TCL NXTPAPER 11 Plus, análisis: una pantalla de cine en una tablet de 200 euros
Probamos a fondo la nueva propuesta de TCL. Una tablet que promete cuidar tu vista como ninguna otra gracias a la tecnología NXTPAPER 4.0, pero cuyo hardware lucha por estar a la altura de su excelente panel
En el vasto y a menudo monótono universo de las tablets Android, diferenciarse es una tarea titánica. Si quitas el logotipo de la parte trasera, la inmensa mayoría de los dispositivos que inundan el mercado son rectángulos de cristal y metal indistinguibles entre sí. Todos compiten por tener el procesador más rápido, los marcos más finos o la carga más veloz. Sin embargo, hace un tiempo que TCL decidió jugar a otra cosa.
La compañía china, gigante en el mundo de los televisores, entendió que no tenía sentido pelear contra el iPad o contra las Galaxy Tab S de Samsung en el terreno de la fuerza bruta. En su lugar, se hizo una pregunta que pocos fabricantes se habían planteado seriamente: ¿Y si hacemos una tablet que no te destroce los ojos después de dos horas de uso?
Así nació la familia NXTPAPER, una gama de dispositivos que ha ido evolucionando hasta llegar a la protagonista de nuestro análisis de hoy: la TCL NXTPAPER 11 Plus. Presentada el pasado verano y tras haber convivido con ella durante algo más de tres semanas, tengo sentimientos encontrados. Por un lado, tiene una de las pantallas más fascinantes y agradables que he probado jamás en un dispositivo móvil. Por otro, es un recordatorio constante de que una gran pantalla necesita un gran motor detrás para brillar de verdad.
Si estás buscando una tablet para leer cómics, navegar por la web sin reflejos y consumir multimedia sin acabar con dolor de cabeza, quédate, porque esto te interesa. Si buscas una bestia de la productividad para sustituir a tu portátil... bueno, mejor sigue leyendo para saber por qué esta quizás no sea tu mejor opción.
+ Pros
- La pantalla NXTPAPER 4.0 es una maravilla técnica: mate, colorida y sin reflejos
- El confort visual real: cero parpadeos, cero fatiga
- Diseño robusto, elegante y con funda incluida
- Autonomía sólida para aguantar el día
- Contras
- El rendimiento es justo. No le pidas multitarea exigente ni juegos pesados
- El sonido es decepcionante: plano y distorsiona
- El software tiene fallos de traducción impropios de una marca grande
- La nitidez del panel se ve ligeramente comprometida por el acabado mate

Precio de la TCL NXTPAPER 11 Plus y dónde comprarla
El precio en España de la TCL NXTPAPER 11 Plus es de 249 euros. Sin embargo, dado que ya han pasado unos meses desde su lanzamiento, ya es posible encontrarla rebajada, por precios que rondan los 200 euros. Se puede adquirir a través de los principales canales de distribución.
Ficha técnica de la TCL NXTPAPER 11 Plus
| Característica | Especificaciones |
| Dimensiones y peso | 259 x 163 x 6.9 mm 480 gramos |
| Pantalla | 11,5 pulgadas NXTPAPER 4.0 Resolución 2.2K (2000 x 1200 píxeles) Tasa de refresco de 120 Hz Brillo hasta 500 nits Recubrimiento mate antirreflejos |
| Procesador | MediaTek Helio G99 (Octa-core) |
| RAM | 8 GB (Ampliables virtualmente) |
| Almacenamiento | 256 GB (Ampliable vía microSD) |
| Batería | 8.000 mAh Carga rápida de 33W (Cargador incluido) |
| Cámaras | Trasera: 8 MP con AF Frontal: 8 MP gran angular (100°) |
| Sonido | Cuatro altavoces estéreo |
| Conectividad | Wi-Fi 5 (ac), Bluetooth 5.2, USB-C 2.0 |
| Software | Android 14 con capa TCL UI |
| Otros | Compatible con T-Pen (stylus) Funda incluida en la caja Modo Lectura y protección ocular avanzada |
| Precio | 249 euros |
Diseño: la elegancia de lo simple (y lo familiar)

La tablet está construida en un solo bloque de aluminio / Fotografía de Christian Collado
Empecemos por lo primero que entra por los ojos: el diseño. La TCL NXTPAPER 11 Plus no va a ganar ningún premio a la innovación estética radical, pero eso no es necesariamente malo. De hecho, en un mercado donde a veces se intenta llamar la atención con módulos de cámara estrambóticos o colores chillones, se agradece esta sobriedad.
