Samsung Galaxy A80, análisis: una gran cámara que puede girar y un precio que cuesta digerir

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Samsung Galaxy A80, parte trasera del teléfono

Algo está cambiando en la gama media de Samsung. Pudimos comprobarlo por nosotros mismos al probar el Samsung Galaxy A9 a principios de este año, y ver cómo la compañía comenzaba a dotar a sus modelos del segmento intermedio de añadidos que hasta el momento eran exclusivos de los modelos de primera línea, e incluso se introducían otros exclusivos –como era el caso de la cámara cuádruple del A9– que hasta el momento no habían hecho acto de presencia en otros terminales más caros.

Pasaron los meses y fuimos partícipes de un total cambio de rumbo dentro del catálogo de móviles de Samsung, que entre otras cosas supuso la muerte de la serie Galaxy J, y la transformación de la serie Galaxy A en una familia que albergaba tanto modelos de poco más de 100 euros, como de más de 600 y por supuesto otras cifras intermedias.

En esta ocasión debemos irnos hacia el extremo más alto del abanico de terminales que dan forma a la serie Galaxy A, pues por nuestra mesa de pruebas pasa el Samsung Galaxy A80, el modelo más caro de esta familia, que de algún modo toma el testigo del A9 del que hablaba al inicio.

Índice de contenidos:

Samsung Galaxy A80: ficha técnica de características y especificaciones

Samsung Galaxy A80
Especificaciones
Dimensiones165,2 x 76,5 x 9,3 mm / 226 gramos de peso
PantallaSuper AMOLED New Infinity Display de 6,7 pulgadas
ResoluciónFull HD+ (2.400 x 1.080 píxeles)
ProcesadorQualcomm Snapdragon 730 Octa Core: 2x 2,2 GHz + 6x 1,7 GHz
RAM8 GB
Sistema operativoAndroid 9 Pie bajo One UI
Almacenamiento128 GB no ampliables
CámarasTriple: principal de 48 megapíxeles f/2.0 + Ultra Gran Angular de 8 MP f/2.2 (123º) + 3D Depth Sensor. Cámara rotatoria.
Batería3.700 mAh con carga rápida de 25W
OtrosLector de huellas en pantalla (óptico), NFC, USB Tipo C
ColoresDorado, negro, plateado

Lo mejor del Samsung Galaxy A80

Diseño y pantalla

Pantalla del Galaxy A80

Hay bastante sobre lo que hablar al respecto de la apariencia física del Galaxy A80. Por eso quizá sea mejor comenzar hablando sobre otro de los puntos positivos del teléfono: su pantalla. El motivo por el que Samsung Display es la compañía de referencia en lo relativo al desarrollo de paneles OLED salta a la vista nada más comenzar a usar un teléfono de la compañía que supere la barrera de los 500 euros, ya sea uno de los nuevos Galaxy Note10, el Samsung Galaxy S10+ o el S10e, o incluso este Galaxy A80.

Su pantalla SuperAMOLED de 6,7 pulgadas de diagonal se extiende hasta los extremos del frontal, algo que ayuda sobremanera a disfrutar de la genial experiencia que ofrece un panel de tan buena calidad. De inicio, los colores son vivos si bien Samsung por fin ha abandonado la manía de mantener el modo de pantalla “intenso” que satura los colores hasta tal punto que resulta absurdo. También son excelentes el contraste –como no podía ser de otro modo en un panel basado en la tecnología OLED– y el brillo, que alcanza un máximo de 600 nits cuando nos encontramos en el exterior con una fuente de luz apuntando directamente a la pantalla.

La pantalla alcanza un brillo máximo de 600 nits.

Tampoco se le pueden sacar pegas en lo referente a ángulos de visión –si bien el ligero tinte azulado inherente de este tipo de pantallas está presente–, aunque sí es necesario detenerse en el hecho de que, debido a los ínfimos márgenes que rodean la pantalla, las pulsaciones accidentales sobre los extremos del panel son el pan de cada día con este dispositivo. Afortunadamente, eso sí, Samsung prescinde en esta ocasión de la curvatura Edge, que tan solo habría servido para empeorar este pequeño inconveniente.

