Samsung Galaxy A56 vs POCO M8 Pro, ¿cuál es mejor opción?
Dos móviles solventes, dos filosofías opuestas: Samsung apuesta por estabilidad y soporte a largo plazo, mientras POCO prioriza pantalla, batería y carga rápida para maximizar el hardware por euro
En la gama media de 2025 ya no basta con “cumplir”. Los teléfonos han alcanzado un nivel tan alto que la diferencia real está en qué estás dispuesto a sacrificar y qué no. El Samsung Galaxy A56 y el POCO M8 Pro encarnan dos respuestas muy distintas a esa pregunta: una prioriza estabilidad, soporte y continuidad; la otra, impacto inmediato y especificaciones sin complejos.
Por eso la comparación no va de elegir al ganador absoluto, sino de entender para quién tiene sentido cada uno. Pantalla, batería, rendimiento, cámaras y software pesan de forma distinta según el uso y el contexto. Ambos funcionan bien, incluso muy bien, pero no persiguen el mismo tipo de usuario ni la misma relación con el paso del tiempo.
Samsung Galaxy A56 vs POCO M8 Pro: ficha técnica de características
| Especificaciones | Samsung Galaxy A56 5G | POCO M8 Pro 5G |
|---|---|---|
| Dimensiones | 162,2 x 77,5 x 7,4 mm | 163,34 x 78,31 x 8,31 mm |
| Peso | 198 g | 205,9 g |
| Pantalla | 6,7" Super AMOLED, 120 Hz, HDR10+, brillo pico 1.900 nits, resolución 1080 x 2340 px | 6,83" AMOLED 1,5K, 120 Hz, brillo pico hasta 3.200 nits, resolución aproximada 1220p |
| Densidad de píxeles | Aprox. 393 ppp (6,7", 1080 x 2340 px) | Aprox. 446 ppp (6,83", panel 1,5K) |
| Procesador | Exynos 1580 (4 nm), CPU octa‑core hasta 2,9 GHz, GPU Xclipse 540 | Snapdragon 7s Gen 4 (4 nm) |
| RAM | 8 GB / 12 GB | 8 GB / 12 GB LPDDR4X (según versión) |
| Sistema operativo | Android 15 con One UI 7 y soporte prolongado de varios años | Android con capa de Xiaomi/POCO (HyperOS/MIUI) y soporte estándar de gama media |
| Almacenamiento | 128 GB / 256 GB UFS, ampliable por microSD | 128 GB / 256 GB UFS, según región y variante |
| Cámaras | Principal 1/1,56" f/1.8 con sistema de cámara equilibrado y buen procesado de color | Principal Light Fusion 800 1/1,55" f/1.6, optimizada para alto rango dinámico y mejor desempeño en baja luz |
| Batería | 5.000 mAh con carga rápida de 45 W | 6.500 mAh con carga de 100 W HyperCharge y carga inversa de 22,5 W |
| Otros | Resistencia al agua y polvo, ecosistema Samsung, lector de huellas en pantalla, audio estéreo | Biseles muy finos, enfoque en rendimiento y gaming, audio estéreo, modos gaming de POCO |
| Precio de salida | 399,99 € | 349,99 € |
Samsung Galaxy A56: el rey histórico de la gama media

El Galaxy A56 es el rey histórico de la gama media
El Galaxy A56 es fiel a una idea que Samsung lleva años puliendo en su gama media: no sobresalir en nada concreto para no fallar en nada importante. Es un teléfono pensado para quien quiere que todo funcione de forma coherente, sin sobresaltos ni decisiones arriesgadas, hoy y dentro de varios años.
Su pantalla Super AMOLED de 6,7 pulgadas con resolución Full HD+ y 120 Hz de tasa de refresco no compite en cifras extremas, pero sí en consistencia. La calibración, la uniformidad y el consumo energético están bien medidos, y eso se nota en el uso diario. No deslumbra bajo el sol como otros paneles más recientes, pero tampoco genera fricción en ningún escenario habitual.
