Todo a la IA: Samsung reorienta sus fábricas hacia la memoria avanzada
Samsung abandona al usuario: la compañía fabricará 120.000 obleas de HBM4 al mes para alimentar una burbuja de IA que tiene los días contados
Samsung acaba de reorientar su fabricación hacia la memoria HBM4 para ganar más dinero. Tras quedarse atrás frente a sus rivales en la generación pasada, la marca ahora concentra sus esfuerzos en los chips necesarios para la inteligencia artificial. El objetivo es suministrar componentes a Nvidia y AMD, aprovechando que estos productos dejan márgenes de beneficio mucho mayores.
Leemos en SamMobile que la compañía fabricará unas 120.000 obleas de memoria al mes. Esta sexta generación de chips de alto ancho de banda es fundamental para que los procesadores de IA funcionen rápido. La empresa está instalando maquinaria nueva en su planta de Pyeongtaek para recuperar el terreno que perdió el año pasado.
Una apuesta suicida por una revolución que no llega

Samsung apuesta más por la IA en medio de un clima que apunta a una burbuja a punto de estallar
La clave de este movimiento está en la actualización de la línea de producción P4. Samsung ha decidido invertir con fuerza en sus instalaciones de Corea del Sur para fabricar los chips que usarán las próximas gráficas de Nvidia. Al centrar su capacidad aquí, se intenta evitar la falta de stock que ya provocó que la memoria fuera más cara hace apenas unos meses.
Esta memoria HBM4 —que promete un salto enorme en rendimiento— permite que los datos fluyan mejor entre los componentes. Al priorizar estos pedidos, Samsung deja de lado la fabricación de memorias comunes. Esta decisión podría provocar que los móviles lanzados en 2026 suban de precio debido a que habrá menos componentes estándar disponibles para todos.
De hecho, ya existen señales de que los teléfonos del próximo año serán bastante más caros por esta falta de piezas básicas. El mercado de los ordenadores también sufrirá las consecuencias, ya que fabricar una memoria RAM sencilla se ha vuelto menos rentable para las marcas. Esto complica encontrar componentes a buen precio para quienes quieran montar un equipo doméstico.
Esta falta de suministro está haciendo que el precio de la RAM DDR4 suba rápido ante la escasez generalizada. Samsung prefiere fabricar chips para centros de datos antes que para ordenadores personales porque el beneficio es muy superior. Es una estrategia arriesgada, sobre todo si la demanda de inteligencia artificial afloja o si la burbuja actual termina estallando. Y en el último caso no es una cuestión de "si", sino de cuándo.
Algunos analistas ya le han puesto fecha, y creen que a finales de año o principios del que viene toda la estructura que soporta la IA se vendrá abajo, con consecuencias devastadoras para una industria que no ha hecho sino venderla como la próxima gran revolución. Y esta revolución que no termina de llegar y esta automatización total que no existe es cada día más cara e insostenible. Como decíamos, es cuestión de tiempo que la burbuja explote.
Con estos datos en la mano, vemos que Samsung lo fía todo a la inteligencia artificial. Su propuesta está muy bien servida a nivel de fábricas, con una capacidad de producción que busca asfixiar a sus competidores Micron y SK Hynix. Sobre el papel, el plan es sólido y directo: fabricar lo que la IA demanda y dejar de lado los productos que dan menos margen.