Cámara desplegada, Galaxy A80

Hablemos, ahora sí, del diseño del Samsung Galaxy A80. Diciendo que se trata de un móvil grande y pesado construido en aluminio y cristal, podríamos estar refiriéndonos a básicamente el 90% de los móviles lanzados este año. Y sin duda sería menospreciar el esfuerzo llevado a cabo por Samsung a la hora de diseñar este terminal.

Su frontal está totalmente ocupado por la pantalla de la que ya hemos hablado. No hay rastro de un “notch” ni de un agujero en pantalla como el de los modelos de la serie S10. Y es que Samsung, en un alarde de atrevimiento, decide prescindir por completo de cualquier tipo de sensor fotográfico ubicado en la parte frontal, para apostar por un sistema motorizado, similar al visto en otros teléfonos recientes como los de la serie OPPO Reno o Xiaomi Mi MIX 3, pero a su vez muy diferente a cualquier otro existente en el mercado.

Es ahora, por tanto, cuando debemos viajar hasta la parte trasera del dispositivo, unida al frontal por un chasis de aluminio pulido, y donde nos encontraremos un panel de vidrio disponible en dos colores, negro y plateado –nuestra unidad–, dividido en dos partes distintas. La inferior no alberga más que la serigrafía de la compañía, y la superior, que ocupa alrededor de la mitad de un cuarto del panel trasero, da cobijo al único sistema fotográfico del dispositivo, formado por un total de tres cámaras.

El mecanismo que hace deslizar y girar la cámara está formado a partir de un solo motor, dientes de bloqueo, gancho y resortes de torsión.

Para lograr que estas cámaras actúen también como sistema para autorretratos, Samsung opta por un formato deslizante y giratorio. Al activarlo, la parte superior del teléfono se desliza hacia arriba hasta que el módulo de la cámara tiene el espacio suficiente para girar. Así, el mecanismo elaborado a partir de un solo motor, dientes de bloqueo, gancho y resortes de torsión, gira para cambiar la orientación de las cámaras de modo que estas apunten hacia el frente.

Samsung Galaxy A80

El resultado es cuanto menos llamativo, si bien el proceso es bastante más lento y ruidoso que el de otros móviles con sistemas motorizados. Por ejemplo, el ASUS ZenFone 6 que analizamos no mucho tiempo atrás también recurre a una solución similar que permite usar las dos cámaras traseras para capturar selfies, si bien el proceso de apertura y cierre es algo más rápido. También hay que decir que aunque se han reportado numerosos problemas con este sistema, en nuestro caso no ha mostrado el más mínimo síntoma de llegar a atascarse, a menos que se intente abrir o cerrar la cámara con el móvil posado sobre una mesa o cualquier otra superficie plana. No obstante, está claro que un mecanismo formado por partes móviles tiene más probabilidades de fallar con el paso del tiempo.

En definitiva, la solución de Samsung no deja de ser una forma más de demostrar que, si realmente se desea, es posible encontrar una alternativa al “notch” o a cualquier otro recorte en la pantalla. Es probable, eso sí, que esta sea una de las más extremas y aparentemente frágiles —aunque Samsung diga todo lo contrario, si bien también una de las más innovadoras.

Por lo demás, cabe reiterar que el Samsung Galaxy A80 es un móvil muy grande y pesado –basta con echar un ojo a sus dimensiones para darse cuenta de ello–, y es probable que a más de uno le cueste acostumbrarse a sus medidas. No obstante, la curva ubicada a ambos lados de su parte trasera ayuda a que sostener el teléfono en la mano no resulte demasiado incómodo. Para terminar, no está de más mencionar que el Galaxy A80 se suma al club de móviles Samsung que prescinden del puerto para auriculares junto al Galaxy Note10, aunque sí se incluyen unos firmados por AKG junto al teléfono que se conectarán al dispositivo a través de USB Tipo C.