La tablet está construida en un chasis de aluminio que ofrece una sensación en mano sorprendentemente buena para su rango de precio. Al sacarla de la caja, lo primero que notas es ese tacto frío y metálico que asociamos irremediablemente a los productos premium. No cruje, no se dobla con facilidad y se siente un bloque sólido y bien rematado.
TCL ha optado por un acabado en color gris oscuro (Moon Grey, según la marca) que, seamos honestos, recuerda inevitablemente al icónico "Space Gray" de Apple. Las líneas son rectas, las esquinas redondeadas y el perfil es bastante delgado. Es una estética limpia, industrial y elegante que funciona muy bien.
En la parte trasera, la simplicidad manda. Solo encontramos el logotipo de la marca y un módulo de cámara discreto, fabricado en vidrio, que alberga una única lente y un flash LED. Sobresale lo justo, aunque si la usamos sobre una mesa sin funda, "bailará" ligeramente. Afortunadamente, TCL incluye en la caja una funda con tapa y función de soporte (stand), un detalle que cada vez menos fabricantes tienen y que aquí se agradece enormemente, ya que protege el dispositivo y mejora su ergonomía para el consumo multimedia.
A la mano, la tablet es cómoda. Sus 11,5 pulgadas la sitúan en ese punto dulce entre las tablets "pequeñas" y los gigantes de 13 pulgadas. Con un peso que ronda los 480 gramos, no se hace pesada de sostener con una sola mano durante periodos cortos, aunque su vocación es claramente la de ser usada con dos manos o apoyada en su funda.
Los botones de volumen y encendido tienen un buen recorrido y un "clic" satisfactorio, situados en las posiciones habituales. No hay sensor de huellas dactilares, algo que he echado de menos para el desbloqueo rápido, teniendo que depender del reconocimiento facial (que funciona bien con luz, pero sufre a oscuras) o del clásico patrón/PIN.
En resumen, a nivel de construcción, la TCL NXTPAPER 11 Plus aprueba con nota. Es un dispositivo que se siente más caro de lo que es, robusto y diseñado para aguantar el trote diario sin perder la compostura.
Pantalla: la joya de la corona (y la razón para comprarla)

Los negros del panel son mucho más profundos que en un LCD convencional / Fotografía de Christian Collado
Llegamos al apartado más importante, el verdadero leitmotiv de este dispositivo y la razón por la que estás leyendo este análisis: la pantalla NXTPAPER 4.0.
Si nunca has visto una pantalla NXTPAPER en persona, es difícil de describir con palabras, pero lo intentaré. Imagina una pantalla LCD de alta resolución, pero elimina por completo ese brillo especular, ese efecto "espejo" que tienen todos los móviles y tablets convencionales. En su lugar, coloca una textura mate, suave al tacto, que difumina la luz.
Estamos ante un panel de 11,5 pulgadas con resolución 2.2K y una tasa de refresco de 120 Hz. Sobre el papel, son buenos datos. En la práctica, la experiencia es espectacular.
Habitualmente, los protectores de pantalla mate o las pantallas con acabados antirreflejos tienen un gran defecto: matan los colores. Hacen que todo se vea lavado, grisáceo y con falta de contraste. TCL ha conseguido con esta generación 4.0 algo que parecía imposible: mantener la viveza de los colores.
Al ver fotografías, revistas digitales o cómics, la representación del color es impresionante. Los rojos son intensos, los azules profundos y el contraste es más que decente para ser un panel IPS. No llega a los negros puros de un OLED, evidentemente, pero la ausencia de reflejos hace que, paradójicamente, a veces se perciba mejor el contenido oscuro en habitaciones iluminadas que en pantallas mucho más caras que actúan como espejos.
La textura también influye en la experiencia táctil. Deslizar el dedo por la pantalla produce una ligera fricción, similar a la del papel, que resulta mucho más agradable que el cristal resbaladizo. Si usas el stylus, esa fricción aporta un control extra al escribir o dibujar que los artistas digitales valorarán.

