Google Pixel 4 XL, análisis: la mejor experiencia no pide una ficha técnica abultada, pero sí una batería más grande

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Pixel 4 XL, pantalla de inicio

Allá vamos, un año más. Y ya son cuatro los que Google lleva llamando la atención del mundo cada mes de octubre para mostrar en sociedad sus proyectos en solitario, con los que desde 2016 quiere demostrarte que, además de estar en, también puede ser tu móvil, y que su apuesta por el hardware va en serio. De verdad.

Y aunque los comienzos no han sido fáciles, las cifras nos dicen que el plan comienza a dar sus frutos. Por eso Google no ha tirado la toalla, y el pasado 15 de octubre se plantó en Nueva York con Rick Osterloh y compañía, para presentar la cuarta generación de teléfonos Pixel, formada por los Pixel 4 y Pixel 4 XL.

Lo nuevo de Google mantiene la esencia de esta familia. El Pixel 4 XL –modelo que hemos podido probar a lo largo de algo más de una semana–, vuelve a traer consigo un sinfín de funciones útiles y sistemas de eso que llaman machine learning, que hacen que usar uno de estos teléfonos, cuatro años después, siga siendo una experiencia única. También han mejorado su apartado técnico, el diseño es ahora más moderno y por primera vez incluye dos cámaras a la espalda. Y todo, aún siendo más baratos que los modelos del año pasado (en Europa). Pinta bien, ¿no?

Pero como los modelos de los cuatro últimos años, el Pixel 4 XL dista de ser perfecto. Pese a las mejoras, sus especificaciones son aún inferiores a las de otros modelos. La cámara no es tan versátil como, digamos, la del iPhone 11 Pro, y encontramos carencias que llaman la atención. Porque un año más Google ha intentado crear los mejores móviles del mercado… A su manera.

Índice de contenidos:

Google Pixel 4 XL: ficha técnica de características y especificaciones

Google Pixel 4 XL, ficha técnica
Especificaciones
Dimensiones160,4 x 75,1 x 8,2 mm. 193 gramos
PantallaOLED flexible de 6,3 pulgadas
Ambient EQ
Pantalla Fluida (Tasa de refresco de 90 Hz)
HDR
ResoluciónQuad HD+ a 537 ppp
19:9
ProcesadorQualcomm Snapdragon 855, octa-core 2,84 GHz + 1,78 GHz, 8 núcleos y 64 bits
Módulo de seguridad Titan M
GPU Adreno 640
Chip Pixel Neural Core
RAM6 GB LPDDR4x
Sistema operativoAndroid 10
Actualizaciones de seguridad y del sistema operativo durante un mínimo de 3 años
Almacenamiento64/128 GB UFS 2.1
CámarasTrasera: principal de 12,2 MP ƒ/1,7, píxel de 1,4 μm, autoenfoque y detección de fase con tecnología Dual Pixel, OIS + EIS, sensor de espectro y parpadeo, “telefoto” de 16 MP ƒ/2,4, píxel de 1,0 μm, autoenfoque y detección de fase, OIS + EIS. Flash LED
Frontal: 8 MP ƒ/2,0 con enfoque fijo. Emisor de foco de infrarrojos, proyector de puntos infrarrojo, 2 cámaras de infrarrojos
Batería3.700 mAh
Carga rápida basada en USB Power Delivery hasta 18W (cargador incluido)
Carga inalámbrica Qi hasta 11W
OtrosDesbloqueo facial, Active Edge, Motion Sense, USB 3.1 tipo C, Clasificación IP68 de resistencia al agua y al polvo
ConectividadBluetooth 5.0 + LE (códecs HD: AptX, AptX HD y LDAC), NFC, nano SIM + eSIM, GPS, GLONASS, BeiDou, Galileo, Wi‑Fi 802.11 a/b/g/n/ac 2×2 MIMO (2,4 GHz y 5,0 GHz)
ColoresBlanco, negro y naranja

Lo mejor del Pixel 4 XL

Experiencia general

Pixel 4 XL, Assistant

Normalmente, este es el apartado en el que repasamos las especificaciones técnicas del dispositivo, y cómo éstas trabajan en coalición para generar un rendimiento excelente. No será así en el caso del Pixel 4 XL.