Rendimiento

Samsung Galaxy A80 Andro4all

Hace no mucho tiempo, pensar en un smartphone de la serie Galaxy A capaz de plantar cara a uno de la serie S en cuanto a potencia resultaba impensable. Con el Galaxy A80, esta utopía es ahora una realidad.

Recién salida del horno, la plataforma Qualcomm Snapdragon 730 es la encargada de dar vida al dispositivo, algo curioso teniendo en cuenta que un buen número de los móviles que forman el catálogo de Samsung están basados en la tecnología de Exynos. Este procesador, sumado a los 8 GB de RAM que monta la única configuración disponible del teléfono, hacen que este sea uno de los smartphones más rápidos y potentes de Samsung que jamás hayamos probado, a la altura de modelos superiores –aunque no demasiado– en cuanto a precio.

El A80 es uno de los smartphones más rápidos y potentes de Samsung que jamás hayamos probado.

Esta mezcla de componentes nos asegura no solo que el A80 va a funcionar de manera óptima con la totalidad de apps y juegos existentes a día de hoy, sino también que a medio plazo no tendremos ningún tipo de problema por falta de memoria RAM ni potencia bruta. Y si es así, no será por culpa del hardware precisamente.

Otros detalles

Galaxy A80, parte trasera en color Silver

Pese a no formar parte de un mismo apartado, hay otros pequeños detalles que aportan valor al Galaxy A80, y lo hacen desmarcarse del resto de modelos de la serie Galaxy A lanzados a lo largo de este año.

El hecho de que el A80 haya incluido funciones como el modo noche de la cámara, radio FM, la carga rápida de 25W o la capacidad de capturar vídeo con efecto de desenfoque de fondo antes incluso que los modelos de las series S y Note dice mucho sobre el compromiso de Samsung para con esta serie de teléfonos, que hace tiempo dejaron de ser de segunda línea para pasar a ser una de las piezas clave en el crecimiento de la compañía, principalmente en aquellos mercados en los que marcas como Xiaomi o Huawei estaban ganándole terreno.

Son los pequeños detalles los que demuestran que Samsung está más comprometida que nunca con la serie Galaxy A.

Pero hay otros aspectos a destacar: el motor de vibración es sorprendentemente bueno para un móvil de su segmento, si bien está aún lejos del incluido en modelos como los Google Pixel 3 o OnePlus 7 Pro. También es digno de mención el apartado del sonido, pues pese a la carencia de minijack Samsung introduce unos auriculares USB Tipo C junto al teléfono, y el audio a través del altavoz, si bien no es estéreo y tiende a ser algo plano, se antoja más que decente para un móvil de su categoría.

Resumiendo, el Galaxy A80 es un smartphone que da la sensación de haber sido creado con mimo y sin descuidar los detalles que realmente marcan la diferencia con respecto a otros terminales del mismo precio. Al fin y al cabo, es el buque insignia de la serie Galaxy A, y no se podía esperar menos de él.

Lo peor del Samsung Galaxy A80

Autonomía

Pantalla y software del Samsung Galaxy A80

Los 3.700 mAh de capacidad de la batería del A80 ya se antojaban, sobre el papel, algo escasos para dar vida a un dispositivo de tales dimensiones desde el momento de su presentación, más aún cuando vimos que su hermano menor, el Galaxy A70, integraba una batería de 4.500 mAh de capacidad teniendo la misma diagonal de pantalla y resolución. Nuestras pruebas no han hecho más que confirmar las sospechas.

Es difícil alcanzar las 24 horas de uso sin necesidad de pasar por el cargador al menos una vez.

La autonomía del terminal es simplemente mediocre. Por lo general, es difícil alcanzar las 24 horas de uso sin necesidad de pasar por el cargador al menos una vez, y lo máximo que hemos conseguido exprimir de sus 3.700 mAh han sido 4 horas y media de pantalla encendida antes de aterrizar en el 15%. Los diversos sistemas de “optimización” introducidos por Samsung destinados a ahorrar energía a base de matar los procesos de fondo de las aplicaciones probablemente ayudarán a extender ligeramente la autonomía, a cambio eso sí de perder funcionalidades y perjudicando de una forma u otra al rendimiento del dispositivo.

