"Nos equivocamos": el CEO de Porsche abandona el cargo admitiendo que forzar el salto al eléctrico fue un error
Oliver Blume se despide tras una década al frente de la marca con una confesión dolorosa: apostar todo al eléctrico con el Macan fue una mala decisión
Hay formas y formas de irse de una empresa. Puedes salir por la puerta de atrás en silencio, puedes irte dando un portazo o puedes hacer lo que ha hecho Oliver Blume: irte reconociendo que te equivocaste en la decisión más importante de la última década.
El hasta ahora CEO de Porsche (que seguirá al frente del Grupo Volkswagen) abandona su puesto en la marca de deportivos con una honestidad brutal. En una entrevista de despedida, ha admitido lo que muchos sospechaban y pocos se atrevían a decir en voz alta: Porsche forzó la transición al coche eléctrico demasiado rápido, y el mercado les ha castigado por ello.
El "pecado" del Macan eléctrico

Varias versiones del Macan eléctrico de Porsche
La confesión de Blume se centra en un modelo concreto: el Porsche Macan. La estrategia de la compañía era clara: ofrecer versiones de combustión, híbridas y eléctricas en todos los segmentos, pero no en todos los modelos. Con el Macan, decidieron apostarlo todo al eléctrico puro, eliminando las versiones de gasolina que tanto éxito habían tenido.
"Nos equivocamos con el Macan", admite Blume sin rodeos. "Con los datos y estudios de mercado de finales de la década pasada, hoy tomaríamos la misma decisión, pero fue un error".
El resultado es un coche excelente, pero que ha tenido que luchar contra la corriente. Los clientes de Porsche, especialmente en mercados clave, no estaban listos para decir adiós a los motores V6 de gasolina en su SUV de acceso.
La tormenta perfecta: China y EE.UU.
Pero el problema no es solo el coche, es el contexto. Porsche se ha encontrado con una situación muy complicada en varios de los mercados más importantes para la compañía:
- China: el mercado de lujo chino se ha desplomado más de un 80%. Los compradores asiáticos han dado la espalda a las marcas europeas tradicionales en favor de fabricantes locales que ofrecen más tecnología y pantallas por menos dinero.
- Estados Unidos: los aranceles han castigado duramente las importaciones desde Europa, haciendo que vender allí sea mucho menos rentable.
Con sus dos principales mercados en crisis (suman el 50% de las ventas), el margen de beneficios de Porsche se ha desplomado hasta un ridículo 0,2%.
Marcha atrás y vuelta a la gasolina

Varias generaciones del Porsche Cayenne, incluyendo el nuevo modelo 100% eléctrico
La salida de Blume y la llegada de Michael Leiters (ex-McLaren y Ferrari) marcan un cambio de rumbo. Porsche ha aprendido la lección a base de golpes.
La marca ya ha confirmado que dará marcha atrás en su estrategia de electrificación total. El nuevo Porsche Cayenne, que iba a ser solo eléctrico, mantendrá motores híbridos. Los 718 Boxster y Cayman seguirán teniendo versiones de combustión. Y lo más sorprendente: el Macan podría recibir nuevas versiones de gasolina, aunque tengan que adaptar una plataforma nueva para ello.
Por tanto, el futuro será eléctrico, sí, pero Porsche ha entendido por las malas que no se puede obligar al cliente a correr más rápido que la tecnología... o que su propia pasión por el rugido del motor.