He metido un altavoz de 30 kilos en mi salón y ahora no sé vivir sin él: análisis del JBL PartyBox 720

Probamos el altavoz más salvaje y divertido de JBL. Una torre de sonido que promete derribar las paredes de tu casa a base de graves, luces estroboscópicas y una calidad de audio que, sinceramente, no me esperaba

He metido un altavoz de 30 kilos en mi salón y ahora no sé vivir sin él: análisis del JBL PartyBox 720
¿Gigante? Sí. ¿Increíble? También / Fotografía de Christian Collado
Publicado en Tecnología

Hay productos tecnológicos que entran en tu vida integrándose sutilmente en tu rutina diaria. Un smartphone, unos auriculares, un reloj inteligente, una bombilla conectada... son dispositivos diseñados para ser invisibles hasta que los necesitas. Y luego está el JBL PartyBox 720, presentado en 2025. Este dispositivo no entra en tu vida: la asalta, la coloniza y se convierte en el centro de gravedad de cualquier habitación en la que lo coloques.

Durante las últimas semanas he estado conviviendo con este gigante de casi un metro de altura y más de 30 kilos de peso. Y digo "conviviendo" porque, debido a sus dimensiones, es prácticamente un compañero de piso más. Al principio, admito que era escéptico. Mi perfil de usuario suele ser más de audiófilo de sofá o de podcast mientras cocino. ¿Quién necesita realmente 800 vatios de potencia en un entorno doméstico? ¿Es solo un juguete caro para adolescentes con ganas de molestar a los vecinos o hay algo más detrás de todas esas luces de colores?

La respuesta corta es que me equivocaba. Tras usarlo para todo, desde sesiones de cine en casa improvisadas hasta fiestas al aire libre alimentadas por la batería de un coche eléctrico, he descubierto que el PartyBox 720 es mucho más que ruido. Es una pieza de ingeniería de audio sorprendentemente refinada, extremadamente versátil y, sobre todo, increíblemente divertida. Si tienes espacio (y unos vecinos comprensivos), este altavoz puede cambiar por completo la forma en que disfrutas del entretenimiento en casa.

+ Pros

  • Sonido. Potencia descomunal (800W) sin perder ni un ápice de calidad y nitidez, incluso al máximo
  • Auracast. Poder crear un ecosistema con otros altavoces JBL es una función "game changer" para ampliar el sonido
  • Versatilidad. Sirve para cine, para fiesta, para karaoke y para tocar la guitarra. Un todo en uno
  • Construcción robusta, ruedas mejoradas y resistente al agua IPX4

- Contras

  • Por este precio, que la batería no esté incluida es un poco doloroso
  • Tamaño y peso. Necesitas espacio en casa y fuerza física para moverlo si hay escaleras de por medio
95Sobre 100

Precio del JBL PartyBox 720 y dónde comprarlo

El JBL PartyBox 720 no es un producto barato, precisamente. Tener este mastodonte en casa te costará unos 800 euros. En la tienda online oficial de la marca cuesta 794,99 euros, pero también puedes encontrarlo más barato en algunos canales de distribución autorizados, como Amazon.

JBL PartyBox 720

Además del propio altavoz, la marca también vende algunos accesorios oficiales, incluyendo las baterías, micrófonos (para el modo caraoke), una luz de proyección que se conecta por Bluetooth o una funda protectora.

Ficha Técnica del JBL PartyBox 720

JBL PartyBox 720
Especificaciones
Dimensiones491 x 1027 x 468 mm
Peso31 kg
Potencia de salida800 W RMS
Sistema de sonido2 altavoces de 243 mm + 2 altavoces de agudos con cúpula de 30 mm
Respuesta de frecuencia32 Hz - 20 kHz
ConectividadBluetooth 5.4 con soporte para A2DP v1.4, AVRCP V1.6
PuertosAux In
Entrada de micrófono
Entrada de guitarra/línea
Entrada USB

Diseño y construcción: un tanque con luces de discoteca

JBL PartyBox 720 con las luces encendidas

El JBL PartyBox 720, en un rincón de mi casa / Fotografía de Christian Collado

Empecemos por lo obvio, porque es imposible ignorarlo: el JBL PartyBox 720 es grande. Muy grande. Con casi un metro de altura (94,2 cm para ser exactos) y más de 40 cm de ancho y profundidad, no es un altavoz que puedas esconder detrás de una maceta o disimular en una estantería. Es un mueble más. Sin embargo, JBL ha hecho un trabajo excelente para que esa masividad no se sienta tosca, sino robusta y premium.

