El Ruark Audio R810 MiE recupera el equipo de música integrado con funciones actuales
Ruark Audio celebra su 40 aniversario con una edición ultra limitada de su radiogramola R810, un sistema de alta fidelidad que rescata la ebanistería artesanal británica
Ruark Audio acaba de anunciar el R810 MiE, una edición especial que recupera el concepto de radiogramola integrada con tecnología actual. La firma británica cumple cuarenta años y lo celebra con una pieza de artesanía fabricada en Inglaterra que busca sustituir el rack de componentes tradicional por un mueble único. Es una propuesta de lujo que intenta alejarse de la producción masiva.
La noticia nos llega desde eCoustics, donde leemos que este equipo limita su producción a cien unidades para todo el mundo. El sistema recupera un programa de fabricación local que tuvo que pausarse por la pandemia y que ahora regresa con acabados en roble y nogal trabajados mediante marquetería tradicional, una técnica de ebanistería minuciosa con chapas de madera cortadas a mano.
Un mueble artesanal con cerebro digital
Lo más interesante de este R810 MiE es su arquitectura de audio activa, que entrega una potencia total de 180 W. Utiliza una amplificación de clase A/B donde cada uno de los cinco transductores —incluyendo un subwoofer de ocho pulgadas integrado en la propia base— cuenta con su propio control individual. Esto le permite una respuesta en sala que baja hasta los 30 Hz sin tener que andar poniendo cajas externas por el salón.
La electrónica de conversión corre a cargo de un DAC Burr-Brown de 32 bits, capaz de gestionar archivos de alta resolución como FLAC o WAV hasta 192 kHz. Es una configuración que prioriza la fidelidad del estéreo clásico frente a las soluciones de (https://andro4all.com/tecnologia/bluetooth-wifi-dolby-atmos-asi-es-el-sonido-del-siglo-xxi) que inundan el mercado, aunque se deja por el camino el soporte para formatos como DSD o los códecs Bluetooth de mayor tasa de transferencia.
En el apartado de conectividad, el dispositivo incluye previo de phono para tocadiscos y entrada HDMI eARC para que conectes el televisor. Esta versatilidad lo sitúa como una alternativa muy seria frente a sistemas más fragmentados, como el hub multiroom de Marshall que permite rescatar giradiscos antiguos, pero manteniendo todo el hardware oculto bajo una superficie de madera de un metro de ancho.








Su presencia física es imponente, con un peso de 27 kilos, y se apoya sobre un soporte cromado que lo deja a la altura de escucha ideal. Comparado con la conveniencia de una barra de sonido de gama alta, este sistema ofrece una escala sonora mucho mayor, aunque su anchura puede quedar algo justa visualmente si lo pones bajo una tele que pase de las 65 pulgadas.
El control se gestiona con un mando inalámbrico recargable y una pantalla de cuatro pulgadas que ajusta el brillo sola según la luz que haya en la habitación. Ruark ha confirmado que el software recibirá actualizaciones a principios de 2026 para añadir soporte a auriculares Bluetooth. Es un equipo que sacrifica la portabilidad a cambio de una construcción que ya casi no se ve en el audio de consumo.
El precio se queda en 6.499 libras, lo que al cambio suponen unos 7.800 euros por unidad. Es una cifra alta que responde a una fabricación por encargo en series muy cortas de cincuenta unidades por acabado. Quien busque algo así no está mirando la relación calidad-precio de un equipo de consumo, sino que busca un sistema de alta fidelidad que se comporte como un mueble de lujo en mitad del salón.