En los teléfonos de Google, los números son lo de menos, y así nos lo demostró el propio Pixel 3a XL, que con un apartado técnico del nivel de un móvil de 300 euros, es capaz de ofrecer una experiencia digna de un teléfono mucho más caro. Y por supuesto, no iba a ser menos en lo último creado por los de Mountain View.

La experiencia de uso con el Pixel 4 XL es, simplemente, excelente. Puede que no sea el móvil más rápido ni el que esconde la mayor potencia bruta; me temo que ese mérito es del OnePlus 7T Pro, pero sí puedo asegurar que es el más agradable de utilizar, gracias principalmente a un software optimizado al máximo, donde las inconsistencias brillan por su ausencia y cada detalle parece haber sido creado con mimo.

Puede que no sea el móvil más rápido ni el que esconde la mayor potencia bruta, pero sí es el más agradable de utilizar.

Pero veámoslo paso por paso, desde el principio. Incluso con la pantalla “apagada”, el Pixel 4 XL destaca por su fantástico modo Always on Display, el mejor y más completo visto en un Android hasta ahora. Al widget de hora, fecha y tiempo, le acompaña un nivel de batería, y dependiendo de la situación veremos información como la canción que se escucha a nuestro alrededor gracias al modo “Está sonando”, nuestro próximo evento del calendario, información sobre un próximo vuelo o las notificaciones pendientes.

En cuanto tocas la pantalla, una agradable animación del fondo de pantalla te da la bienvenida a la pantalla de bloqueo, donde un pequeño candado te avisa de que el teléfono está bloqueado. Al llegar a la pantalla de inicio, probablemente te estará esperando uno de los geniales fondos de pantalla animados que Google lleva incluyendo en sus teléfonos desde el primero de los Pixel. Por cierto, ahora puedes desplegar el panel de ajustes rápidos deslizando hacia abajo en la pantalla de inicio.

Google Pixel 4 Xl, ajustes de personalizacion

Al moverte por la interfaz o entre las aplicaciones, lo que sorprende es la suma fluidez del sistema, más evidente aún si vienes de utilizar un dispositivo de categoría inferior. Parte de la culpa la tiene la nueva pantalla con alta frecuencia de refresco, de la que hablaré con más detalle en su correspondiente apartado. También influye el renovado sistema de navegación gestual incluido en Android 10, que guste más o menos y a pesar de sus problemas –como el hecho de que la mayoría de apps no hayan adaptado aún sus menús laterales–, es una solución objetivamente más intuitiva y suave que los pseudo-gestos de Android 9.

Y más pequeños detalles surgen para seguir aportando valor a la experiencia cuanto más usas el móvil. Por ejemplo, el motor háptico vuelve a ser, un año más, el mejor en un terminal Android, y cada vez más cerca de llegar al nivel del Taptic Engine de los últimos iPhone. También es excelente el audio: nítido, con un muy buen nivel de volumen máximo y sin llegar a distorsionar en exceso en los niveles más altos.

Quienes echaban en falta algo más de libertad a la hora de personalizar la experiencia, tienen ahora una razón para apostar por los nuevos Pixel. Con Android 10, se introduce un panel de personalización al estilo del de los últimos modelos de OnePlus, que permite modificar tanto el color de acento del sistema, la tipografía, la forma de los iconos del panel de notificaciones y ajustes rápidos, y la de los propios iconos de las apps

App de grabadora del Pixel 4 XL

A este mismo apartado suman puntos otros añadidos que, pese a no ser usables al 100%, principalmente por el hecho de estar disponibles únicamente en algunas regiones o en idioma inglés, tarde o temprano acabarán llegando a todos. Es el caso de la detección de accidentes de coche, los subtítulos “en directo” para cualquier vídeo –eso sí, más vale que mantengas desactivada esta función cuando no la uses, tu batería lo agradecerá– o el renovado Asistente de Google, ahora con funciones como la conversación continua, o con un modelo de voz de menor tamaño, hasta el punto de poder estar integrado directamente en el dispositivo, de modo que la transcripcion de voz a texto y el procesado de las consultas es mucho más veloz que en cualquier otro teléfono con el Asistente.

