Google Pixel 3a XL, análisis: mucho más que un Pixel barato

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GOogle Pixel 3a XL, parte trasera en color negro

Si deseas tener un móvil barato, pero muy potente, te compras un POCO F1. Si buscas uno asequible y a su vez con diseño moderno y premium, optas por modelos como el Mi 8 Lite o el Huawei P30 Lite. Pero, ¿y si lo que quieres es tener la mejor cámara posible, y aún así no pagar mucho dinero?

Esa es la pregunta que Google pretende responder con sus nuevos Pixel 3a y Pixel 3a XL, dos variantes más asequibles de sus teléfonos estrella lanzados en octubre del año pasado, los Pixel 3, que en su análisis a fondo nos demostraron haber alcanzado el punto de madurez necesario para luchar por la conquista de la gama alta telefónica.

Ahora, en cambio, Google cambia las reglas de su propio catálogo y decide que la serie Pixel, que hasta ahora se formaba de móviles premium a un precio tan elevado como el de sus rivales directos, también abarca terminales asequibles, que recortan en ciertos aspectos pero mantienen aquellos que realmente son el corazón de esta familia de teléfonos. Y para demostrarlo, el Pixel 3a XL, modelo de mayor tamaño de esta familia, pasa hoy por nuestra mesa de pruebas.

Índice de contenidos:

Google Pixel 3a XL: ficha técnica de características y especificaciones

Google Pixel 3a XL
Especificaciones
Dimensiones160,1 x 76,1 x 8,2 milímetros / 167 gramos de peso
PantallaAMOLED de 6 pulgadas
Resolución y densidadFull HD+ (2160×1080 píxeles) / 402 ppp / 18:9
ProcesadorQualcomm Snapdragon 670
RAM4 GB LPDDR4x
Almacenamiento64 GB eMMC
Sistema operativoAndroid 9 Pie
CámarasTrasera de 12,2 MP f/1,8 con OIS y PDAF. Frontal de 8 MP f/2.2 (ultrawide 84º)
Batería3.700 mAh con carga rápida USB Power Delivery (18 W)
OtrosPuerto para auriculares de 3,5 mm, altavoces estéreo, lector de huellas dactilares trasero Pixel Imprint con soporte para gestos, Active Edge, Google Lens, Always on Display, USB 2.0 Tipo C, Double Tap To Wake, Now Playing, Chip Titan M, tres años de actualizaciones aseguradas.
ConectividadWi-Fi 802.11 a/b/g/n/ac 2×2 MIMO (2,4 GHz y 5 GHz)
Bluetooth 5.0 con soporte aptX y aptxHD, LDAC y AAC
NFC
GPS, GLONASS, Galileo
ColoresBlanco y negro
Fecha de salidaMayo de 2019
Precio de salida479 euros

Lo mejor del Google Pixel 3a XL

Sus cámaras

Camara del Pixel 3a

Sin duda es algo curioso, y que hasta hace unos años parecía una utopía, pero este terminal de menos de 500 euros tiene una de las mejores cámaras jamás vistas en un smartphone. Así de simple. Tanto el Pixel 3a como el Pixel 3a XL que protagoniza este análisis, cuentan con el mismo sistema fotográfico de los Pixel 3 presentados en octubre. Y como en los modelos de finales de año, sobre el papel no parece que estemos ante un sistema de cámaras innnovador ni disruptor teniendo en cuenta el panorama actual. Al fin y al cabo, solo encontramos una cámara trasera de 12,2 megapíxeles con focal 1.7, y otra frontal de 8 megapíxeles –que examinaremos más a fondo en su correspondiente apartado–.

Es el software de Google el encargado de lograr que esta cámara haga verdaderas maravillas. Todos los avances llevados a cabo en términos de fotografía computacional, que a su vez han derivado en funciones como el sistema HDR+ automático, el modo retrato o la “Visión Nocturna”, están presentes en este Pixel 3a XL. Y vaya si se nota.

