Meze Audio STRADA, auriculares cerrados pensados para uso portátil
Meze lanza el STRADA, auriculares cerrados de 799 dólares con driver dinámico de 50 mm y copas de ébano. Pesan 330 gramos y prometen funcionar bien sin amplificador externo
Meze presenta el STRADA, auriculares cerrados con driver dinámico de 50 mm que la marca rumana diseña para llevar encima sin necesitar un amplificador de sobremesa. Montan copas de ébano Macassar sobre chasis de magnesio en verde oscuro, pesan 330 gramos y tienen 40 ohmios de impedancia con 111 dB de sensibilidad.
El modelo llega al rango de 500 a 1.000 dólares, según informa eCoustics. Ahí compite con Focal Celestee, Grado GS3000e, Denon AH-D9200, HiFiMAN Arya Stealth, Dan Clark Audio Aeon 2, Beyerdynamic T5 3ª generación, Audeze LCD-XC y Sennheiser HD 820.
Driver del 109 Pro adaptado para caja cerrada










Meze recupera el driver dinámico del 109 Pro pero lo reconfigura para que funcione en caja cerrada. El diafragma mezcla celulosa reforzada con fibra de carbono —ligero pero rígido, para responder rápido— y el anillo toroidal lleva polímero semicristalino recubierto de berilio por deposición física de vapor. Esto reduce vibraciones que ensucian el sonido.
El driver lleva surcos tallados a 45,5 grados que controlan el movimiento del diafragma y evitan resonancias, más un anillo de aleación cobre-cinc que amortigua vibraciones sobrantes. Meze declara distorsión por debajo del 0,1% a 1 kHz —el sonido sale prácticamente sin alterar— y respuesta de 5 Hz a 30 kHz.
El chasis parte del LIRIC, un planar magnético que Meze ya vende, pero rediseñado por dentro para meter un driver dinámico normal. Las copas de ébano Macassar pesan bastante y amortiguan vibraciones, además cada unidad tiene vetas diferentes por ser madera natural. Meze apuesta por construcción duradera con piezas reemplazables en lugar de plástico que tiras cuando se rompe algo.
La diadema reparte el acolchado para que no apriete solo arriba, mejora la ventilación y evita que sudes en sesiones largas. Las almohadillas van con imanes, así que las quitas y pones sin destornilladores y mantienen el sellado completo. En un cerrado, si hay fugas pierdes graves y aislamiento. Los 330 gramos están bien para un circumaural cerrado grande.
Con 40 ohmios y 111 dB, el STRADA debería sonar bien enchufado al móvil o al portátil sin necesitar amplificadores externos. Al menos eso prometen las especificaciones, aunque habrá que probarlo con fuentes reales para ver si cumple.
Los auriculares cerrados pierden amplitud espacial frente a opciones abiertas como los Austrian Audio The Arranger. Meze prioriza aislamiento que bloquea ruido exterior, control de graves y presentación concentrada, sacrificando esa sensación de sala amplia para que puedas usarlos en el metro o la oficina. Prometen graves con algo de refuerzo, medios neutros y agudos suaves pero extendidos.
El STRADA llega a un segmento de mercado con opciones bien establecidas. Entre 500 y 1.000 dólares hay cerrados premium, abiertos de alta resolución, planares cerrados e híbridos. Meze ya dividió opiniones con los 99 Classics segunda generación, 105 Silva y POET. Este tendrá que demostrar que vale los casi 800 dólares frente a alternativas como los Final DX3000CL.
Meze vende el STRADA desde su web por 799 dólares, unos 740 euros al cambio actual. El fabricante no ha confirmado si habrá tiendas físicas o distribuidores oficiales en España, pero sería raro verlo fuera de los canales de distribución de alta fidelidad habituales. No obstante, sobre el papel parecen una unidad muy capaz a falta de poder hacer una prueba de uso.