El recubrimiento mate afecta ligeramente a los ángulos de visión de la pantalla / Fotografía de Christian Collado
Sin embargo, no todo es perfecto. Como suele suceder con este tipo de recubrimientos que difractan la luz para evitar reflejos, hay un peaje a pagar: la nitidez. Si te acercas mucho a la pantalla, notarás un ligero "grano" o ruido visual, especialmente en fondos blancos puros. Los textos no se ven tan cortados a láser como en una pantalla glossy de la misma resolución.
¿Es un problema grave? En mi opinión, no. A una distancia normal de uso, el ojo se acostumbra rápidamente y la ganancia en confort visual compensa con creces esa mínima pérdida de definición microscópica. Pero es justo mencionarlo: si eres un obseso de la nitidez absoluta, esto te llamará la atención los primeros días.
TCL insiste mucho en la salud visual, y tras tres semanas usándola para leer libros, artículos largos y navegar por la noche, tengo que darles la razón. La fatiga visual se reduce drásticamente.
Y aquí quiero detenerme en un punto técnico que a menudo pasa desapercibido pero que es vital para las personas con sensibilidad visual: el parpadeo y el dithering.
La mayoría de pantallas modernas utilizan trucos para mostrar colores que el panel no es capaz de producir nativamente. Uno de estos trucos es el FRC (Frame Rate Control) o tramado temporal (temporal dithering). Básicamente, los píxeles parpadean muy rápido entre dos colores para que tu ojo perciba un tercer color intermedio. Aunque no lo notes conscientemente, tu cerebro sí lo procesa, y es una de las principales causas de dolores de cabeza y fatiga ocular inexplicable en personas sensibles.
La TCL NXTPAPER 11 Plus, en su modo de visualización estándar, desactiva estas técnicas de tramado temporal. La imagen es "sólida". No hay píxeles bailando. A esto se suma la ausencia de parpadeo PWM (Pulse Width Modulation) para controlar el brillo.
Si alguna vez has sentido que mirar la pantalla de tu iPad o de tu móvil te "carga" la cabeza después de un rato, es muy probable que sea por el FRC o el PWM. Con esta tablet, esa sensación desaparece. Es lo más parecido a mirar una hoja de papel iluminada que he experimentado en una pantalla LCD.
Otro punto fuerte es su comportamiento bajo la luz del sol. Gracias al acabado mate, la luz incidente se dispersa en lugar de reflejarse directamente hacia tus ojos.
Evidentemente, no estamos ante un panel de tinta electrónica (e-ink) como los que montan las tablets de BOOX o los Kindle. Esta pantalla sigue emitiendo luz y sigue luchando contra el sol. Pero la legibilidad en una terraza o en un parque es notablemente superior a la de una tablet convencional. Donde en un iPad verías tu propia cara reflejada, aquí ves el contenido, quizás un poco lavado por la luz ambiente, pero perfectamente visible.
Sonido: la nota discordante

Altavoces de la TCL NXTPAPER 11 Plus / Fotografía de Christian Collado
Si la pantalla es de sobresaliente, el audio es el primer aviso de que estamos ante un dispositivo de gama media-baja.
La tablet cuenta con cuatro altavoces que prometen sonido estéreo. Y sí, suenan en estéreo y suenan fuerte. El volumen máximo es considerable, suficiente para llenar una habitación pequeña. Pero la calidad... ay, la calidad.
El sonido es plano y metálico. Carece casi por completo de frecuencias bajas, lo que hace que las explosiones en las películas suenen como chasquidos y que la música pierda todo su cuerpo. Las voces se escuchan claras, lo cual es bueno para podcasts o videollamadas, pero en cuanto subes el volumen por encima del 70%, la distorsión hace acto de presencia de forma notable.
Está muy lejos de lo que ofrecen tablets de precio similar de competidores como Xiaomi o Samsung, que han cuidado mucho más este apartado en sus últimas generaciones. Mi recomendación: usa auriculares. Ya sean Bluetooth o USB-C, la experiencia será infinitamente mejor que con los altavoces integrados.