Afortunadamente, el sistema de carga rápida de 25W que habilita el cargador incluido en la caja es extremadamente veloz, casi tanto como la tecnología que implementan modelos de la competencia como puede serlo el OnePlus 7 Pro, si bien la temperatura del teléfono aumenta de manera significativa durante el proceso de carga. No está presente, eso sí, la carga inalámbrica y por tanto tampoco el sistema Wireless Powershare que sí encontramos en los modelos superiores de las series S y Note.

Software

Samsung Galaxy A80, diseño

La razón por la que el Samsung Galaxy A80 no consigue plantar cara a los móviles más rápidos y fluidos del mercado en la actualidad tiene nombre: One UI. Creo que todos estamos de acuerdo en que el software de Samsung ha mejorado notablemente en los últimos años, pero aún habiendo dejado atrás los fantasmas de la época de TouchWiz, la capa de personalización de la compañía continúa siendo el principal lastre de los dispositivos que forman su catálogo.

Este lastre es más apreciable en dispositivos que no van precisamente sobrados de potencia como es el caso del Galaxy M20 que analizamos un tiempo atrás, pero se hace notar incluso en teléfonos con especificaciones técnicas de primer nivel como es el caso del A80. Aunque su rendimiento es sobresaliente, su software recargado se traduce en descensos puntuales de la fluidez y la suavidad general del sistema o tiempos de carga más elevados de los que cabría esperar en un móvil como este. Basta con darse un paseo por su software y compararlo con otros modelos rivales para darse cuenta de que, si bien la estética ha subido el nivel en términos de diseño y coherencia gracias a la llegada de One UI –dejando a un lado pequeños detalles como los gigantescos iconos del escritorio, que por suerte se pueden modificar–, el software aún pide a gritos un repaso en lo relativo al funcionamiento.

También vuelven a manifestarse carencias como el hecho de que, incomprensiblemente, Samsung siga sin incluir el sistema de actualizaciones A/B introducido hace ya cerca de tres años en el sistema operativo, que prácticamente la totalidad de las compañías han adoptado y que reduce al mínimo el tiempo de espera al instalar una actualización en el dispositivo. ¿Recordáis el aviso de “Optimizando Aplicaciones” que dejó de aparecer a partir de Android 7? Pues tres versiones del sistema después, los móviles Samsung aún te obligan a esperar varios minutos antes de poder utilizar el dispositivo tras instalar una actualización.

Samsung Galaxy A80, barbilla

Y del mismo modo que hay carencias, también aparecen los mismos añadidos de utilidad cuestionable de los que personalmente me he quejado en mis últimos análisis a terminales de la compañía: el antivirus McAfee llega preinstalado e integrado en el menú de mantenimiento del dispositivo, y desde el momento en el que se enciende el teléfono por primera vez muestra un aviso en color amarillo con el texto Urge Análisis y un botón que anima a los usuarios a activar el antimalware a pesar de ser una práctica poco o nada recomendable en dispositivos Android. Justo debajo, se incluyen anuncios que nos dirigen a una página desde la que adquirir el resto de servicios y productos de la compañía dedicada a la ciberseguridad.

Veámoslo de otro modo: no habría quejas con respecto al software del Galaxy A80, ni de cualquier otro móvil reciente de Samsung, de no ser porque estamos hablando de la compañía que más smartphones vende a nivel mundial –en concreto de uno de los móviles más caros que forman su catálogo– y de ella se espera una experiencia de uso por encima de la de cualquier otra firma del mercado. En cambio, las claras mejoras y los avances llevados a cabo con One UI quedan eclipsados por culpa de un rendimiento por debajo de lo esperado, bloatware que nadie ha pedido, y dejadez por parte de la marca a la hora de implementar funciones que podemos encontrar en otros dispositivos de la competencia. Incluso más baratos que este A80.

