Recordando al ZTE Axon M: el mejor ejemplo de cómo no debía ser un móvil plegable

COMPARTIR 0 TWITTEAR

ZTE Axon M 3

Bienvenida sea al mercado toda propuesta innovadora, aunque a veces el producto final sea un desastre. ZTE se aventuró con el móvil plegable antes que el resto de fabricantes, poniendo sobre la mesa el Axon M, terminal que cosechó más críticas que alabanzas. Qué fácil pareciera en 2017 hacer un smartphone plegable, y es que la solución de la compañía pasaba por unir dos pantallas mediante una bisagra, sin complicaciones.

En un ejercicio retrospectivo, recordamos al ZTE Axon M, alternativa que nos hizo tener claro que el futuro no sería plegable –quién nos ha visto y quién nos ve– y que, curiosamente, sigue vendiéndose en páginas como Amazon a un precio de casi 1.000 euros.

ZTE marcó un camino, pero hubo que pavimentarlo de nuevo

ZTE Axon M, especificaciones y características

EspecificacionesZTE Axon M
Dimensiones y peso150,8 x 71,6 x 12,1 mm. 230 gramos de peso
Pantalla5,2 pulgadas LCD TFT con cristal Gorilla Glass 5
Resolución y densidadFull HD 1.920 x 1.080 píxeles. 426 ppi
ProcesadorQualcomm Snapdragon 821 (MSM8996 Pro) Quad-Core a 2,15 GHz
RAM4 GB
Sistema operativoAndroid 7.1.2 Nougat
Almacenamiento64 GB 5.1 ampliables mediante microSD hasta 256 GB
CámarasUna única cámara (puede ser utilizada como frontal) de 20 megapíxeles f/1.8 con PDAF, estabilización dual y dual LED flash.
Batería3.180 mAh con carga rápida Qualcomm 3.0
OtrosDoble altavoz con sistema Dolby Atmos, puerto de 3,5 milímetros para auriculares, USB Tipo C
ConectividadNFC, Wi-Fi 802.11 a/b/g/n/ac , VoLTE, Bluetooth 4.2

ZTE hizo un buen ejercicio con el hardware. Procesador Qualcomm Snapdragon 821 –la generación anterior en su respectivo año–, 64 GB de memoria interna, 4 GB de RAM, una batería de 3180mAh que rendía de forma más que digna, USB Tipo C, jack de auriculares… Sin embargo, el diseño, punto clave del dispositivo, resultó ser un problema más que una ventaja.

Ángulos de prácticamente 90º, 230 gramos de peso, un grosor considerable y un aprovechamiento frontal inferior al 70%. ZTE pensó en unir, pero no en optimizar. El ZTE Axon M se hacía incómodo en la mano, y su principal característica, la doble pantalla, no acabó ofreciendo lo que se esperaba.

Pese a ser un concepto más que interesante, la sensación en mano con el ZTE Axon M no era agradable. Desniveles, separaciones visibles y una calidad del panel mediocre hacían de la experiencia de usuario algo agridulce.

La experiencia con el Axon M era algo similar a tener dos teléfonos al mismo tiempo, algo que nos permitía hacer más, pero no mejor. La reproducción de contenido multimedia con estas dos pantallas se veía ensombrecida por la barrera de aluminio que se cruzaba entre los paneles. Estos, a su vez, sufrían cierto desnivel, y la calidad dejaba bastante que desear, pese a ser alternativas con resolución FHD.

zte

El rendimiento del terminal también supuso un problema que no se acabó solucionando con el tiempo. Inestabilidades, lags, retardos y demás extraños hacían del ZTE Axon M un terminal con el que no desearías pasar muchas horas. Algunas aplicaciones no lograban adaptarse al formato de doble pantalla, mostrándose literalmente partidas o perdiendo contenido en el camino –a ver quién le explicaba a los desarrolladores que ZTE había unido dos pantallas con una bisagra y que optimizasen sus apps para un solo producto–.

Pese a ser un producto enfocado al consumo multimedia, ni la pantalla, ni la cámara ni el audio del ZTE Axon M eran dignos de un terminal que nacía como gama alta.

La cámara servía para tomar las fotografías selfie y las principales, ya que se encontraba dentro del panel que, al doblarse el teléfono, quedaba por fuera. El audio, pese a apostar por un doble altavoz potenciado por Dolby, tampoco destacaba demasiado, sin llegar a ser un punto negativo. En definitiva, resultados sin pretensiones para un smartphone realmente caro, que bien hubiera merecido destacar en alguno de sus aspectos multimedia.

zte

El ZTE Axon M nos mostró un futuro plegable poco apetecible, que fabricantes como Samsung o Huawei supieron reestructurar. La firma puede, al menos, presumir de que lo intentó, y de que el Axon M logró captar la atención de la prensa, a pesar de los problemas que pudiéramos encontrar tras probarlo.

Samsung ya trabaja en otros dos teléfonos plegables, dejando claras sus intenciones para los próximos años y dejándonos ver que estos conceptos han llegado para quedarse, y que no son tan solo una tecnología de vanguardia de la que presumir.

El móvil plegable parece tener más recorrido del que podíamos pensar. Firmas como Samsung dejan claro que la propuesta es a futuro, y que pretenden acabar convirtiendo este concepto en un estándar.

Aún queda tiempo para la estandarización del móvil plegable –y para que llegue a un precio realista–. Las propuestas planteadas hasta la fecha muestran interés en cambiar el form factor de los smartphones actuales, pero quedan lejos de ese producto final que llegará a manos del consumidor medio. No obstante, siempre es bueno mirar al pasado y rememorar cómo, hace más de un año, firmas de las que nadie hablaba ya planteaban sobre la mesa estos conceptos.

¡Únete a nuestro canal de Telegram con lo más destacado del día y las mejores ofertas Android!

Únete a nuestro canal de Telegram
Archivado en Móviles plegables y flexibles, ZTE
COMPARTIR 0 TWITTEAR

Comentarios

¿Te ha gustado? ¡No te pierdas nada más!

follow us in feedly

Nuestros blogs