Rendimiento: cuando la realidad te pone en tu sitio

Probablemente, el rendimiento sea el punto más flojo de este dispositivo / Fotografía de Christian Collado
Aquí es donde la TCL NXTPAPER 11 Plus muestra sus costuras y nos recuerda que, a pesar de su apariencia premium y su pantalla de alta tecnología, en su interior late un corazón modesto.
El cerebro de la operación es un procesador MediaTek Helio G100. Viene acompañado de 8 GB de memoria RAM y 256 GB de almacenamiento.
¿Qué significa esto en el día a día? Significa que esta no es una tablet para trabajar, al menos no en el sentido exigente de la palabra.
Para navegar por internet con unas pocas pestañas, ver YouTube, Netflix, leer PDFs o usar redes sociales, la tablet cumple. Se mueve con soltura suficiente, las animaciones de los 120 Hz ayudan a dar una sensación de fluidez (aunque a veces el procesador no llega a generar esos 120 fps y se notan caídas de frames), y la experiencia es agradable.
Pero en cuanto le exigimos un poco más, el sistema se resiente. La multitarea es pesada. Abrir dos aplicaciones en pantalla dividida provoca "tirones" notables. Cambiar rápido entre aplicaciones pesadas conlleva tiempos de carga que ya habíamos olvidado en la gama alta. Y si hablamos de juegos, olvídate de títulos como Genshin Impact o Warzone a no ser que pongas los gráficos al mínimo y aceptes jugar a 30 fps con caídas. Juegos casuales tipo Candy Crush, puzles o juegos 2D funcionan perfectamente.
Es frustrante porque la pantalla invita a hacer más. Invita a editar fotos (los colores son tan buenos que da pena no hacerlo), invita a dibujar con capas complejas... pero el hardware te dice "hasta aquí".
Es una tablet pensada para un uso doméstico y de consumo. Es la tablet perfecta para tener en la mesa de centro, para llevar de viaje y ver series, o para que los estudiantes tomen apuntes y lean temarios. Pero si tu intención es usarla como sustituto de un portátil para productividad ofimática intensa, te vas a encontrar con muros de rendimiento constantemente.
Software: luces, sombras y traducciones perdidas

El software de la tablet está basado en Android 15 / Fotografía de Christian Collado
La tablet llega con Android 15 bajo una capa de personalización propia de TCL. Visualmente, es una capa limpia, bastante respetuosa con las líneas de diseño de Google, lo cual se agradece. No hay bloatware excesivo y la interfaz es intuitiva.
Sin embargo, hay detalles que denotan cierta falta de pulido en el software. El más flagrante, y que me ha sacado una sonrisa (y un suspiro) varias veces, es la traducción. A estas alturas de 2026, encontrar que el cajón de aplicaciones se llama "Buzón de aplicaciones" en los ajustes o en el menú es algo que no debería pasar en una marca con presencia global. Son pequeños detalles que restan puntos a la experiencia general y dan sensación de producto descuidado en el apartado de localización.
Como no podía ser de otra manera este año, TCL ha incluido funciones de IA. Lo llaman "kit de herramientas" y engloba varias utilidades accesibles desde una barra lateral o menús contextuales.
Tenemos un asistente de escritura que ayuda a redactar correos o corregir textos, un resumidor de textos y un traductor. Funcionan... bien. No son nada que no hayamos visto en otras marcas o que no podamos hacer con ChatGPT o Gemini por nuestra cuenta, pero tenerlo integrado en el sistema aporta comodidad, sobre todo para estudiantes. La función de resumen de artículos web, cuando funciona (a veces falla con webs complejas), es útil para extraer las ideas clave antes de leer un texto largo en esa maravillosa pantalla.
El software incluye un interruptor dedicado para cambiar entre los modos de visualización de la pantalla:
- Modo Normal: colores vivos, el que usarás el 90% del tiempo.
- Modo Papel a Color: reduce ligeramente la saturación y aumenta el contraste del texto para simular una revista impresa. Muy agradable para cómics.
- Modo Tinta Electrónica: pone la pantalla en escala de grises. Ideal para lectura de libros de texto puro (ePubs, novelas).
La transición entre modos es visualmente atractiva y realmente cambia la forma en que te relacionas con el dispositivo. Leer un libro en el modo de tinta electrónica con esta pantalla mate es una delicia, muy superior a cualquier otra tablet LCD convencional.