Lo que esconde su pantalla

Lector de huellas del Samsung Galaxy A80

Toda innovación tiene un precio, y quizá el Galaxy A80 sea uno de los dispositivos de 2019 que mejor lo demuestran. El hecho de haber intentado reducir al máximo los márgenes que rodean la pantalla, a la vez que se ha intentado preservar una apariencia minimalista en la parte trasera, ha llevado a Samsung ha optar por dos soluciones que, si bien suman puntos al concepto de “móvil innovador” que transmite el A80, la realidad es que sus alternativas “clásicas” hubieran sido mucho más convenientes.

En primer lugar es necesario hablar de lector de huellas óptico integrado en la pantalla. Es simplemente frustrante. De inicio, imaginaba que el protector de pantalla de plástico aplicado en el dispositivo era el causante de la falta de precisión y velocidad de este sensor, pero lo cierto es que al retirarlo y volver a registrar las huellas sigue siendo igual de errático, hasta el punto de haber decidido dejar de utilizarlo por completo y recurrir al patrón de desbloqueo –tampoco hay opción de desbloqueo facial debido a la situación de las cámaras–.

Es cierto que los lectores de huellas integrados en la pantalla siguen por detrás de los capacitivos “clásicos”; ni siquiera los ultrasónicos como el que incluye el Galaxy S10 pueden competir con ellos, pero móviles como los de la serie OPPO Reno o el OnePlus 7 Pro han demostrado que un lector óptico puede ser lo suficientemente veloz como para no echar de menos un sensor capacitivo. Ese no es el caso del Galaxy A80, y es más flagrante aún porque la propia Samsung cuenta con uno de los lectores de huellas más rápidos que jamás hayamos probado en uno de sus teléfonos, el Galaxy S10e, cuyo sensor capacitivo ubicado en un lateral hubiera sido ideal para el teléfono protagonista de esta review.

Samsung Galaxy A80, parte superior de la pantalla

No obstante, la pantalla esconde aún más tecnología destinada a sustituir otros sistemas más “clásicos”. Se trata del altavoz para llamadas. Aparentemente, no había hueco suficiente para introducir una apertura dedicada a albergar el altavoz, y Samsung ha apostado por un sistema de “Audio en pantalla” basado en vibraciones. La idea es interesante, la ejecución no tanto. En primer lugar, debes familiarizarte con la posición del “altavoz”, dado que se encuentra algo por debajo del área en el que suele ubicarse el orificio del altavoz en un smartphone con sistema de audio convencional.

Las alternativas clásicas al lector de huellas y el sistema de audio en pantalla hubieran sido mucho más convenientes.

Además, durante una llamada deberás mantener el terminal bien pegado a la oreja para poder escuchar correctamente, y desafortunadamente la calidad de audio tampoco supone un avance en términos de calidad ni de volumen –de hecho, se escucha bastante más bajo que un altavoz normal–. Por otro lado, debido a la posición del sistema de audio en pantalla y el sensor de proximidad, es prácticamente imposible escuchar una nota de audio de una app como WhatsApp o Telegram de manera “silenciosa” acercando el teléfono a la oreja.

Samsung Galaxy A80, así son sus cámaras

Samsung Galaxy A80, camaras

El apartado fotográfico del Samsung Galaxy A80 no solo es el principal aspecto protagonista del teléfono por su formato giratorio. También lo es por la colección de sensores que alberga en su interior.

Nos encontramos con un total de tres cámaras: la primera es el mismo sensor Sony IMX586 de 48 megapíxeles que montan la mayoría de los smartphones de gama media y gama alta de 2019. Tiene una focal 2,0 y no cuenta con estabilizador óptico. A su lado se encuentra un sensor Ultra Gran Angular de 8 megapíxeles f/2,2, y por último un sensor de profundidad al que Samsung bautiza como 3D Depth Sensor con resolución HQVGA y f/1,2, cuyo único cometido es el de capturar información para generar el efecto de desenfoque de fondo al usar el modo de Live Focus, tanto en foto como en vídeo.