De esta última medida se aprovecha también la nueva aplicación de grabadora de voz, capaz de transcribir las grabaciones de manera automática, y organizar los clips de audio de tal forma que sea posible buscar entre ellos a través de consultas de texto. Pero eso sí, como las funciones mencionadas antes, esta herramienta funciona solo en inglés.

Motion Sense

Pixel 4 XL, parte delantera

De los Pixel se ha criticado anteriormente cierta “falta de valentía” por parte de Google a la hora de dotar a sus teléfonos de tecnologías y funcionalidades únicas, del modo que firmas como Apple o Samsung nos tienen acostumbrados, destinadas a hacer aún más completa la “experiencia Pixel” de la que antes hablaba.

Pero este año, Google hace de esa supuesta falta de intrepidez una de las fortalezas del Pixel 4, a través de la inclusión del sistema Motion Sense, basada en la tecnología Soli. Y… antes de nada, ¿qué es Soli?

Aunque en su momento ya abordamos esta tecnología con más detenimiento, no está de más recordar que se trata de un sistema de detección de movimientos basado en un radar, que actúa de la siguiente forma según la documentación oficial:

  • El radar Soli emite ondas electromagnéticas en un haz amplio. Los objetos dentro del haz dispersan esta energía, reflejando una parte hacia la antena del propio radar.

  • Las propiedades de la señal reflejada, como la energía, el retraso de tiempo y el cambio de frecuencia capturan información sobre las características y comportamientos del objeto, incluido el tamaño, la forma, la orientación, el material, la distancia y la velocidad.

  • Al procesar las variaciones temporales de la señal y otras características capturadas de la señal, Soli puede distinguir entre movimientos complejos para comprender el tamaño, la forma, la orientación, el material, la distancia y la velocidad del objeto dentro de su campo.

Y todo eso, gracias a un pequeño chip integrado en el margen superior de la pantalla del Pixel 4. Sorprendente, ¿verdad? Lo es más aún cuando echamos un vistazo al vídeo de demostración de Soli, y vemos cómo el sistema fue concebido con el objetivo de llevar a cabo operaciones complejas a través de movimientos submilimétricos.

Quizá por eso el hecho de que lo máximo que se puede hacer con Soli en los Pixel 4 sea cambiar de canción o pausar alarmas resulta algo decepcionante. No obstante, el potencial de este sistema es inmenso, y confío en que con el paso del tiempo Google sea capaz de introducir cada vez más funciones con las que sacar partido a esta herramienta. De no ser así, me temo que los últimos cinco años de trabajo en un proyecto en el que se han involucrado expertos en diseño de semiconductores, procesado de señal digital, desarrollo de algoritmos y machine learning no quedarán del todo justificados.

Trasera del Pixel 4 XL

Ahora bien, Motion Sense funciona, y lo hace bien. una vez te familiarizas con los gestos, y entiendes que el sistema funciona mejor cuando el teléfono se encuentra posado en una superficie plana con la pantalla hacia arriba, la detección de gestos es precisa y rápida, y en ocasiones se le puede sacar bastante partido.

Pero esa no es la única función de Motion Sense, y me sorprende que no se esté mencionando en más ocasiones la que, en mi opinión, es la función más útil que habilita Soli: la detección de proximidad.

