VITURE Luma Ultra XR, análisis: el gadget con el que soñaba cuando tenía 7 años
Después de un mes de uso diario, estas gafas XR se han convertido en mi accesorio favorito para gaming, cine y productividad portátil
Siempre he sido un obseso de las pantallas grandes. Mi tele en casa es de 77 pulgadas, he pasado por varios proyectores, y la idea de tener un cine personal en cualquier sitio me ha perseguido durante años. Cuando Apple presentó las Vision Pro, confieso que me picó la curiosidad. Pero había algo que me frenaba: no quería aislarme completamente del mundo. Esas gafas cerradas, por muy impresionantes que fueran, me generaban cierto rechazo.
La realidad es que mi caso de uso era muy específico: quería una pantalla gigante para jugar en la cama sin molestar a nadie, para ver series en hoteles durante viajes de trabajo, para tener mi propio cine personal en un avión. Nada de realidad virtual inmersiva, nada de avatares flotantes. Solo una pantalla brutal que pudiera llevar en el bolsillo.
Había probado hace tiempo uno de los primeros modelos de VITURE, y la experiencia fue... correcta. Funcionaban, sí, pero pasado un rato me resultaban incómodas y carecían de funciones espaciales. Las he estado utilizando pero no he podido evitar pensar que quizás esta tecnología aún no estaba madura. Cuando me llegaron las VITURE Luma Ultra XR con todo el ecosistema de accesorios, reconozco que tenía mis reservas. Temía que la historia se repitiese.
No podía estar más equivocado.
Desde hace un mes las uso a diario. Para jugar, para ver YouTube, para escribir este mismo análisis desde la cama. Hacía mucho tiempo que no me enamoraba tanto de un accesorio tecnológico. Y no pensé que fuesen a gustarme tantísimo.
+ Pros
- Calidad de pantalla excepcional, como ver una película en el cine
- Sesiones de 2 horas sin fatiga visual ni mareos
- Film electrocrómico que oscurece las lentes con un botón
- Compatibilidad brutal: Mac, PC, iPad, Steam Deck, Switch 2, Android
- Sonido envolvente sorprendentemente bueno para el tamaño
- Funda de transporte premium que viaja siempre conmigo
- Patillas ajustables para encontrar tu posición perfecta
- Contras
- Pérdida de nitidez en las esquinas inferiores de la pantalla
- El Neckband se calienta y su autonomía es justa
- El dock de Switch pesa demasiado para sesiones largas con él en mano
- Incompatible con iPhone 15 (¡Apple, arregla esto!)
- Campo de visión limitado para productividad multipantalla

- Precio de las VITURE Luma Ultra XR y dónde comprarlas
- Especificaciones técnicas
- Diseño y primeras impresiones
- La pantalla: tu cine personal de bolsillo
- Sonido: mejor de lo esperado
- El ecosistema VITURE: más allá de las gafas
- Casos de uso reales: dónde brillan las VITURE
- ¿Para quién son las VITURE Luma Ultra XR?
- Comparativa: de un SEAT Ibiza a un BMW M3
- Qué mejoraría
- Conclusión: el futuro que imaginaba de niño
Precio de las VITURE Luma Ultra XR y dónde comprarlas
Las VITURE Luma Ultra XR tienen un precio de salida de unos 450 euros para las gafas solas. El kit completo con Neckband, dock de Switch y mandos puede superar los 700 euros fácilmente. ¿Es caro? Sí. ¿Merece la pena? Si entras en el perfil de usuario adecuado, cada céntimo.
Mi recomendación: las gafas son imprescindibles, el Neckband es muy recomendable (a pesar de sus limitaciones), y el resto de accesorios dependen de tu ecosistema. Si usas mucho la Switch 2, el dock tiene sentido. Si no, con las gafas y el Neckband tienes más que suficiente para empezar.