Autonomía: un día entero sin ansiedad
En el apartado de la batería, la TCL NXTPAPER 11 Plus cumple con lo prometido. Sus 8.000 mAh son una cifra generosa para un dispositivo de este grosor.
Durante mis semanas de prueba, con un uso mixto de lectura, bastante navegación web, YouTube y algo de música, he llegado al final del día sin problemas, a menudo con un 20-30% restante. En horas de pantalla, estamos hablando de entre 8 y 9 horas de uso activo, dependiendo mucho del brillo (que en exteriores tendrás que llevar al máximo).
La carga es de 33 W. No es la más rápida del mercado, pero es adecuada. Cargar los 8.000 mAh lleva algo menos de dos horas. Lo bueno es que el cargador viene incluido en la caja, algo que ya no podemos dar por sentado hoy en día.
Un detalle interesante es la carga inversa. Puedes usar un cable USB-C a USB-C para cargar tu móvil usando la batería de la tablet. Es una de esas funciones que nunca usas hasta que un día te salvan la vida en un aeropuerto o en un viaje en tren.
Cámaras: cumplen para la videollamada y poco más

El módulo de cámaras trasero de la TCL NXTPAPER 11 Plus / Fotografía de Christian Collado
Seré breve aquí porque es una tablet. Tiene una cámara trasera de 8 megapíxeles y una frontal de 8 megapíxeles.
La trasera sirve para escanear documentos (lo hace bien gracias al software de IA que detecta bordes) y para alguna foto de emergencia. No esperes rango dinámico, ni detalle nocturno, ni nada parecido. Es puramente testimonial.
La frontal es más importante en una tablet. Tiene un ángulo de visión amplio (100 grados), lo que está bien para videollamadas en grupo o para que se te vea centrado aunque te muevas un poco. La calidad es aceptable para un Zoom o un Meet, pero si la iluminación de la habitación baja, el ruido aparece de inmediato. Cumple su función, sin más.
Conclusión: ¿vale la pena la TCL NXTPAPER 11 Plus?
Tras estas tres semanas, la TCL NXTPAPER 11 Plus me deja una conclusión muy clara: es un dispositivo de nicho camuflado de tablet generalista.
Si la valoramos por su rendimiento bruto, por su capacidad para jugar o por su calidad de audio, es una tablet mediocre que se pierde en el mar de la gama media-baja. Hay opciones más rápidas y potentes por este precio.
Pero si la valoramos por su pantalla y su experiencia de visualización, juega en una liga completamente distinta. No hay ninguna otra tablet en el mercado, ni siquiera las que cuestan el triple, que ofrezca este nivel de confort visual, esta ausencia de reflejos y esta tecnología antiparpadeo tan cuidada.
¿Para quién es esta tablet?
- Para el lector empedernido que quiere leer cómics a color y libros sin cansar la vista, pero que encuentra los e-readers demasiado lentos o limitados.
- Para estudiantes que pasan horas leyendo PDFs y subrayando apuntes.
- Para personas con sensibilidad visual (migrañas, fatiga ocular) que sufren con las pantallas convencionales.
- Para consumidores de multimedia que suelen ver series en transporte público o exteriores y odian los reflejos.
TCL ha creado una tablet económica con una pantalla que ya querrían para sí modelos de 1.000 euros. Es en el desempeño del día a día, en esos segundos de espera al abrir una app o en la falta de graves de sus altavoces, donde este modelo deja ver sus costuras y nos recuerda que es una gama de entrada. Pero si tus prioridades son tus ojos y la lectura, no existe nada igual.
En definitiva, la TCL NXTPAPER 11 Plus es una compra maestra si sabes lo que estás comprando. No es un iPad killer en potencia, pero es el único dispositivo que realmente se preocupa por tus ojos en un mundo de pantallas agresivas. Y solo por eso, ya merece la pena.
Este dispositivo ha sido analizado de forma independiente gracias a una cesión por parte de la marca. El artículo contiene enlaces de compra por los que Andro4all podría percibir una comisión. Únete al canal de chollos de Andro4all para enterarte de las mejores ofertas antes que nadie.