Utilizando el radar integrado en el dispositivo, éste es capaz de detectar nuestra presencia y actuar en consecuencia. De este modo, si nos situamos dentro de un área de alrededor de dos metros cerca del smartphone, el radar nos detectará y mantendrá el modo “Always on Display” activo para permitirnos ver información, como las notificaciones o la hora de un vistazo. Si, en cambio, abandonamos la habitación en la que se encuentra el terminal o nos alejamos lo suficiente, la pantalla se apagará para ahorrar energía. Motion Sense también detectará el gesto de acercar la mano al dispositivo con intención de cogerlo, y activará la pantalla antes incluso de que nuestros dedos hayan entrado en contacto con el terminal, para que el sistema de desbloqueo facial entre en juego lo antes posible. Y, hablando de eso…

Desbloqueo facial

Pixel 4, desbloqueo facial

Habiendo probado algunos de los lectores de huellas más veloces del mercado, ya sean capacitivos como el del Galaxy S10e, ópticos como el del OnePlus 7T o ultrasónicos como el del Galaxy Note 10+, he de admitir que, tras haber utilizado el desbloqueo facial del Pixel 4, estoy convencido de que este es el ejemplo a seguir.

El sistema de reconocimiento y desbloqueo facial del Pixel 4 XL es, probablemente, el más rápido disponible en un móvil actualmente –ve despidiéndote de tu pantalla de bloqueo, porque la vas a ver muy pocas veces–. Y a diferencia del que incluyen modelos como los de OnePlus o algunos Xiaomi, se trata de un sistema avanzado que utiliza los distintos sensores ubicados en la parte frontal del teléfono para escanear los rasgos faciales, de modo que no es posible engañarlo con una fotografía, y funciona incluso en la oscuridad más absoluta.

Ve despidiéndote de tu pantalla de bloqueo-, porque la vas a ver muy pocas veces.

Además de eso, cuenta con una gran ventaja con respecto al sistema Face ID de los últimos iPhone, y es su extrema conveniencia gracias a la capacidad de llevarte a la última aplicación que estabas usando antes de bloquear el teléfono, sin necesidad de tocar la pantalla o el botón de encendido del teléfono gracias al radar antes mencionado.

Pero pese a ser el más rápido, no se le puede considerar el más seguro. Al menos no por ahora. Tal y como la propia compañía ha reconocido, es posible desbloquear el teléfono incluso con los ojos cerrados, lo cual entraña ciertos riesgos dependiendo de la situación –aunque si de verdad te preocupa tu seguridad, deberías estar usando una buena contraseña y no un sistema biométrico de este tipo–. No obstante, han confirmado que en unos meses, se introducirá la opción de impedir el desbloqueo con los ojos cerrados. Habrá que comprobar si mantener esta opción activa pudiera afectar de algún modo a la velocidad del proceso de desbloqueo.

También es necesario mencionar que el reconocimiento facial se podrá utilizar para verificar pagos o autenticarse en apps y servicios. Lamentablemente, en el momento de publicar este análisis, las apps que soportan este sistema de verificación se pueden contar con los dedos de una mano. Eso sí, partir del próximo 1 de noviembre todas las actualizaciones de apps deberán apuntar a la API de Android 9, de modo que los desarrolladores tendrán que adoptar la API BiometricPrompt, dando así soporte a la verificación a través de reconocimiento facial.

Pantalla y diseño

Pantalla del Pixel 4 XL

Google aprendió de los errores cometidos con el Pixel 2 XL e hizo de la pantalla del 3 XL una de las mejores del mercado. Este año, el panel mantiene algunos de los rasgos de la pasada generación, mientras sube el nivel en apartados clave.

Por supuesto, se mantiene la tecnología OLED, que otorga unos niveles de contraste excelentes con negros totalmente puros, y una nitidez sobresaliente dada su resolución Quad HD+. La reproducción de color es excelente, sobre todo si se elige el modo de color automático, que variará los tonos de manera inteligente dependiendo del contenido mostrado. También son buenos los ángulos de visión, pues no se aprecian cambios de color exagerados al girar el terminal, y, aunque se suele pasar por alto en más de una ocasión, el buen funcionamiento del brillo automático merece ser mencionado.