Comprar VITURE Luma Ultra XR en la web oficial
Especificaciones técnicas
| Componente | Especificación |
|---|---|
| Display | Sony Micro-OLED de alta eficiencia |
| Resolución | 1200p (calidad "4K-like" según VITURE) |
| Tamaño de pantalla virtual | 152 pulgadas a 4 metros |
| Campo de visión (FOV) | 52° |
| Brillo | 1000 nits percibidos |
| Frecuencia de refresco | Hasta 120Hz |
| Film electrocrómico | Sí, con varios niveles de oscurecimiento |
| Audio | Harman AudioEFX integrado en las patillas |
| Ajuste de miopía | Hasta -4.0D integrado |
| Conexión | USB-C (requiere DP Alt Mode) |
| Peso | ~80g |
| Compatibilidad | Mac, Windows, Linux, iOS, Android, Steam Deck, Switch 2 |
Diseño y primeras impresiones

Las VITURE Luma Ultra XR cuentan con cristal electrocromico y graduación ajustable / Fotografía de Elisa Piñón
Lo primero que llama la atención al sacar las VITURE Luma Ultra de su caja es lo poco que parecen unas gafas de realidad extendida. Podrían pasar por unas gafas de sol algo peculiares, con ese toque futurista que no resulta estrambótico. Las he usado en la oficina y en aviones, y más allá de alguna mirada curiosa al principio, la gente se acostumbra rápido. O te quedas tan inmerso en lo tuyo que dejas de preocuparte por lo que piensen.
La funda de transporte merece mención aparte. Es una de esas cosas que parece un detalle menor pero que en el día a día marca la diferencia. Es compacta, protege bien las gafas, y se ha convertido en un fijo de mi maletín. La llevo a todas partes sin pensarlo.
El ajuste inicial requiere su tiempo. Las gafas vienen con varias almohadillas nasales de distintos tamaños, y las patillas se pueden doblar para encontrar el ángulo perfecto. Con unas almohadillas me perdía parte de la pantalla, con otras perdía otras zonas. Me llevó un buen rato dar con mi configuración ideal, pero una vez la encontré, la comodidad es total. Puedo llevarlas puestas durante dos horas seguidas sin que me molesten.
Un detalle importante: no necesito lentes graduadas con las Luma Ultra gracias a su ajuste de miopía integrado. Si tienes hasta -4.0 dioptrías, estás cubierto. Para graduaciones mayores, VITURE vende insertos magnéticos por unos 99 euros.
La pantalla: tu cine personal de bolsillo
¿Cómo describirías la experiencia de ver una pantalla de 152 pulgadas flotando delante de ti? La mejor analogía que se me ocurre es la de estar en el cine, sentado en las filas de la mitad hacia atrás. Esa sensación de pantalla grande pero a una distancia cómoda, donde no tienes que mover la cabeza constantemente para abarcar todo.
La calidad de imagen es excelente. Los colores son vivos, el contraste es profundo (ventajas del OLED), y el brillo es más que suficiente. De hecho, suelo bajarlo un poco porque viene bastante potente de serie. La resolución 1200p se ve nítida en el centro de la pantalla, aunque reconozco que en los extremos, especialmente en la zona inferior, hay cierta pérdida de nitidez. Es algo inherente a la tecnología actual y al campo de visión de 52 grados, pero en el uso real apenas molesta.
El film electrocrómico es una maravilla. Con pulsar un botón, las lentes se oscurecen para bloquear la luz externa y aumentar la inmersión. También puedes dejarlas traslúcidas para ver qué pasa a tu alrededor mientras usas las gafas. Muy útil cuando necesitas controlar el iPad o simplemente no quieres desconectar completamente del mundo.
Para películas, la experiencia es de ensueño. He visto series completas, películas, vídeos de YouTube, y todo se siente premium. El único inconveniente es tener que apartar la vista de esa pantalla gigante para interactuar con el dispositivo fuente. Pero es un problema menor que se soluciona usando el modo traslúcido o simplemente acostumbrándote a los controles.
Sonido: mejor de lo esperado
Los altavoces integrados en las patillas de las gafas son sorprendentemente buenos para su tamaño. El sonido es envolvente, con cuerpo suficiente para disfrutar de una película sin necesidad de auriculares adicionales. La persona que tengas al lado apenas escuchará nada, lo cual es perfecto para vuelos o espacios compartidos.
¿Sustituyen a unos buenos auriculares? No. Si estás en un entorno ruidoso o hay otra fuente de sonido compitiendo (alguien viendo la tele cerca, por ejemplo), acabarás optando por ponerte cascos para aislarte completamente. Pero para un vuelo en avión o para ver algo en la cama cuando la casa está en silencio, el audio integrado cumple de sobra.