La experiencia fotográfica con este móvil se puede resumir en una sola frase; los resultados obtenidos son calcados a los que se pueden obtener con un Pixel 3, y ese debería ser el principal motivo por el que elegir este teléfono en lugar de otros dentro de su mismo rango de precios. Pero no es el único.

Rendimiento y experiencia general

Google Pixel 3a XL, pantalla encendida con apps

Otro aspecto en el que Google es experta es el del software. Lo ha demostrado durante los últimos tres años, logrando que los Pixel sean de los modelos que mejor aguantan el paso del tiempo. Por eso, quizá este sea un buen momento para olvidarse de números, procesadores, benchmarks y otros datos que en muchas ocasiones dicen más bien poco, y centrarse en la –grata– experiencia que ofrece este teléfono.

Todas y cada una de las funciones que ya vimos en los Pixel 3 están incluidas en esta edición, de modo que pese a pagar casi 400 euros menos, no veremos recortes en este aspecto. “Now Playing”, los bordes “estrujables” Edge Sense, Always on Display, el chip de seguridad Titan M… No hay nada –o casi nada– que vayamos a echar en falta de otros modelos de la familia. Porque el 3a, pese a su precio, sigue siendo un Pixel.

Y aún contando con un procesador menos potente que el Snapdragon 845 con los mismos 4 GB de memoria RAM, tampoco existe un cambio significativo en lo que a rendimiento se refiere. Todo lo contrario, de hecho: el sistema se mueve con la una fluidez y velocidad equiparable a la de los terminales originales, y tan solo el tiempo de respuesta de la pantalla y la velocidad de apertura de apps se antojan algo peores que en los Pixel 3 y 3 XL.

En este sentido también es necesario mencionar la autonomía. En el Pixel 3a XL es muy buena gracias a los 3.700 mAh de capacidad, la eficiencia del Snapdragon 670, el software de Google y la resolución “solo” Full HD de su pantalla. Dudo, eso sí, que el Pixel 3a sea capaz de aguantar el tipo tan bien como lo hace este XL teniendo en cuenta que la capacidad de su batería se reduce en 700 mAh.

Su pantalla

Pantalla del Google Pixel 3a XL

Pocos fabricantes apuestan por introducir pantallas basadas en tecnología OLED en sus modelos de gama media. Por suerte, Google se apoya en las ventajas de esta tecnología y monta en su Pixel 3a XL uno de los mejores paneles que hemos probado en un móvil de menos de 500 euros. La pantalla, firmada por Samsung según desveló el informe elaborado por iFixit, ofrece unos colores fieles a la realidad en el modo de color que viene por defecto, con unos niveles de contraste óptimos y un nivel de brillo máximo lo suficientemente alto como para no tener problemas al usar el móvil en exteriores. El panel incluso ofrece soporte para reproducir contenido HDR.

El del Pixel 3a XL es uno de los mejores paneles que hemos probado en un móvil de menos de 500 euros.

Según Google, el único recorte llevado a cabo en estas pantallas con respecto a las de los Pixel 3 –más allá de la mayor resolución del modelo XL–, consiste en haber utilizado un panel OLED “rígido” en lugar de uno flexible, lo cual reduce el coste de fabricación. Esto, no obstante, es totalmente imperceptible para nosotros, los usuarios, y haber tomado esta decisión en lugar de montar un panel IPS nos permite seguir disfrutando de características como el modo Always on Display o la compatibilidad con ARCore.

Eso sí, hay que tener en cuenta que el cristal exterior que protege la pantalla no es el mismo Gorilla Glass 6 de los Pixel 3. En su lugar, y de nuevo con el principal objetivo de ahorrar costes, Google ha decidido usar la tecnología Dragontrail, más barata que los productos desarrollados por Corning, pero también algo menos resistentes. Sea como fuere, el cristal es cristal, y por mucho que se intente, es imposible cambiar la naturaleza de este material en lo relativo a durabilidad.