Y es que sí, como ya adelantaba antes, el Samsung Galaxy A80 fue el primero del catálogo de la marca en ofrecer la posibilidad de capturar vídeo con efecto de fondo desenfocado, antes incluso que el Galaxy Note10 presentado a principios de agosto.

Samsung Galaxy A80, fotografia

La principal ventaja de este sistema fotográfico, es que las tres cámaras se pueden utilizar también para capturar nuestros mejores autorretratos. Nos encontramos, eso sí, con algunas carencias incomprensibles como el hecho de que el flash LED no se puede utilizar en modo “selfie”, sino que el terminal ilumina la pantalla de color blanco en caso de activar esta función. Tampoco funciona el optimizador de escenas basado en IA al tener la cámara apuntando hacia el frente.

En cuanto a la aplicación de cámara, no hay muchas novedades con respecto a lo ya visto en otros teléfonos de la marca lanzados este año en lo relativo a modos y opciones. Está presente el modo noche que logra capturar más luz en situaciones de iluminación escasa, un modo “Pro” algo capado dado que no se incluye la posibilidad de modificar manualmente el enfoque ni la velocidad de obturación, así como los modos de cámara lenta, superlenta y cámara rápida para grabar vídeo.

Comportamiento de día, modo retrato y de noche

Me temo que lo espectacular de la cámara del Galaxy A80 no va más allá del mecanismo motorizado. Las fotos capturadas durante el día y con buena iluminación son excelentes, tal y como cabría esperar de un móvil de este precio y con un sistema fotográfico liderado por el famoso sensor de 48 megapíxeles, pero sin demasiados alardes. Destaca sobre todo la cantidad de detalle que puede capturar la cámara gracias a que el sensor se basa en el principio de Pixel Binning para agrupar los píxeles de cuatro en cuatro generando así imágenes de 12 megapíxeles repletas de información. Diría incluso que el Galaxy A80 hace un mejor trabajo capturando detalle que los modelos de la serie Galaxy S10.

También es buena la interpretación de colores, sobre todo si el optimizador de escenas no hace de las suyas y se encarga de sobresaturar los tonos de la fotografía. El modo retrato o desenfoque dinámico se apoya en el sensor 3D Depth Sensor para obtener unos resultados más que decentes, con un recorte preciso del sujeto en primer plano, y un efecto de desenfoque natural y no demasiado agresivo.

Las fotos capturadas durante el día y con buena iluminación son excelentes, tal y como cabría esperar de un móvil de este precio.

La cámara de 8 megapíxeles Super Ultra Wide, en cambio, no es capaz de resolver tan bien las escenas a la hora de capturar detalle, y la calidad de imagen palidece si se compara con la de los últimos modelos de la serie S debido a la menor resolución. No obstante, se agradece que Samsung apueste por esta combinación, más aún si tenemos en cuenta que este sensor puede ser también utilizado para capturar selfies grupales o en caso de querer introducir un paisaje en un autorretrato.

De noche, a pesar de que el sensor cuenta con una apertura f/2,0 en lugar de f/1,7 como es el caso de modelos como el Galaxy A70, los resultados también son generalmente correctos y no se echa en falta una mayor apertura. El software de la cámara es capaz de preservar un buen nivel de detalle, y salvo que la escena sea muy oscura, el ruido no será un problema a menos que la imagen se amplíe y nos fijemos en puntos muy concretos.

Y hablando del software –de nuevo–, es necesario detenerse en uno de los pocos inconvenientes que encontramos al utilizar la cámara del A80. Una vez más, el procesado de Samsung se antoja algo agresivo a la hora de capturar retratos o imágenes con sujetos humanos, pues pese a mantener desactivado cualquier modo de belleza incluido en la app de cámara, el suavizado en las líneas e imperfecciones del rostro sigue siendo excesivo, sobre todo si se compara con fotografías capturadas con otros dispositivos, o con el propio A80 utilizando la aplicación de cámara de Google modificada –otra ventaja de tener un procesador Qualcomm–.

