La casita prefabricada más modesta es también increíblemente espaciosa por dentro
Todo lo que necesitas para vivir cabe en siete metros si sabes cómo aprovechar cada rincón con ingenio
Seguro que has oído hablar del movimiento de las tiny houses. Para algunos, es una filosofía de vida que propone que no necesitamos mucho espacio para vivir mejor. Pues bien, la empresa rumana Eco Tiny House le ha dado una vuelta de tuerca a este concepto con su modelo Tiny Amsterdam. Hablamos de una casita de apenas 7,2 metros de largo, pensada tanto para quienes buscan un refugio de vacaciones como para los que quieren vivir en ella como primera residencia. Lo curioso es que, aunque por fuera parece pequeña, por dentro el diseño hace auténticos juegos de magia para que no te sientas encerrado en ningún momento.
A diferencia de esas casas prefabricadas que se ven a veces en Estados Unidos, que parecen castillos sobre ruedas, la Tiny Amsterdam tiene un tamaño mucho más manejable y adaptado a lo que solemos ver en Europa. Está construida con madera de ingeniería y un tejado metálico que aguanta lo que le echen. Se monta sobre un remolque de doble eje, así que moverla no supone un problema. No obstante, el fabricante suele mostrarla instalada de forma semipermanente con una terraza de madera que es una maravilla; tiene sitio para sentarse fuera e incluso para un pequeño jacuzzi, demostrando que vivir en pocos metros no significa, ni mucho menos, renunciar a los caprichos.
Las apariencias engañan

En el interior de la Tiny Amsterdam está todo pensado para aprovechar el máximo espacio posible
Gracias a la cantidad de ventanales y a las puertas acristaladas, el interior se siente bien aireado y conectado con el entorno. Aquí se han olvidado de los típicos altillos que suelen tener estas casas y han puesto todo en una sola planta, buscando un diseño más fluido. Un detalle que me parece muy inteligente es que no hay un salón tradicional. En su lugar, el dormitorio principal se convierte en el corazón de la casa durante el día. La cama doble está montada sobre una estructura con mucho almacenaje y, cuando te apetece ver una película, solo tienes que bajar una pantalla y encender el proyector que está justo encima. Sin duda, es un rincón perfecto para desconectar.
En la parte central se encuentra la cocina, que es sorprendentemente amplia para el tamaño total habitable. Viene equipada con lo último en tecnología, como placa de inducción y lavavajillas, además de tener armarios de sobra para todo lo necesario. También incluye una mesa para dos que igual te sirve para desayunar que para pasar la mañana teletrabajando con el portátil. Justo al otro lado de la casa está el baño; es compacto, sí, pero no le falta de nada: tiene su lavabo, ducha e inodoro convencional. En New Atlas informan que la Tiny Amsterdam cuesta unos 78.490 euros antes de impuestos. Quizás no sea una opción para todos los bolsillos, pero para quien busque un estilo de vida más libre, eficiente y tecnológico, es una propuesta que invita a replantearse seriamente cuánto espacio necesitamos realmente para ser felices.

Esta casa tiene grandes ventanales
Para algunas personas, una casa de este tipo es la solución al precio de los pisos, sobre todo en una gran ciudad. Eso sí, hay que tener en cuenta que en España suelen poner bastantes impedimentos a la hora de poner una casa prefabricada, aunque sea móvil, en una finca rústica. Es recomendable informarse bien, ya que nos podemos meter en un lío. Ahora bien, esto no quiere decir que sea imposible.