Otros detalles

Google Pixel 3a XL, parte trasera

Como en todo teléfono Pixel, son los detalles que complementan el dispositivo los que terminan por completar la experiencia para lograr que esta familia de smartphones se diferencia del resto. En el Pixel 3a XL, pese a ser el modelo asequible, estos detalles no faltan, y algunos de ellos merecen ser mencionados en este apartado de Lo mejor del terminal:

  • Motor de vibración: como los Pixel 3, el motor háptico de este dispositivo está muy por encima del de la mayoría de teléfonos Android. Comparable al de modelos como el OnePlus 7 Pro.
  • Audio: si bien los altavoces estéreo frontales han desaparecido, el Pixel 3a XL mantiene el sistema de audio estéreo utilizando el altavoz inferior junto al de la parte superior frontal. El volumen máximo es lo suficientemente alto y la calidad de sonido es buena.
  • Soporte: los Google Pixel 3 cuentan con actualizaciones aseguradas durante tres años –dos del sistema y uno extra de parches de segurudad–, desde el primer día en que son lanzadas.
  • Puerto para auriculares: tiene uno. El Pixel 3, no.

Lo peor del Google Pixel 3a XL

Su diseño

Google Pixel 3a XL, diseño en color negro

“Pixel stays premium”, decía Rick Osterloh en 2017 antes de presentar la segunda generación de teléfonos made by Google. Y aquí estamos ahora, ante un Pixel construido en plástico que se aleja del ideal de objeto lujoso que representan los modelos anunciados en octubre con su cuerpo de aluminio y vidrio en dos texturas.

Que conste que no tengo absolutamente nada en contra del policarbonato que forma el cuerpo del Pixel 3a. Más bien todo lo contrario: es todo un tranquilizador oasis en mitad de un frágil mundo de cristal. No obstante, basta con ver el frontal del dispositivo para darse cuenta de que el diseño de esta familia de teléfonos asequibles sigue bastante por detrás del de sus rivales más directos.

El cuerpode plástico del Pixel 3a es todo un tranquilizador oasis en mitad de un frágil mundo de cristal..

Los márgenes que rodean la pantalla nos remontan un par de años atrás, y si bien hay quien los prefiere en lugar de los biseles reducidos y el notch, es innegable que el apartado estético de los Pixel 3a es uno de los detalles en los que más se notan los recortes llevados a cabo por Google.

A pesar de ello, sí quiero mencionar que el tacto que ofrece el acabado mate de la parte trasera es exactamente igual de suave y agradable que el de los Pixel 3, y si bien probablemente resistirá mejor a los golpes que los modelos de vidrio, no sucede lo mismo con los arañazos y las pequeñas abrasiones sucedidas en el día a día al usar el teléfono sni funda –así que si te lo compras, ya sabes la solución–. Y para que quede claro: la construcción del teléfono no da la sensación de estar ante un móvil “barato” ni mal acabado; todo está en su sitio, los botones son firmes y no hay un solo detalle mal rematado.

Carencias

Parte trasera

Como en cualquier otro móvil de menos de 500 euros, el Pixel 3a XL nos obliga a convivir con algunos compromisos, que no encontraríamos –o en caso de hacerlo, lo haríamos en menor medida– en caso de gastar casi el doble de dinero e ir a por uno de los Pixel 3 originales.

Muchos van a echar en falta detalles como la resistencia al agua y al polvo, el segundo sensor fotográfico frontal destinado a capturar selfies de grupo o la carga inalámbrica. Pero estos no son los únicos detalles de los que los Pixel 3a prescinden con el objetivo de ofrecer una mejor relación calidad-precio.