El ecosistema VITURE: más allá de las gafas

Los accesorios de las VITURE Luma Ultra XR / Fotografía de Christian Collado
Neckband: la idea es genial, la ejecución necesita madurar

La Neckband de las VITURE Luma Ultra XCR / Fotografía de Elisa Piñón
El Neckband es un dispositivo que se coloca alrededor del cuello y funciona como un mini-Android independiente. Lo uso principalmente para gaming remoto de Xbox y PS5, para ver YouTube y para Plex. La idea es brillante: no necesitas ningún otro dispositivo, te pones el collar, conectas las gafas, y tienes acceso a un mundo de contenido.
La realidad es que aún tiene margen de mejora. La autonomía es justa, se calienta bastante durante el uso, y los gestos para navegar por la interfaz no terminan de convencerme. Acabo conectando uno de los mandos 8BitDo para moverme por los menús porque es más cómodo. Aun así, lo recomiendo. Para usarlo sin depender de otro dispositivo y sacarle un rato largo de rendimiento, es suficiente. Y VITURE actualiza el firmware constantemente, así que confío en que irá mejorando.
Uno de mis puntos favoritos con este dispositivo es que dispones de la play store y por lo tanto de la totalidad de las apps de esta, tener ChatGPT para hablar con el usando las gafas o cualquier juego o app que se te ocurra, es posible.
El dock de la Switch 2: potencia con un pero
El dock añade batería extra y conectividad HDMI para usar las gafas con la Switch 2 (o cualquier fuente HDMI). Funciona genial. He disfrutado la demo del Dragon Quest III HD-2D Remake como nunca, y lo que más me sorprendió es que puedes jugar sesiones largas sin sentirte fatigado ni mareado.
El pero: pesa. Para sesiones largas no me ha gustado tenerlo en la mano junto con la Switch. Mi solución ha sido dejar la consola a un lado y usar un mando externo. Así las gafas hacen de pantalla y el mando de control, y la experiencia es increíble.
Los mandos 8BitDo: el complemento perfecto
Vienen dos mandos en el kit, uno con layout de Xbox y otro de Switch. El de Xbox se ha convertido en mi favorito para prácticamente todo: gaming remoto, Steam Deck, y mi combo preferido del momento: conectar las VITURE al iPad y jugar a Dead Cells o Cult of the Lamb de Apple Arcade.








Este último punto merece mención especial. Por fin he podido sacarle partido real a Apple Arcade más allá de Balatro o Slay the Spire. La combinación de iPad + gafas + mando ha convertido juegos que antes ignoraba en experiencias brutales.
Casos de uso reales: dónde brillan las VITURE

El excelente estuche de carga de las VITURE / Fotografía de Elisa Piñón
Gaming portátil: el caso de uso estrella
Esta semana iba en un vuelo, me puse las gafas con mi iPad con la pantalla casi cerrada, saqué el mando y jugué durante una hora a Dead Cells. Nunca un vuelo se me había pasado tan rápido. Eso sí, seguro que me miraron algo raro.
Con la Steam Deck he encontrado un uso curioso: la uso como mando mientras las gafas hacen de pantalla. Para aventuras gráficas, roguelikes y juegos más pausados, es genial. No noto ralentizaciones ni problemas de ningún tipo.
Pero la experiencia que más me ha sorprendido ha sido con la Switch 2. Siempre pruebo las consolas nuevas con Skyrim, es un juego que me sé de memoria. Cuando lo puse para hacer una prueba rápida, fue tan inmersivo que acabé retomando el juego completo. La sensación de esos paisajes en una pantalla gigante es tan increíble que no podía dejarlo. Y eso que quería probar otras cosas.
Cine y series: delicia nocturna
Ver películas tumbado en la cama sin que la pantalla te fuerce a una postura incómoda es un lujo. Puedes fijar la pantalla delante de ti, recostarte como quieras, y el ángulo siempre es perfecto. No te duele el cuello, nada te molesta. Esto me encantó especialmente porque siempre había tenido problemas para ver contenido cómodamente en la cama.