El lenguaje de diseño sigue la línea de la familia PartyBox, pero refinada. El cuerpo está construido principalmente en plástico reciclado posconsumo de alta calidad (un buen detalle de sostenibilidad que cada vez valoramos más), con una rejilla metálica frontal que protege los drivers de cualquier golpe accidental. Lo que más me ha gustado es la sensación de durabilidad. Las esquinas y zonas críticas cuentan con refuerzos estratégicamente colocados. Esto te da la tranquilidad de que, si alguien lo golpea sin querer en medio de una fiesta o al cargarlo en el maletero del coche, el altavoz aguantará el tipo sin inmutarse.

¿Es resistente al agua? ¿Puedo usarlo en la piscina?

Sí, el JBL PartyBox 720 cuenta con certificación IPX4. Esto significa que es resistente a salpicaduras de agua desde cualquier dirección. No es sumergible (ni se te ocurra tirarlo a la piscina), pero si empieza a llover durante una barbacoa o si alguien le salpica agua mientras se tira "una bomba" en la piscina, el altavoz seguirá funcionando sin problemas. Además, las tapas de los puertos traseros están protegidas con goma para evitar que entre humedad en los conectores, lo que lo hace ideal para fiestas al aire libre sin miedo a los elementos.

Movilidad mejorada

Ruedas

Una de las dos ruedas del JBL PartyBox 720 / Fotografía de Christian Collado

Mover 31 kilos de peso no es tarea fácil, y aquí es donde se nota la experiencia de JBL en este formato. Han rediseñado las ruedas traseras, haciéndolas más anchas y resistentes que en generaciones anteriores. Esto, sumado a un asa superior ergonómica y robusta, hace que transportar el PartyBox 720 sea sorprendentemente sencillo en superficies planas.

Lo he arrastrado por el parqué del salón, por la alfombra, por el césped del jardín e incluso por un camino de tierra compacta, y en ningún momento he sentido que el altavoz fuera a volcar o que las ruedas fueran a ceder. Se desliza con suavidad y el asa aporta el control, casi como una maleta de viaje oversized. Eso sí, advierto: para subirlo por unas escaleras necesitarás ayuda o una espalda muy fuerte, porque ahí las ruedas no te salvan de la gravedad y los 31 kilos se notan.

Luces, cámara... ¡Acción!

Detalle del JBL PartyBox

Todo un espectáculo de luces en el JBL PartyBox 720 / Fotografía de Christian Collado

El frontal del altavoz está dominado por el espectáculo de luces, que ha sido completamente rediseñado para ser más envolvente. No estamos hablando de cuatro LEDs parpadeando sin sentido al estilo de los altavoces baratos que encuentras en el bazar. JBL ha integrado un sistema de iluminación complejo.

Tenemos dos grandes anillos que forman un símbolo de "infinito" alrededor de los woofers que crean un efecto de profundidad muy llamativo, tiras laterales que marcan el contorno, luces estroboscópicas arriba y abajo para dar ese efecto flash de discoteca, y una matriz de "estrellas" que parpadean aleatoriamente en el panel frontal. Todo esto es personalizable desde la app, pero incluso en modo automático, la sincronización con la música es hipnótica. No es molesto; al contrario, añade una capa de inmersión visual que convierte una simple lista de reproducción en una experiencia sensorial completa.