La memoria interna del teléfono usa tecnología eMMC, significativamente más lenta que las actuales memorias UFS 2.0 o 2.1 que podemos encontrar en los modelos más recientes –entre ellos los Pixel 3–. No es que este cambio vaya a suponer un problema a corto o medio plazo, pero quienes pretendan utilizar el dispositivo durante años, deben saber que es probable que en un futuro, procesos como instalar aplicaciones o juegos pesados, o mover grandes archivos a la memoria pueden ser algo más lentos de lo que serían en modelos con otros tipos de memoria.

Diseño del Pixel 3a

Otro detalle menor, pero curioso, es que Google ha retirado de estos Pixel una de las ventajas que esta familia de teléfonos llevaba ofreciendo desde el día de su nacimiento, como lo es el almacenamiento gratuito e ilimitado de imágenes y vídeos en calidad original en Google Fotos. En los Pixel 3a, solo disfrutaremos de almacenamiento gratuito e ilimitado si pasamos las imágenes por el algoritmo de compresión de Google.

Tampoco será el teléfono con el que más rápido navegarás por Internet. Debido al modem que utiliza este procesador, la máxima velocidad de descarga que obtendrás a través de una red Wi-Fi son 600 Mbps. Nada de velocidades superiores a 1 GB como en otros modelos de mayor precio.

Por otro lado, ni el Pixel 3a ni el 3a XL son compatibles con la plataforma Daydream de realidad virtual, y solamente existe una variante con 64 GB de almacenamiento, que como en el resto de modelos Pixel, no puede ser ampliado por tarjetas microSD.

Es probable que un buen número de estas carencias no sean de mucha importancia para el grueso de personas que estén considerando comprar uno de los nuevos Pixel 3a. Aún así, son aspectos que merece la pena tener en cuenta, sobre todo porque nos aclaran de una mejor forma todo aquello que Google ha tenido que recortar para poder ofrecer unos precios competitivos.

Así son las cámaras del Google Pixel 3a XL

Camara del Google Pixel 3a

Hablar del hardware que da vida al apartado fotográfico del Pixel 3a es repetir lo dicho sobre las cámaras de los Pixel 3 y 3 XL, salvo por alguna que otra pequeña diferencia. En la parte trasera del dispositivo encontramos el mismo sensor de 12,2 megapíxeles y focal 1.8, estabilizado de manera óptica y electrónica, y con sistemas de autoenfoque por detección de fase con tecnología Dual Pixel.

A diferencia de otros fabricantes, Google cree que tanto la calidad fotográfica como la versatilidad recaen en manos del software. ¿Quieres ampliar una imagen? el zoom digital basado en la tecnología “RAISR” se encarga de que la diferencia de calidad en la fotografía con respecto a la que genera un sensor tele de dos aumentos no sea tan evidente. ¿Prefieres capturar un retrato con un fondo perfectamente desenfocado? No hace falta una segunda cámara, la tecnología Dual Pixel y el software de Google se encargan de producir el efecto bokeh de manera natural y precisa.

Y así con –casi– todo. Es evidente que el solitario sensor trasero del Pixel 3a no puede rivalizar con los sistemas de zoom híbrido de hasta 10 aumentos de modelos como el Huawei P30 Pro ni con otras locuras que hemos visto a lo largo de este año, pero es innegable que Google ha sido capaz de cubrir a la perfección los aspectos esenciales de la fotografía móvil durante algo más de dos años, sin necesidad de recurrir a sensores extra.

La única diferencia en lo relativo al hardware que encontramos entre la cámara trasera del Pixel 3a XL y la de los Pixel 3, es la desaparición de los sensores “spectral” y de parpadeo –“flicker sensor”– en el modelo más asequible.

Google ha sido capaz de cubrir a la perfección los aspectos esenciales de la fotografía móvil durante algo más de dos años, sin necesidad de recurrir a sensores extra.