Productividad: funciona, pero con matices
He usado SpaceWalker para tener múltiples pantallas virtuales, y funciona. Pero no me ha conquistado del todo. El problema es el campo de visión: pierdo nitidez en las esquinas inferiores, y si ajusto las gafas para compensar, pierdo las superiores. Para trabajo concentrado en el centro de la pantalla funciona de maravilla. Este mismo análisis lo estoy escribiendo con las gafas puestas, música lo-fi de fondo, y iA Writer en pantalla completa. Es una combinación de ensueño. Pero para trabajo con múltiples ventanas que requiera ver las esquinas constantemente, noto algo más de fatiga visual.
¿Para quién son las VITURE Luma Ultra XR?
Un compañero me dijo una vez que este tipo de producto no merecía la pena. Y entiendo su punto: no son para todo el mundo.
Si te gusta el cine, si disfrutas jugando en pantallas grandes, si viajas mucho en avión o pasas tiempo en hoteles, si amas tu Steam Deck y a veces deseas jugar en algo más grande que su pantalla de 7 pulgadas... entonces NECESITAS invertir en unas gafas XR. Estar en un hotel y poder ver una serie a 152 pulgadas, o jugar a Skyrim con una pantalla que te envuelve, son experiencias que una vez las pruebas no quieres volver atrás.
Mi recomendación: no vayas a modelos baratos. Es mejor invertir en unas gafas de calidad porque realmente se le saca partido. Las Luma Ultra XR son ese punto dulce entre precio y prestaciones.
¿Para quién NO son? Si nunca has sentido la necesidad de una pantalla más grande, si no viajas, si juegas exclusivamente en tu setup de escritorio con monitor gaming... probablemente no les saques el partido suficiente para justificar el precio.
Comparativa: de un SEAT Ibiza a un BMW M3
Comparadas con el modelo antiguo de VITURE que probé hace tiempo, el salto es brutal. Con aquellas me fatigaba rápido, incluso me mareaba un poco (y las usé hasta que llegaron estas). Con las Luma Ultra la experiencia es completamente diferente. Es como pasar de un SEAT Ibiza (sin desmerecer) a un BMW M3.
La calidad de la pantalla, la estabilidad de la imagen, la comodidad general... todo ha mejorado notablemente. Si probaste gafas XR hace unos años y no te convencieron, te animo a darles otra oportunidad. La tecnología ha madurado mucho.
Frente a la competencia directa como las Xreal Air 2 Ultra, las VITURE destacan en brillo (1000 nits vs 500), en el film electrocrómico (mucho más efectivo), y en el ecosistema de accesorios. Las Xreal son una alternativa sólida, pero a falta de probarlas, las Luma Ultra me parecen una opción más interesante a día de hoy.
Qué mejoraría
Si pudiera pedir un deseo a VITURE, sería más campo de visión. Especialmente para productividad en PC, poder usar las gafas como pantalla de trabajo durante más rato sin tener que estar moviendo las ventanas para centrarlas sería un game changer.
También me gustaría que los gestos del Neckband mejoren. Es sorprendente lo bien que funciona el dispositivo en general, pero la navegación por gestos se vuelve torpe en cuanto quieres hacer algo mínimamente complejo. Por suerte, VITURE actualiza sus productos constantemente, así que confío en que esto irá mejorando con el tiempo.
Y Apple, si estás leyendo esto: arregla la compatibilidad con el iPhone 15. Es una pena que mi iPad Pro funcione perfecto y mi iPhone no.
Conclusión: el futuro que imaginaba de niño
Cuando tenía 7 años imaginaba un mundo futurista con pantallas que flotan, películas inmersivas gigantes como en el cine pero viéndolas desde mi cama. Las VITURE Luma Ultra XR son exactamente eso: el gadget con el que soñaba de niño hecho realidad.
No son perfectas. El campo de visión podría ser mayor, el Neckband necesita madurar, y el precio del kit completo no es precisamente económico. Pero si encajas en el perfil de usuario adecuado (y si has llegado hasta aquí en este análisis, probablemente encajes), la experiencia merece cada euro invertido.
Desde hace un mes las uso a diario. Viajan conmigo a todas partes. Y no recuerdo la última vez que un accesorio tecnológico me generó tanta ilusión.
Bienvenido al futuro. Resulta que cabe en una funda de gafas.