: quiere ofrecer una experiencia para "lavar el cuerpo, pero también el alma".
Lo curioso es que este invento no es completamente nuevo: su creador, Yasuaki Aoyama, presidente actual de Science Inc., vio de niño una máquina similar en la Expo de Osaka de 1970. Su fascinación fue tal que, más de medio siglo después, la tecnología japonesa ha permitido que aquella locura retrofuturista se convierta en un producto completamente funcional y comercial.
Así funciona Mirai, la lavadora humana de Science Inc.
La experiencia de Mirai dura unos 15 minutos y está pensada para ser tan cómoda como futurista. Según ha explicado la web de noticias india NDTV, se divide en varias fases muy medidas:
- Entrada en la cápsula: el usuario se recuesta dentro de esta cápsula de 2,3 metros de largo, acto seguido se cierra la tapa y arranca todo el proceso.
- Comienza el lavado automático: la lavadora humana utiliza microburbujas y una ducha de niebla ultrafina para limpiar suavemente todo el cuerpo.
- Monitoreo de la salud: los sensores incorporados rastrean los latidos del corazón y otras constantes vitales del usuario, con el fin de garantizar la seguridad durante la experiencia.






- Experiencia relax: mientras el lavado está en progreso, se reproducen imágenes relajantes y música ambiental dentro de la cápsula.
- Proceso de secado: después, la máquina inicia un secado automático que evita tener que usar toallas al salir, completando toda la experiencia en alrededor de 15 minutos.
- Salida reparadora: cuando termina el secado, solo hay que levantarse y salir de la cápsula… sorprendentemente limpio, relajado y supervisado.
Un capricho futurista muy caro y con lista de espera
El impacto en esta ciudad ha sido tan grande que empresas de distintos sectores se lanzaron a preguntar por ella. La primera unidad de este invento ha sido adquirida, precisamente, por un hotel de Osaka que ofrecerá este peculiar servicio como una experiencia premium para sus huéspedes. Incluso una compañía estadounidense de resorts ha mostrado interés en importar el dispositivo.
Por otro lado, la cadena japonesa de electrónica Yamada Denki se ha sumado a la fiebre por esta impresionante tecnología. A partir del 25 de diciembre, la compañía exhibirá una unidad en una de sus tiendas, con un espacio de demostraciones para que los visitantes puedan vivir la experiencia de Mirai Ningen Sentakuki en primera persona.
Eso sí, no será fácil hacerse con una. Debido a la complejidad del sistema y a su carácter experimental, Science Inc. planea producir solo 50 unidades, casi como si fueran piezas de coleccionista. Y su precio va en la misma línea: los medios japoneses estiman unos 60 millones de yenes, lo que serían 385.000 dólares o 330.000 euros aproximadamente. Aun así, la empresa asegura que la demanda existe y que su objetivo es acercar esta tecnología a quienes no pudieron verla en la Expo.