En cuanto al frontal, sí que aparecen cambios más evidentes. De los dos sensores delanteros de 8 megapíxeles de los Pixel 3, nos quedamos solo con el sensor principal de 8 megapíxeles y focal 2.0, al que se le aplican exactamente las mismas reglas de software que a los modelos superiores. De este modo, si bien las capturas deberían ser calcadas, perdemos la posibilidad de realizar autorretratos de grupo debido a la carencia del sensor Ultra Wide.

Más allá de todo eso, durante una de las entrevistas ofrecidas por uno de los miembros del equipo de desarrollo de los Pixel 3a que tuvo lugar en el pasado Google I/O 2019, se ofrecieron algunas pistas más sobre el apartado fotográfico de los 3a y 3a XL. Al parecer, si bien el hardware es el mismo que encontramos en los modelos presentados en octubre, varios equipos de software de Google tuvieron que trabajar en optimizar el funcionamiento de la cámara debido al uso de un procesador distinto al Snapdragon 845, y a la carencia de chip Pixel Visual Core. Además, todas y cada una de las funciones de la cámara –modo retrato, visión nocturna, Fotomatón…– tuvieron que ponerse al día para así ofrecer la mejor experiencia posible en estos nuevos terminales.

Comportamiento de día, modo retrato y de noche

Foto Pixel 3a ampliada

¿Y los resultados? Como era de esperar: magníficos. Desde que hacemos la primera foto con el Pixel 3a XL sabemos que estamos ante la misma cámara y el mismo software que nos enamoraron en el Pixel 3. El sistema HDR+ de Google se encarga de hacer que todas y cada una de las capturas que se realizan destaquen por su nitidez y contraste, con un rango dinámico al que pocas cámaras se acercan.

Es cierto que las decisiones tomadas por Google al procesar las imágenes no son del gusto de todos, y que el HDR+ tiende a ser algo agresivo, sobre todo, en aquellas capturas más difíciles en las que tiene que trabajar más para poder generar los niveles de contraste y detalle deseados. Esto, además, debido al procesador menos potente que utiliza el terminal, y a la inexistencia de chip Visual Core que se encargue de realizar parte del procesado, se traduce en un tiempo de carga algo más elevado de lo normal desde que se pulsa el botón de obturación hasta que la imagen final se deja ver en la galería.

Retrato 7 Pro vs 3a XL

Y hablando del chip Visual Core, hay que tener en cuenta que, dado que una de las funciones de este chip es la de permitir a desarrolladores de terceros acceder a las capacidades de la cámara de los dispositivos Pixel, las fotos hechas a través de aplicaciones como WhatsApp o Instagram no serán de la misma calidad que aquellas tomadas desde la app de cámara nativa. Cosa que no sucede en los Pixel 2 y 3.

Por lo demás, no se le pueden sacar pegas a la cámara de este terminal bajo ninguna otra circunstancia. Los resultados con baja luz rozan la excelencia, y en caso de que la iluminación sea inexistente, el modo Night Sight entra en escena para sacar luz de donde –parece que– no hay.

Con el modo retrato sucede algo similar que con el HDR+: Google opta por un procesado agresivo, que sin duda resulta en imágenes más llamativas que las capturadas por otros móviles, pero que en ocasiones puede volverse en su contra al desenfocar partes de la imagen que no deberían estarlo, o al realizar un recorte poco natural. Afortunadamente, será posible modificar aspectos como el punto de enfoque y la intensidad de este a través de Google Fotos, una vez se haya realizado la captura. Como aspecto negativo, Google sigue sin incluir en la app de cámara un indicador que avise sobre si el efecto de desenfoque se aplicará, o no.

Cámara delantera

Prácticamente todo lo comentado sobre la cámara trasera del Pixel 3a XL se aplica a la frontal. Sobre el papel, el sensor de 8 megapíxeles f/2.2 no sorprende demasiado, pero es de nuevo el software el que se encarga de lograr que los selfies hechos con el 3a sean de los mejores que jamás hayamos visto salidos de un móvil. Incluidos aquellos tomados con Modo Retrato.