Sonido: potencia bruta con una delicadeza inesperada

Botonera

La botonera superior del JBL PartyBox 720 / Fotografía de Christian Collado

Cuando ves una hoja de especificaciones que dice "800 W", esperas volumen. Mucho volumen. Y sí, el PartyBox 720 puede sonar tan alto que te dolerán los oídos antes de llegar al 100%. Es capaz de llenar un jardín grande, una pista de baloncesto o un salón de bodas sin despeinarse. En interiores, ponerlo a más del 40% es arriesgarse a una visita de la policía. Pero lo que realmente me ha dejado boquiabierto no es la cantidad de sonido, sino la calidad.

JBL ha montado dos woofers gigantes de 243 mm (9 pulgadas) y dos tweeters de cúpula de 30 mm. Esta configuración de dos vías permite mover una cantidad de aire impresionante para los graves, pero manteniendo las frecuencias altas separadas y cristalinas.

¿Sirve para ver películas o solo para música?

Sirve, y de qué manera. Aunque es un altavoz mono (a menos que emparejes dos), la potencia y la profundidad de los graves lo convierten en una barra de sonido monstruosa. Las explosiones, los motores y los efectos de sonido tienen una pegada física que te hace vibrar el pecho, literalmente. Si tienes espacio para ponerlo cerca de la tele, la experiencia cinematográfica es brutal, mucho mejor que la de la mayoría de barras de sonido de gama media que carecen de un subwoofer de este calibre. Ver una película de acción con esto es redescubrir el cine en casa.

La sorpresa de la nitidez

A menudo, estos altavoces "de fiesta" pecan de tener unos graves tan exagerados y retumbantes que emborronan todo lo demás. Las voces se pierden, los platillos no suenan y todo es un "bumbum" constante que fatiga el oído. Aquí no.

He escuchado de todo durante estas semanas, y he podido comprobar cómo la separación de instrumentos es digna de un equipo Hi-Fi mucho más serio y menos festivo. Las voces se proyectan con claridad y presencia por encima de la línea de bajos, y los agudos tienen ese brillo característico de JBL sin llegar a ser estridentes ni sibilantes. Es un sonido equilibrado, potente y muy disfrutable.

AI Sound Boost: el ingeniero de sonido invisible

Parte de esta magia se debe al sistema AI Sound Boost. Según JBL, esta tecnología utiliza algoritmos de inteligencia artificial para analizar el audio entrante en tiempo real y optimizar la salida de los drivers para reducir la distorsión y maximizar el rango dinámico.

En la práctica, esto significa que el altavoz suena igual de bien al 10% de volumen que al 90%. No hay distorsión audible ni "clipping" cuando lo pones al máximo (aunque, repito, tus tímpanos pedirán clemencia antes), y cuando lo escuchas bajo, los graves no desaparecen, sino que mantienen su presencia y cuerpo gracias a una gestión inteligente de las frecuencias. Es una experiencia de escucha muy completa que se adapta a lo que le eches.

Conectividad y Auracast: el ecosistema cobra vida

Puertos de la parte trasera

Los puertos disponibles en la parte trasera del JBL PartyBox 720 / Fotografía de Christian Collado

Aquí es donde mi experiencia personal dio un giro de guion y donde el PartyBox 720 demuestra ser un producto de 2026. JBL ha apostado fuerte por Auracast, el nuevo estándar de Bluetooth que permite la transmisión de audio a múltiples dispositivos simultáneamente.

Yo tengo por casa un JBL Flip 7 y un Charge 6, altavoces portátiles fantásticos que uso para viajar o para la ducha, pero que juegan en otra liga si los comparas con los altavoces Bluetooth típicos que todos tenemos. Pensé: "¿Y si los conecto todos a la vez?". Dicho y hecho. Pulsando el botón de Auracast en el panel superior del PartyBox y en los altavoces pequeños, se sincronizaron al instante, sin apps de por medio ni configuraciones complejas.

Coloqué el PartyBox 720 al lado del televisor y los altavoces pequeños detrás del sofá, uno a cada lado. Puse la última temporada de Stranger Things.

El resultado fue indescriptible.

