Canor lanza Foundation: la forma más accesible de entrar en su forma de entender el Hi-Fi
El fabricante eslovaco da el salto al transistor con un integrado y un DAC que cuestan varios miles de euros. Eso sí: los llaman "gama de entrada"
Hay un perfil de comprador que lleva años mirando de reojo los amplificadores de Canor sin acabar de dar el paso. Sabe que la marca eslovaca hace cosas serias, pero sus equipos a válvulas tienen fama de caprichosos: necesitan mantenimiento, generan calor y tarde o temprano toca cambiar tubos. La Foundation Line existe para ese comprador, y arranca con dos componentes —el integrado Virtus I4S y el DAC Verto D4S— construidos a transistores.
Según recoge ON-mag, la marca lo presenta como una puerta de entrada, no como un cambio de rumbo. Lo que Canor no dice tan alto es que Foundation tampoco es barato: el Virtus I4S sale a 2.950 € y el Verto D4S a 2.750 €, lo que deja el combo en casi 5.700 €. "Más accesible" aquí significa más accesible que sus propios equipos de referencia, que es una escala de precios bastante particular.
Canor Virtus I4S y Verto D4S, toda la información
| Especificación | Virtus I4S | Verto D4S |
|---|---|---|
| Tipo | Amplificador integrado estéreo | DAC |
| Potencia | 2 x 75 W (8 Ω) / 2 x 110 W (4 Ω) | — |
| Conversión | — | PCM 768 kHz / DSD512 |
| Respuesta en frecuencia | 20–20.000 Hz / <−0,2 dB | 20–20.000 Hz / <−0,1 dB |
| Distorsión armónica (THD) | <0,05% (1 kHz, 5 W) | <0,0005% |
| Relación señal/ruido | >90 dB | >112 dB |
| Entradas | 3x RCA (1x phono MM/MC), 1x XLR | 2x óptica, coaxial, AES/EBU, USB-C, HDMI ARC |
| Salidas | Borneras estéreo, 1x RCA variable, 1x jack 6,35 mm | 1x RCA, 1x XLR |
| Trigger | Entrada + salida | Entrada + salida |
| Dimensiones | 430 x 75 x 310 mm | 430 x 75 x 300 mm |
| Peso | 12 kg | 12 kg |
| Precio | 2.950 € | 2.750 € |
La gran promesa del Virtus I4S es que funciona sin que tengas que pensar en él. Sin válvulas que cambiar, sin calentamiento previo, sin ruido de fondo. Se enciende, suena y se apaga. Para alguien que viene del mundo valvular —o que simplemente quiere poner música sin rituales— eso ya es un argumento de peso antes de entrar en cualquier otra consideración.
Lo que sí incluye el Virtus, y no es habitual a este precio, es un previo de phono completo para giradiscos —tanto cápsulas de imán móvil como de bobina móvil— y un amplificador de auriculares integrado. En la práctica significa que puedes conectar tu tocadiscos, tus auriculares y tus altavoces a una sola caja, sin cajas adicionales. Para quien ya ha visto lo que cuesta montar un sistema de alta gama pieza a pieza, esa consolidación tiene un valor real.
Lo que no encontrarás es streaming ni DAC integrado. El Virtus no se conecta a Spotify, no tiene WiFi y no entiende de aplicaciones. Es un amplificador analógico puro, y Canor ha decidido que la conversión digital la haga el Verto D4S, su DAC compañero. Si ya tienes un streamer o un ordenador del que sacar la música, el Verto lo convierte en señal analógica de calidad antes de que llegue al amplificador.
El Verto es donde Canor pone toda la carne en el asador en cuanto a conversión digital. Acepta prácticamente cualquier fuente —ordenador por USB-C, televisor, lector de CD, streamer externo— y soporta los formatos de alta resolución más exigentes del mercado. Su frontal está dominado por una pantalla táctil de 18 cm que lo aleja visualmente de los DACs más austeros de la competencia. Si nunca has tenido un DAC externo en tu cadena, la diferencia en este rango de precio empieza a ser audible de verdad.








Los dos equipos están pensados para vivir juntos en un mueble. Mismo ancho, mismo alto, misma estética: frente de vidrio, chasis de aluminio, disponibles en negro, plata o bronce. La conexión natural entre ambos es balanceada —XLR de salida en el DAC, XLR de entrada en el amplificador—, lo que minimiza interferencias en el camino de la señal. No es el típico combo donde dos productos de la misma marca apenas se toleran; aquí la integración es deliberada.
El contexto de mercado ayuda a entender dónde se mete Canor. Marcas como Hegel o NAD llevan años ofreciendo amplificadores con DAC y streamer integrados en rangos de precio similares. Canor va en dirección contraria: menos funciones, más dedicación a cada función. La alternativa existe —los DACs R2R de FiiO demuestran que hay otras formas de entender la conversión discreta a precios muy distintos— pero van dirigidos a un comprador diferente.
Es una postura que tiene su público: el audiófilo que ya tiene su streamer favorito y no quiere que nadie se lo cambie. Pero puede resultar limitante para quien busca simplificar su instalación, y en 2026 ese perfil de comprador es mayoría. Que cada uno decida si la pureza de planteamiento justifica la renuncia funcional.