El chip Exynos 1580 sigue esa misma lógica. No busca titulares ni récords, sino estabilidad sostenida. En el día a día es fluido, mantiene bien la multitarea y evita los picos térmicos que acaban pasando factura a largo plazo. Es un rendimiento pensado para durar, no para impresionar en una prueba puntual.
Donde el A56 realmente cobra sentido es en el software. One UI es una de las capas más maduras y mejor integradas del ecosistema Android, y el compromiso de seis años de actualizaciones y siete de parches de seguridad no tiene muchos rivales directos en este rango de precio. Para muchos usuarios, eso pesa más que cualquier cifra de potencia.
En fotografía, el conjunto es previsible en el buen sentido. El sensor principal ofrece resultados consistentes, con colores reconocibles y un procesado contenido. No busca dramatizar ni forzar escenas complicadas, pero responde bien en casi cualquier situación. Es una cámara pensada para disparar sin pensar demasiado, y eso también es una forma de valor.
POCO M8 Pro: el aspirante que viene a por todas

La cámara principal hace fotos nítidas y el gran angular captura paisajes completos
El POCO M8 Pro juega otra partida. Aquí la intención es clara desde el primer vistazo: dar más de lo que se espera por el precio. No hay miedo a exagerar cifras ni a competir directamente con modelos más caros en aspectos muy concretos.
La pantalla AMOLED de 6,83 pulgadas con resolución 1,5K es el mejor ejemplo. Es grande, muy luminosa y notablemente más definida que la media del segmento. En consumo de vídeo, lectura o uso en exterior, la diferencia se percibe sin necesidad de comparaciones directas. Es un panel que condiciona la experiencia desde el primer minuto.
El procesador Snapdragon 7s Gen 4 acompaña bien esa filosofía. Tiene margen de sobra para el uso cotidiano, pero también aguanta mejor las sesiones largas de juego o las cargas de trabajo exigentes. No es un chip de gama alta, pero sí uno que transmite sensación de holgura, algo que muchos usuarios valoran más que la eficiencia extrema.
La batería es, probablemente, su argumento más difícil de ignorar. Los 6.500 mAh permiten jornadas largas sin mirar el cargador, y cuando toca hacerlo, la carga rápida de 100 W cambia por completo la dinámica. No es solo una cuestión de velocidad, sino de comodidad real en el día a día.
En cámaras, el sensor Light Fusion 800 rinde a un nivel muy cercano al del Samsung, con algo más de margen en escenas complicadas y poca luz. No tiene una identidad tan reconocible en el procesado, pero compensa con resultados sólidos y, sobre todo, con una relación calidad-precio difícil de batir.
Entonces, ¿cuál de los dos es mejor?
Llegados a este punto, la respuesta depende menos del “mejor” y más del tipo de usuario. Ambos móviles son competentes, pero priorizan cosas distintas. Uno apuesta por la continuidad y la previsibilidad; el otro, por exprimir al máximo cada euro invertido. No es una cuestión de calidad, sino de enfoque.
El Galaxy A56 es la opción lógica para quien valora software, soporte y estabilidad a largo plazo. No destaca por excesos, pero tampoco presenta puntos débiles claros. Es un teléfono pensado para durar, integrarse bien en un ecosistema amplio y seguir siendo válido cuando otros ya empiecen a sentirse viejos.
El POCO M8 Pro, en cambio, es claramente más atractivo si el criterio principal es hardware y experiencia inmediata. Pantalla, batería y carga juegan en otra liga dentro de su precio, y eso tiene un impacto real en el uso diario. Renuncia a soporte largo y ecosistema, pero lo compensa con músculo.
Así que no hay trampa en la conclusión: si buscas máximo valor técnico por euro, el POCO M8 Pro es la elección más racional y directa, con ventajas claras en pantalla y autonomía. Si priorizas tranquilidad, coherencia y años garantizados de actualizaciones, el Samsung Galaxy A56 sigue siendo una apuesta conservadora, pero muy difícil de discutir a medio y largo plazo.
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