No es un sonido surround 5.1 real con canales discretos (todos reproducen lo mismo), pero la sensación de muro de sonido envolvente es espectacular. Tienes la pegada masiva del 720 delante, llenando la sala de graves y diálogos, y el relleno ambiental de los altavoces pequeños detrás, creando una burbuja sonora. Ver al Demogorgon rugir con 800 vatios de subwoofer haciendo temblar los cristales mientras los efectos de sonido te rodean es una experiencia que te recomiendo probar al menos una vez en la vida. Con un sistema así, te aseguro que se te quitan las ganas de volver al cine.

Puertos para todo

En la parte trasera, protegidos por una tapa de goma estanca, encontramos un arsenal de conexiones que amplían la versatilidad del equipo:

  • Entrada Auxiliar (3.5mm): para conectar cualquier cosa antigua o fuentes de audio analógicas.
  • USB-A: para reproducir música desde un pendrive (admite MP3, WAV, WMA) o cargar tu móvil (actúa como Powerbank para que la música no pare si tu teléfono muere).
  • 2 Entradas de Micrófono/Guitarra: tienen control de ganancia individual. Puedes montar un karaoke profesional en segundos o conectar una guitarra y usar el altavoz como amplificador. He probado a conectar una guitarra eléctrica y, aunque no sustituye a un ampli Fender valvular, el sonido es limpio, potente y con efectos, perfecto para ensayar o tocar en una fiesta informal.
  • Daisy Chain: entradas y salidas de audio para conectar varios PartyBox por cable si prefieres no usar el inalámbrico, ideal para instalaciones más profesionales.

¿Tiene batería integrada o tiene que estar enchufado?

Ojo con esto, porque es importante: El JBL PartyBox 720 NO trae batería integrada de serie. Funciona conectado a la corriente eléctrica. Sin embargo, tiene una ranura trasera donde puedes insertar hasta dos JBL Battery 600 (que se venden por separado). Con estas baterías, se convierte en un altavoz totalmente portátil con hasta 15 horas de autonomía. Es un concepto modular interesante: si solo lo usas en casa, no pagas por una batería que se degradará con los años. Si lo quieres sacar, compras la batería. Eso sí, prepara la cartera porque no son baratas, pero te dan una libertad total.

Experiencia de uso: de la barbacoa al salón

Durante estas semanas, el PartyBox 720 ha sido mi sombra. Y me he encontrado usándolo en situaciones que no esperaba, demostrando que no es solo un altavoz para fiestas locas.

La prueba del coche eléctrico (V2L)

Como mencionaba antes, mi unidad de prueba no venía con las baterías extraíbles para probar la portabilidad "real". Pero eso no me detuvo. He tenido la suerte de poder probar varios coches eléctricos con tecnología V2L (Vehicle-to-Load) a lo largo de estas últimas semanas, que básicamente me permite enchufar electrodomésticos al puerto de carga del coche.

Me llevé el PartyBox 720 a una quedada con amigos en el campo, lejos de cualquier enchufe convencional. Lo conecté al coche usando un adaptador V2L, subí el volumen y... magia. Al aire libre, donde el sonido suele dispersarse y perder fuerza, los 800 W del JBL brillaron. Los graves siguen teniendo pegada a 10 o 15 metros de distancia. La gente se quedaba mirando las luces y la potencia del sonido. Y gracias a la resistencia IPX4, no tuve que preocuparme demasiado por posibles salpicaduras.

El día a día: música para limpiar

Pero donde más me ha sorprendido es en el uso cotidiano, ese para el que supuestamente "no está pensado". Los domingos por la mañana, momento de limpieza general, suelo ponerme auriculares para aislarme. Con el PartyBox en el salón, simplemente subo el volumen. La música llena toda la casa (literalmente, se escucha perfecto desde la cocina, el baño o el dormitorio). La calidad de sonido a volumen medio-alto es tan agradable, tan llena de matices, que hace que barrer sea casi terapéutico. No es ruido, es música con cuerpo que te acompaña por toda la casa.

