Vivir 48 horas sin pulmones: diseñan una máquina a medida para mantener vivo a un hombre con la caja torácica vacía mientras esperaba un trasplante
Cirujanos de Northwestern logran mantener vivo a un paciente sin pulmones durante 48 horas mediante un circuito artificial que asumió la oxigenación total de la sangre
Un paciente de 50 años ha sobrevivido 48 horas sin pulmones en su caja torácica. Sus pulmones se habían licuado por una infección de Pseudomonas aeruginosa resistente a los antibióticos tras una gripe B. El equipo de Ankit Bharat en la Northwestern University decidió extirpar ambos órganos para frenar la sepsis y mantenerlo vivo de forma artificial hasta encontrar un donante.
La información de este caso clínico aparece en Ars Technica, donde se describe el uso de un pulmón artificial total (TAL). Este sistema sustituyó la función respiratoria y estabilizó el corazón durante dos días. A diferencia de la ECMO clásica, este circuito está diseñado para operar cuando no existe tejido pulmonar que oxigenar dentro del cuerpo.
Soporte mecánico para un tórax vacío
El dispositivo TAL extrae la sangre de la aurícula derecha y la devuelve oxigenada a la aurícula izquierda. Este flujo evita el paso por los vasos sanguíneos pulmonares que fueron retirados en la cirugía. Para que el corazón no se moviera en el hueco vacío, los cirujanos colocaron expansores de tejido con solución salina que actuaron como puntales físicos.
El uso de estos sistemas se apoya en una planificación previa que ya realizan centros como el Hospital Sant Pau mediante gemelos digitales para anticipar problemas en quirófano. En este paciente, la extirpación de los pulmones infectados normalizó la presión arterial en pocas horas y permitió que los riñones volvieran a filtrar sangre antes de recibir el trasplante doble.
El control de estas máquinas depende de una monitorización que, en otros campos, ya permite a la IA gestionar procesos médicos sin humanos. Sin embargo, la aplicación de estos protocolos avanzados no está libre de riesgos, ya que la tecnología sanitaria puede arrastrar sesgos si los algoritmos de selección de pacientes no se auditan con rigor ético.
Tres años después de la operación, el paciente hace vida normal y no presenta signos de rechazo en los órganos trasplantados. El estudio publicado en Nature Medicine indica que este protocolo podría bajar la mortalidad en lista de espera del 11% a menos del 5%. El sistema TAL funcionó como un puente para un enfermo que no tenía opciones de supervivencia inmediatas.
La neumonectomía bilateral seguida de soporte extracorpóreo permitió eliminar la fuente de la infección bacteriana de forma radical. Es un procedimiento realizado en un entorno hospitalario de alta especialización que demuestra la viabilidad del pulmón artificial como soporte hemodinámico total. La tecnología TAL es, de momento, un recurso experimental para situaciones críticas donde el trasplante inmediato es imposible.