Como novedades, Google introduce una alta frecuencia de refresco en la pantalla del Pixel 4 XL –también en la del Pixel 4–, que intensifica la sensación de suavidad ya característica de los teléfonos de esta serie.

Ahora bien, la función que Google bautiza como “pantalla suave”, disponible en los ajustes del sistema, únicamente actualizará el contenido de la pantalla a 90 Hz en situaciones concretas –por ejemplo, cuando el nivel de brillo de la pantalla se sitúa por encima del 75%–, y por tanto la experiencia no será todo lo fluida quecabría esperar. Para ello, será necesario –y, en mi opinión, muy recomendable–, forzar la frecuencia a 90 Hz desde los ajustes para desarrolladores.

Google Pixel 4 XL, color Clearly White

La segunda de las novedades es el sistema Ambient EQ, que de un modo similar a la función True Tone de los iPhone, modificará la temperatura de la pantalla dependiendo de la luz ambiental. Los resultados, eso sí, no son tan apreciables como en los modelos de Apple; el Pixel 4 únicamente va variando entre 6300k –mínimo–, 6700k –por defecto– y 7450k –máximo-.

Mención aparte merece el diseño. Independientemente de si su estética te gusta o no, es innegable que el Pixel 4 XL es el móvil con la mejor calidad de construcción jamás creado por Google. El recubrimiento mate de los bordes laterales de color negro contrasta con el panel mate –en los colores blanco y naranja– o brillante –en el acabado negro–, y sumado a su relativa ligereza y delgadez, hacen de él un teléfono cómodo de utilizar.

Pixel 4 XL, lateral

Siendo objetivos, es cierto que la estética de su parte frontal no es la más moderna del mercado. Los márgenes, sobre todo el superior, tienen un tamaño considerable y, en definitiva, el espacio no está tan bien aprovechado como en otros modelos. Más allá de eso, no hay duda de que es un diseño reconocible, y en mi opinión es uno de esos teléfonos que necesitas tener en la mano para poder apreciar su encanto.

Lo no tan bueno del Pixel 4 XL

Autonomía

Google Pixel 4 blanco, trasera de noche

A estas alturas, parece que tener que convivir con algún que otro tipo de compromiso, fácilmente resoluble con un hardware mejorado, es algo inherente de la serie Pixel. El primero de los modelos se quedó algo corto con sus 32 GB de almacenamiento. La segunda generación fue famosa por la cuestionable calidad de su pantalla firmada por LG, y los Pixel 3 generaron polémica por su pobre gestión de la memoria RAM, debido principalmente a la carencia de ésta.

Y mucho me temo que los Pixel 4 y 4 XL serán recordados por ser dos teléfonos casi redondos… que apenas son capaces de llegar despiertos al final del día. La autonomía del modelo de mayor tamaño de esta familia es, cuanto menos, mediocre, y no quiero imaginar cómo de crítica puede llegar a ser la situación en el Pixel 4 de menor diagonal de pantalla con tan solo 2.800 mAh de batería y la misma tasa de refresco de 90 Hz en su pantalla.

Los Pixel 4 y 4 XL serán recordados por ser dos teléfonos casi redondos… que apenas son capaces de llegar despiertos al final del día.

En un día “normal”, la batería del Pixel 4 XL permite alcanzar las 4 o 5 horas de pantalla encendida con cerca de 20 horas de uso, cifras que lo sitúan en la parte baja de la tabla, y lo convierten en el inconveniente más importante de la serie Pixel 4. El problema se agrava aún más teniendo en cuenta que este es el año en el que Apple, criticada históricamente por la pobre autonomía de sus iPhone, al fin ha subido el nivel en este sentido y ha lanzado los modelos de iPhone con mayor autonomía de la historia.