Grabación de vídeo

La grabación de vídeo sigue sin ser el punto fuerte de la cámara de los Pixel, y eso no iba a cambiar en esta versión asequible. Los clips grabados con este terminal son muy similares a los que podrían capturarse con el Pixel 3, y sin ser malos, no llegan al nivel de modelos de referencia en este apartado como el Samsung Galaxy S10 o los últimos iPhone de Apple. El sistema de estabilización de Google, eso sí, sigue sorprendiendo como el primer día, para bien –apenas hay vibraciones– y para mal –el resultado es algo “robótico”–.

Google Pixel 3a XL: opinión y reflexiones finales de Andro4all

Google Pixel 3a XL, imagen destacada

El Pixel 3a no es solo un “Pixel barato”. Es el primer terminal que ha conseguido llevar una experiencia fotográfica de primer nivel al segmento de los móviles por debajo de los 500 euros, algo que hasta ahora ningún otro fabricante había logrado.

Además de eso, la diferencia de 450 euros que existe entre el precio del Pixel 3a y el Pixel 3 tampoco supone pérdidas demasiado significativas por el camino. Es cierto que el procesador es algo menos potente, la tecnología de memoria es más lenta, que no hay resistencia al agua y que algunos de los aspectos que dotan a los modelos originales la definición de premium ya no están presentes, pero también es cierto que el atractivo de los Pixel nunca ha estado en los números que forman su ficha técnica. Siempre ha sido una cuestión de experiencia, esa que solo Google sabe ofrecer, y que ahora nos trae en un teléfono que cuesta la mitad.

El atractivo de los Pixel nunca ha estado en los números. Siempre ha sido una cuestión de experiencia.

Puede que no llegue a ser el superventas que Google tiene previsto –aunque tenga todo lo necesario para hacerlo–, pero no por ello el Google Pixel 3a –y el 3a XL– deja de ser uno de los teléfonos más importantes de todo 2019. Al fin y al cabo, tiene con todo lo bueno de un Pixel, en un dispositivo más barato. ¿No era eso lo que todos queríamos?

Precio y dónde comprar el Google Pixel 3a XL

Pixel 3a XL de pie

Los Google Pixel 3a y Pixel 3a XL se pusieron a la venta el mismo día de su presentación, y están disponibles en las mismas regiones del planeta en las que las que se venden los Pixel 3 y 3 XL, entre ellas España. Su precio es de 399 euros para el modelo con pantalla de 5,6 pulgadas, y de 479 euros en el caso de la variante protagonista de este análisis.

Google Pixel 3a y 3a XL en Google Store
Google Pixel 3a XL, opinión y nota de Andro4all
¿Debería comprar el Google Pixel 3a XL
A favor
  • La mejor cámara del mercado en un móvil de menos de 500 euros
  • Software y experiencia: 3 años de actualizaciones, Software “pure Google” y todas las funciones de los Pixel 3
  • Rendimiento: el Snapdragon 670 supera con creces las expectativas
  • Una de las mejores pantallas vistas en un móvil de este precio
En contra
  • Como en los Pixel 3, el diseño está varios pasos por detrás del de sus rivales
  • Sin ser malo, el rendimiento es claramente inferior al de los Pixel 3 originales
  • Carencias: el menor precio se traduce en detalles que se caen por el camino
Conclusiones El Pixel 3a rompe una importante regla del juego de la telefonía: esa que dice que las mejores cámaras son exclusivas de los móviles más caros. Ahora, por menos de 500 euros no solo obtenemos una de las cámaras más avanzadas, sino que junto a ella viene toda la experiencia Pixel que ningún otro móvil del mercado puede ofrecer.
Puntuación

9.0Google Pixel 3a XL

Todo lo bueno de un Pixel, en un móvil más barato.

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Archivado en Análisis de móviles, Google Pixel 3a, Google Pixel 3a XL, Opinión
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