Por qué el nuevo iPhone SE no es ni puede ser la revolución que pretenden venderte

Última actualización el 24/04/2020 a las 09:11

Apple ya tiene al fin el prometido iPhone “barato” y la industria se ha parado. No es para menos, pues el iPhone SE 2020 supone un movimiento bastante rupturista para una Apple acostumbrada a moverse en otras aguas –sólo las ruedas del Mac Pro cuestan tanto como un iPhone 11-, y que ahora quiere comerse parte del pastel de una superventas gama media Android que nunca encontró competencia directa entre los iPhone.

Por qué el iPhone SE no es la revolución que pretenden venderte

Sea como fuere, el movimiento de Apple es a la vez interesante y discutible por concepto y estrategia, pero sobre todo es muy curioso, casi cómico, pues nos ha permitido ver y comprobar cómo la opinión de todo el mundo es cambiante y volátil cual camaleón a la caza, y cómo el gigante de Cupertino maneja los hilos del mercado, la crítica y los tiempos como un prestidigitador feroz.

Y es que vamos a ver, ¿soy sólo yo o es que nadie se ha dado cuenta de que el iPhone SE 2020 es sólo un iPhone 8 con vitaminas y no la revolución que nos quieren vender? Que sí, que sí… Que es un iPhone 8 con muchas vitaminas porque el chipset Apple A13 Bionic es una pasada, ¿pero realmente qué pensaríais si Samsung nos lanza ahora un Galaxy S7 con chipset Qualcomm Snapdragon 865? ¿Están locos estos romanos?

Apple no ha inventado la rueda, simplemente ha lanzado un iPhone 8 con la cámara del iPhone XR y el chipset del iPhone 11… El ahorro de costes ha hecho el resto!

Apple lanza un iPhone que parece un Android Go, y todo el mundo pierde la cabeza

Pues sí, ciertamente Apple ha revolucionado su plataforma móvil con un iPhone que parte de los 489 euros, un precio que es muy atractivo, pero no creo personalmente que haya revolucionado la industria móvil con un terminal a mi entender desfasado en muchos de sus apartados.

Es la primera vez en la historia que el gigante de la manzana apuesta por competir en gama media, pero lo hace desde un pedestal de 500 euros con un iPhone arcaico en diseño, que monta una sola cámara buscando repetir la fórmula de los Google Pixel 3 y su calidad en postprocesado, un chipset de altas prestaciones Apple A13 Bionic y una batería casi ridícula de 1.821 mAh que, como mucho, le asegurarán un día justito de autonomía.

No entro ya a valorar el resto del hardware porque medir la plataforma iOS es complejo, teniendo Apple el control absoluto de hardware y software, así que no dudo obviamente que la experiencia de usuario sea la mejor que la plataforma iOS puede ofrecer, y por sólo 489 euros.

¡Éste es para mi su verdadero atractivo!

El verdadero atractivo del iPhone SE 2020, para mi, está en obtener la experiencia de usuario de iOS a un precio reducido, pero entendiendo que estamos bajando de nivel

Por lo demás, sólo me entran críticas e incredulidad ante la enorme aceptación, pues la verdad este iPhone SE 2020 se parece peligrosamente, al menos por fuera claro está, a un Redmi Go que cuesta 69 euros y ofrece sólo la experiencia básica de la plataforma Android.

Sin embargo, es curioso ver cómo Apple ha conseguido que cuaje la idea de que un diseño de 2017 tiene todavía recorrido en el mercado, con sólo renovar el chipset y manteniendo incluso una pantalla de 4,7 pulgadas con marcos enormes que sólo me genera dudas.

Y lo peor es que no me cabe duda de que venderán millones de unidades, y de que muchos medios especializados se atreverán a compararlo con gama alta Android como los OnePlus 8 recién presentados o los Xiaomi Mi 10 que sí, son de origen chino, pero ya han subido a paneles de mayor refresco y baterías de carga ultrarrápida, disponen de hardware también de última generación y cuentan con diseños modernos que aprovechan mejor el tamaño del conjunto.

¿Qué pasaría si Samsung lanza un Galaxy S7 con vitaminas?

Lo decía en la introducción y debo repetirme para concluir, y es que siempre debemos ponernos en la piel del otro antes de hacer valoraciones y juicios como el que yo mismo estoy haciendo ahora mismo.

Lo ha hecho Apple y le aplaudimos, es una “revolución”, pero si lo hace Samsung nosotros mismos, desde un medio especializado en Android, estaríamos llamando locos a los surcoreanos por haber traído a la vida de nuevo a un Samsung Galaxy S7 que está muy bien donde está, en la historia de la gama Galaxy S.

Y ojo, porque el Galaxy S7 es de 2016 y el iPhone 8 de 2017, pues Samsung en 2017 ya se había ido al full view con sus exitosos Galaxy S8.

Pensadlo bien, no os compraríais un Galaxy S7 actualizado con la cámara principal del Galaxy S9 y el chipset Snapdragon 865 de Qualcomm por muy barato que fuese, porque sería un extraño engendro que, aún así, dispondría de un panel de 5,1 pulgadas QHD 1.440p y una batería de 3.000 mAh con carga rápida de 15W e inalámbrica.

No hay más preguntas, señoría. Sé que recibiré críticas pero alguien tenía que decirlo, y en mi opinión Apple no ha inventado la rueda, ni revolucionado nada, simplemente ha cogido un diseño ya amortizado, ha ahorrado costes, actualizado algunos componentes y va a ganar mucho dinero con un móvil que yo, personalmente, no me compraría por 489 euros… ¿Y vosotros?

En Andro4all | Golpe a la gama media Android: el iPhone SE 2020 es oficial con un precio de 489 euros