La carga de 18 W con el cargador incluido tampoco es la más veloz, y se encuentra lejos del nivel de tecnologías como Warp Charge de OnePlus, o la carga ultrarrápida de Huawei. Al menos, eso sí, contamos con carga inalámbrica Qi que soporta una potencia de carga de hasta 11W a través de cargadores de terceros –los Pixel 3 solo soportaban esta potencia con la base Pixel Stand–.

Carencias

Pixel 4 XL, parte inferior

Y qué sería de un Pixel sin sus carencias. En los Pixel 4 la lista de cosas que se caen por el camino crece, y a detalles que ya parecían haber quedado en el olvido como lo son el puerto para auriculares de 3,5 milímetros, se suman el adaptador para los auriculares de toda la vida, o los propios auriculares tipo C que sí estaban incluidos junto a la anterior generación.

Pero hay más. La falta de lector de huellas dactilares, pese a la extrema conveniencia del sistema de desbloqueo facial, es debatible. Como también lo es el hecho de que un móvil de 899 euros cuente con “solo” 6 GB de memoria RAM y 64 GB de memoria almacenamiento, siendo este último un inconveniente que se agrava aún más cuando tenemos en cuenta que el Pixel 4 es el primero de la saga –sin contar los 3a y 3a XL– que no ofrece almacenamiento ilimitado en calidad original en Google Fotos.

Tampoco se puede dejar pasar el hecho de que, a finales de 2019, el año en el que ha quedado más que demostrado que la versatilidad fotográfica es uno de los aspectos más importantes a la hora de valorar la experiencia con la cámara de un móvil, el Pixel 4 llegue sin una lente ultra gran angular. Y ya que estamos, hablemos de fotografía.

Así son las cámaras del Pixel 4

Fotografia con Pixel 4

Cuatro años después, Google ha sucumbido a la tentación. El Pixel 4 XL –junto a su hermano pequeño–, es el primer teléfono de la marca en integrar dos cámaras a su espalda. Dos sensores que, en realidad, actúan como uno solo. O al menos esa es la sensación que Google quiere que obtengas al hacer fotos con su último teléfono.

Para empezar, a diferencia de lo que sucede en otros dispositivos, en la app de cámara del Pixel 4 no vas a encontrar un botón que te permita conmutar entre la lente principal y la secundaria, de modo que no sabrás cuando estás utilizando el ‘telefoto’ de 16 megapixeles, y cuándo el sensor principal de 12. Tampoco se aprecia la diferencia en lo relativo a reproducción de color entre ambas cámaras, y esto es sin duda un punto a favor del sistema fotográfico del Pixel 4 frente al de otros modelos.

El motivo por el que Google ha decidido no diferenciar entre los dos sensores situados a la espalda de su último teléfono se adapta a la filosofía propia de los Pixel: la intención es que te olvides de números y fichas técnicas, y que te centres únicamente en la experiencia.

Y lo consigue. Gracias al excelente procesado que realiza el software del teléfono, es posible obtener capturas excelentes independientemente del zoom que realices sobre la escena, ya sea utilizando el sensor principal –zoom digital hasta 1,8–, el tele –1,8x– o el zoom híbrido de hasta ocho aumentos, que incluso al máximo ofrecerá capturas detalladas, acercándose peligrosamente a los resultados de móviles con zoom óptico dedicado como el Huawei P30 Pro o el OPPO Reno 10x.

Google Pixel 4 XL, app de camara de noche

Por supuesto, las capturas “normales” siguen siendo la especialidad del Pixel. Tres años refinando un procesado que parece magia –pero, que como bien explica el gran Marc Levoy, no es más que simple física.–, Google alcanza en este Pixel 4 los resultados más cercanos a la excelencia que hayamos visto en un teléfono en lo que a fotografía de refiere a través de sistemas como HDR+, visión nocturna o Super Res Zoom.