Grabación de vídeo

A la hora de grabar vídeo la calidad de imagen es buena, y aunque el sistema “Superestable” incluido en la aplicación de cámara hace un buen trabajo eliminando las vibraciones, no hubiera estado de más contar con un estabilizador óptico. El enfoque automático, eso sí, puede jugarnos alguna que otra mala pasada.

Samsung Galaxy A80: opinión y reflexiones finales de Andro4all

Samsung Galaxy A80 silueta

Pese a no formar parte de una de sus líneas de referencia, es probable que junto al Galaxy Fold, el Galaxy A80 sea el móvil más ambicioso lanzado por Samsung en 2019. Su misión es la de lograr que la línea Galaxy A sea vista como una familia de teléfonos premium, que ya no avanza según los pasos de las líneas S y Note, sino que ahora tiene personalidad y sigue su propio camino.

Eso, sin embargo, no quita que sea difícil recomendar la compra del dispositivo teniendo en cuenta su precio de más de 600 euros, sobre todo si echamos un ojo al mercado y vemos la dura competencia que existe en esta liga, en la que el A80 debe enfrentarse a pesos pesados como el OnePlus 7 Pro, Huawei P30 o el propio Samsung Galaxy S10, cuyo precio ya ronda la misma cifra por la que el A80 aterriza en el mercado.

Resumiendo: es innegable que el Samsung Galaxy A80 es un móvil único, cargado de tecnología –para bien y para mal– y capaz de ofrecer una experiencia de uso digna de un smartphone de gama alta. El problema es que toda esta innovación, que es la que en última instancia catapulta su precio hasta superar la barrera de los 600 euros, no aporta lo suficiente ni llega a justificar la diferencia de más de 300 euros con respecto al segundo modelo más caro de la serie A, ni hace que tenga sentido elegirlo por encima de uno de los modelos de la serie S10. Así que a menos que necesites atraer las miradas de todo el mundo cada vez que sacas tu móvil para hacerte un selfie, probablemente lo más inteligente sea valorar las buenas intenciones y el esfuerzo de Samsung, pero a la hora de la verdad, mirar hacia otro lado. Hacia el lado del Galaxy A70, por ejemplo.

Precio y dónde comprar el Galaxy A80

Samsung GALAXY A80, camara

El Galaxy A80 se puede comprar en España desde verano de 2019, a un precio de 669 euros para la configuración con 8/128 GB en la página web oficial de la compañía. Por suerte, es posible encontrarlo más barato –cerca de 60 euros menos– en otros comercios como Amazon.

Comprar el Samsung Galaxy A80 en Amazon
Samsung Galaxy A80, opinión y nota de Andro4all
¿Debería comprar el Galaxy A80?
A favor
  • Panel AMOLED excelente, a la altura de los de las series S y Note de Samsung
  • Diseño original y calidad de construcción excelente. Se agradece que no haya curvas en la pantalla
  • Apenas hay diferencias de rendimiento con respecto a otros modelos superiores
  • Pese a ser un Galaxy A, está repleto de pequeños detalles que aportan valor
En contra
  • El software de Samsung sigue lastrando la experiencia general
  • Autonomía escasa
  • El lector de huella y el sistema de audio en pantalla no son mejores que sus alternativas convencionales
  • Sus 226 gramos lo hacen un móvil muy pesado
Conclusiones El Galaxy A80 demuestra hasta dónde puede llegar la serie Galaxy A, aunque se queda algo corto a la hora de justificar su precio. Existen alternativas más equilibradas dentro de su misma categoría como es el caso del propio Galaxy A70. Ningún otro móvil de esta misma serie puede ofrecer toda la innovación que esconde el A80, eso sí.
Puntuación

8.0Samsung Galaxy A80

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Archivado en Análisis de móviles, Opinión, Samsung Galaxy A80, Smartphones Android
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