Montar un PC "barato" se complica: el precio de la RAM DDR4 sube el doble de rápido que la DDR5 por culpa de la escasez
La memoria DDR4 deja de ser el recurso para ahorrar en el montaje de PCs: su precio en el mercado mayorista crece al doble de velocidad que el de la actual DDR5 debido a la escasez de chips
La memoria DDR4 ha dejado de ser la alternativa barata para montar un PC con un presupuesto ajustado. Según un informe de Goldman Sachs recogido por Notebookcheck, sus precios en el mercado spot se han disparado hasta situarse un 172% por encima de los contratos con fabricantes, duplicando el aumento registrado en los módulos DDR5 en plena escasez global de DRAM.
Esta brecha inédita entre el precio mayorista y el que terminamos pagando en la calle confirma que los sistemas basados en plataformas anteriores pierden su ventaja competitiva. El mercado taiwanés Ctee apunta que mientras la tecnología antigua se negocia a niveles asfixiantes, los módulos DDR5 mantienen una diferencia del 76% respecto a sus contratos originales, una cifra alta pero mucho más contenida.
La IA secuestra las fábricas de memoria

En la gráfica podemos ver que los precios de la memoria RAM han aumentado de forma exponencial en los últimos tiempos
El problema de fondo es que los grandes productores de RAM, como Samsung o SK Hynix, han dejado de priorizar la tecnología antigua para centrar sus esfuerzos en la memoria de gran ancho de banda. Esta es una consecuencia directa de cómo la inteligencia artificial acapara la producción de semiconductores, obligando a las plantas a fabricar componentes para centros de datos que son infinitamente más rentables que los módulos domésticos.
Goldman Sachs sostiene que la división actual entre precios es insostenible, especialmente porque los fabricantes se muestran reacios a firmar contratos razonables con clientes pequeños. Esta volatilidad implica que el sobrecoste de la DRAM ya encarece portátiles y tarjetas gráficas, afectando a productos que el usuario percibe como opciones de entrada o de generaciones pasadas.
Incluso gigantes como Samsung, que amagaron con frenar la transición hacia tecnologías más punteras, están redirigiendo su stock adicional hacia servidores comerciales que aún dependen de estándares previos. Esto dibuja un escenario complicado para quienes busquen componentes económicos, ya que los precios se inflan masivamente ante la fiebre de la computación neuronal.
A nivel de hardware, los usuarios de Intel con procesadores de 13ª y 14ª generación con soporte DDR4 son los más castigados. Lo mismo ocurre con placas híbridas como la ASRock H610M Combo, una solución ingeniosa que admite ambos estándares pero que ahora se topa con un coste de memoria que anula el ahorro previsto en el presupuesto total del equipo.
En el bando de AMD, la plataforma AM4 sigue siendo codiciada por su madurez, pero la demanda ha terminado por viciar los precios de procesadores como el Ryzen 7 5700X. Es la paradoja de un mercado donde lo viejo se vuelve caro por necesidad, confirmando que estamos ante lo que muchos expertos ya definen como un cambio de ciclo crítico para el sector.
Esta escasez estructural de DRAM condiciona las configuraciones de todo el mercado del PC y pone en duda la viabilidad de los equipos "baratos" para este año. Pese a la capacidad de improvisación de los compradores que buscan componentes de stock antiguo, la DDR4 ha dejado de ser una alternativa financiera lógica para convertirse en un producto de lujo por falta de existencias.
La situación actual demuestra que los ciclos de fabricación ya no responden a la demanda del usuario de a pie, sino a la voracidad de los servidores de datos. El resultado técnico es un mercado tensionado donde montar un sistema con tecnología de 2020 puede salir tan caro como saltar a la nueva generación, eliminando cualquier incentivo para reciclar plataformas antiguas.