Teniendo en cuenta que Apple había subido el listón en este sentido gracias a sus propios sistemas de IA en el iPhone 11 Pro, la comparación con el último modelo de los de Cupertino es evidente. ¿Es la cámara del Pixel 4 XL mejor que la del iPhone 11 Pro? A falta de realizar una comparativa directa, me temo que no. Pero tampoco me atrevería a asegurar que la del iPhone es mejor que la del nuevo móvil de Google –aunque sí más versátil–. Son, simplemente, dos enfoques distintos, pero a la vez semejantes, de entender la fotografía móvil, y mucho me temo que decantar la balanza a favor de uno u otro en base a su calidad fotográfica es un error.

Pero, mejor hablemos de resultados.

Comportamiento de día, modo retrato y de noche

La primera bondad de este nuevo sistema fotográfico la encontramos nada más abrir la aplicación de cámara. El sistema Live HDR hace que lo que podemos ver en el visor de la aplicación sea una imagen aproximada –aunque no exacta– de lo que veremos en la captura final –excepto al usar el modo retrato–. Esto ayuda a que componer las escenas sea más sencillo, al poder tener una referencia más cercana de la que sería la imagen definitiva. En ese sentido, Google también introduce un control de exposición dual, que de algún modo permite “editar” la imagen antes de capturarla, a través de unos deslizadores con los que modificar el nivel de sombras y luces de la escena.

Las imágenes tomadas con el Pixel 4 XL son, una vez más, capturas con un contraste bien marcado, cuyo balance de blancos tiende al lado frío, a diferencia de lo que sucede con los modelos de marcas como Apple o Samsung, y que de algún modo otorgan a las imágenes esa estética tan característica de los Pixel, que puede gustar más o menos. Como novedad en este sentido, Google asegura que ahora utiliza modelos basados en machine learning para adaptar el balance de blancos de cada imagen dependiendo de su contenido, si bien el cambio en las tonalidades no parece ser tan llamativo como nos mostraban en la conferencia de presentación.

Su gran baza vuelve a ser el rango dinámico, que sumado a la extrema nitidez de las capturas resulta en unas imágenes llamativas y repletas de detalle.

Sobre el modo retrato, comentar que Google ha afinado el algoritmo de desenfoque de fondo, y gracias a la información que captura el sensor secundario de 16 megapíxeles, éste es ahora aún más natural.

En cuanto a las capturas nocturnas, Google sigue siendo capaz de salvar cualquier situación gracias a su procesado, eliminando casi por completo el ruido, preservando un muy alto nivel de detalle y equilibrando las altas luces para que no acaben acaparando la toma. Por supuesto, el modo Visión Nocturna continúa presente, siendo capaz de capturar luz de donde parece no haberla. Y a diferencia del modo noche de otros dispositivos, este se puede utilizar en cualquier situación independientemente de la iluminación de la escena, para conseguir imágenes más detalladas incluso si hay suficiente luz.

Astrofotografia Pixel 4 XL

Quizá el modo que más protagonismo merece, por lo que aporta al campo de la fotografía móvil, es el nuevo modo “Astrofotografía”. Sí, es cierto que es posible capturar fotos definidas de cuerpos astronómicos con –casi– cualquier móvil aumentando el tiempo de exposición a la luz y modificando parámetros relacionados con el enfoque o la ISO. Pero el hecho de que el Pixel 4 sea capaz de capturar este tipo de imágenes de manera automática, simplemente dejando el móvil apuntando al cielo, es un motivo más por el que admirar el trabajo realizado por los ingenieros de Google en términos de fotografía computacional. Eso sí, si tienes un Pixel 3a o Pixel 3, este no es un motivo para dar el salto al nuevo modelo.

Galería de fotos con Pixel 4 XL

Cámara frontal

Pixel 4, selfie

El software encargado de procesar las capturas es exactamente el mismo en la cámara frontal, y por tanto sigue siendo una de las mejores cámaras para selfies del mercado. Si bien en esta ocasión perdemos la segunda cámara frontal super gran angular, el sensor de 8 megapíxeles aumenta su campo de visión hasta los 90º, de modo que sigue siendo posible capturar autorretratos grupales, incluso con modo retrato, o de noche gracias a la visión nocturna.