La app JBL PartyBox

La aplicación es el cerebro de la bestia y complementa perfectamente los controles físicos del panel superior. Desde ella puedes:

  • Ecualizar el sonido: ajustar graves, medios y agudos a tu gusto (aunque el perfil por defecto "JBL Signature" ya es excelente).
  • Controlar las luces: elegir patrones, colores, velocidad o apagarlo todo si quieres algo más discreto para ver una peli.
  • Efectos de DJ: tiene una botonera virtual para lanzar efectos de sonido (bocinas, scratch, aplausos...). Es divertido 5 minutos, luego no lo usas nunca más, pero ahí está para el momento "gracioso" de la fiesta.
  • Ajustes de micrófono: si usas el karaoke, puedes añadir eco, ajustar graves y agudos de la voz, etc.

La app es estable, rápida y se conecta al instante. Nada que objetar aquí, es un complemento útil y bien diseñado.

Mejores alternativas al JBL PartyBox 720

Si 800W te parecen demasiados (o pocos) o el presupuesto se te ajusta, el mercado ofrece otras opciones interesantes que podrías considerar:

1. Sony ULT TOWER 10

Sony ULT TOWER 10

El rival directo japonés. Ofrece una potencia similar y un botón "ULT" dedicado para unos graves que te despeinan. Su iluminación es también espectacular y 360 grados. A favor: el sonido de Sony es muy cálido y tiene un modo TV especial que optimiza el audio para contenido visual. En contra: no tiene la versatilidad de Auracast con altavoces pequeños de otras gamas y es aún más pesado.

2. Soundboks 4

Soundbooks 4

Si lo que quieres es portabilidad extrema, volumen brutal y durabilidad a prueba de bombas, el Soundboks es el rey. Es básicamente una maleta indestructible que suena altísimo (hasta 126 dB). A favor: batería incluida de larga duración (40h) e intercambiable fácilmente en segundos. En contra: la calidad de sonido es más "bruta" y menos refinada que la del JBL (menos graves profundos), no tiene luces y es estéticamente mucho más industrial.

3. JBL PartyBox Stage 320

JBL PartyBox Stage 320

El hermano pequeño. Si el 720 es demasiado grande, pesado o caro para ti, el PartyBox 320 o cualquier otro de los modelos anunciados el año pasado te da la misma experiencia "party" (luces, ruedas, sonido JBL, entradas de micro) pero en un formato más contenido y con batería integrada de serie. A favor: más portátil y autónomo desde la caja. En contra: pierdes mucha potencia bruta (240W vs 800W) y la pegada física de los subwoofers gigantes.

Conclusión: ¿vale la pena el JBL PartyBox 720?

JBL PartyBox con luces encendidas

El PartyBox 720 se ha convertido en uno de mis productos tecnológicos favoritos, de una manera completamente inesperada / Fotografía de Christian Collado

Toca responder a la gran pregunta. ¿Merece la pena gastarse 800 euros en un altavoz?

Si eres una persona que vive la música de fondo, a volumen bajo, y te molesta que los graves retumben o que las luces parpadeen... definitivamente no. Este producto sería como matar moscas a cañonazos para ti. Hay opciones más discretas y baratas que te harán más feliz.

Pero si eres de los que disfrutan sintiendo la música, no solo escuchándola. De los que organiza reuniones en casa, barbacoas, fiestas o simplemente quiere tener la experiencia de un concierto en su salón un martes cualquiera, el JBL PartyBox 720 es una inversión que vas a disfrutar cada segundo.

Es un producto que entra en la categoría de "caprichos que justifican su precio". No es barato, pero lo que ofrece a cambio (calidad de sonido, potencia, construcción y diversión) está a la altura.

JBL PartyBox 720

Como reflexión final, os diré algo muy personal: cuando el mensajero dejó la caja gigante en mi puerta, pensé "vaya trasto, a ver dónde pruebo yo esto". Ahora que se acerca el momento de devolverlo tras el análisis, me he sorprendido a mí mismo midiendo un rincón del salón y echando cuentas para comprarme uno.

Se ha convertido en ese elemento que enciendes nada más llegar a casa, que anima cualquier cena aburrida y que transforma una película normal en un evento cinematográfico. Es excesivo, es grande y es ruidoso. Y me encanta. Lo echaré mucho de menos cuando se vaya, porque ha conseguido que mi casa suene a vida.

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