Grabación de vídeo

Según Google, el Pixel 4 no graba vídeo 4K a 60 FPS porque los clips ocuparían demasiado espacio. Ojalá la propia Google hubiera inventado una solución a ese problema…. Independientemente de esta limitación, la grabación de vídeo no es uno de los muchos puntos fuertes del Pixel 4.

Los clips son de buena calidad, y la combinación de OIS + EIS resulta en vídeos libres de vibraciones y movimientos bruscos. No obstante, los iPhone siguen siendo la referencia en este campo, y mucho me temo que este no será el año en el que los Pixel vayan a tomar el testigo.

Google Pixel 4 XL: opinión y reflexiones finales de Andro4all

Pixel 4 XL, Andro4all

Hace ya tiempo que la batalla por el trono de Android dejó de jugarse en el terreno del hardware y los números. Solo hay que ver cómo firmas como LG, Sony o HTC llevan años a la deriva pese a construir teléfonos técnicamente impecables.

Y Google ha encontrado en ese cambio de paradigma una genial oportunidad para demostrar de lo que puede ofrecer construyendo un teléfono creado en torno a sus servicios, esos que durante años se han alimentado de datos de millones de usuarios de todo el mundo, y que ahora se ponen a trabajar para ofrecer una experiencia única en el universo androide.

Puede que su ficha técnica no sea la más abultada, y que sus carencias lo alejen de ser un móvil tan redondo como un Galaxy S10 o un Huawei P30 Pro. Pero es que esa no es la idea que Google lleva persiguiendo desde la primera generación de la serie Pixel. En su lugar, la idea de la marca es alcanzar esa excelencia invisible, que no se puede medir en benchmarks ni listas de especificaciones.

Porque como decía al inicio, el Pixel 4 XL es el mejor, pero a su modo. Y si las ideas de Google se ajustan a sus necesidades, aquí tienes tu próximo móvil.

Precio y dónde comprar el Pixel 4 XL

Pixel 4 en el bolsillo

Los Google Pixel 4 y Pixel 4 XL se pueden reservar en España desde el mismo día de su presentación, y todos aquellos que lo hicieron recibirán de regalo un Google Nest Hub.

En caso de no haberlo reservado, es posible comprar cualquiera de los dos modelos en Google Store, a un precio de 759 u 859 euros el Pixel 4 de 64 y 128 GB respectivamente, y de 899 o 999 euros en el Pixel 4 XL protagonista de este análisis, con las mismas configuraciones de almacenamiento.

Pixel 4 y 4 XL en Google Store
Google Pixel 4 XL, opinión y nota de Andro4all
¿Debería comprar el Google Pixel 4 XL?
A favor
  • La mejor experiencia en un móvil Android
  • Resultados fotográficos excelentes
  • Los 90 Hz sientan de maravilla a una pantalla de por sí excelente
  • Motion Sense esconde un gran potencial, y es útil cuando entiendes su funcionamiento
  • El desbloqueo facial más rápido y avanzado visto en un Android
En contra
  • Autonomía mediocre
  • Carencias que pueden llegar a restarle atractivo frente a sus rivales
Conclusiones El Pixel 4 XL es el móvil que mejor representa la madurez alcanzada por Google como fabricante de móviles: un terminal que no arrastra tantos compromisos como sus predecesores, pero que sigue aportando valor a la “experiencia Pixel”, a la vez que sube aún más el nivel en eso que mejor se le da, la fotografía. De no ser por su autonomía y por ciertas carencias que le restan atractivo, hoy hablaríamos del mejor móvil del año. Pero debemos conformarnos con el mejor Pixel de la historia. Que no es poco.
Puntuación

9.0Google Pixel 4 XL

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Archivado en Análisis de móviles, experiencia de uso, Google Pixel 4, Google Pixel 4 XL, Opinión, Smartphones Android
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