Separar streamer y DAC ya no es una excentricidad: así es el ONIX Zenith XMT20
Shanling y ONIX lanzan un transporte de red con plataforma Linux y seis salidas digitales. Una solución de alta gama centrada en la pureza de la señal para quienes ya tienen un DAC externo
Shanling acaba de presentar el ONIX Zenith XMT20, un transporte de red que nace con una idea muy clara: si ya tienes un buen conversor en casa, no necesitas pagar por otro. Este equipo estrena una plataforma propia basada en Linux y se olvida de las soluciones todo en uno para centrarse en ser una fuente pura. Soporta de forma nativa TIDAL Connect, Qobuz Connect y ya viene con el sello de Roon Ready.
La noticia nos llega desde eCoustics, donde nos cuentan que este equipo es un caso curioso: no tiene DAC interno, es decir, no tiene salidas analógicas para conectar directamente a un amplificador. Este tipo de aparatos se lanzan con la idea de evitar que el ruido electrónico de los componentes de red ensucie la señal antes de llegar a un DAC externo de calidad. A diferencia de otros streamers más generalistas, aquí solo importan los ceros y los unos. Es como un transporte de CD, de los que ya hemos dado cuenta en una comparativa, pero aplicado al streaming.
Un transporte digital para no volverse loco




Lo que de verdad separa a este Zenith XMT20 de la competencia es cómo trata los datos. Para que la música suene con precisión, monta dos osciladores de cristal KDS que mantienen el reloj a raya. Esto es fundamental cuando manejas formatos de alta resolución, ya que cualquier desviación temporal mínima arruina la definición. Shanling no ha querido jugar a las adivinanzas y ha metido seis salidas digitales distintas para que lo conectes como te dé la gana.
La joya de la corona es su salida I²S asistida por FPGA. Si alguna vez has intentado conectar un transporte por I²S, sabrás que cada marca usa un patillaje distinto y es un dolor de cabeza; aquí tienes 10 configuraciones diferentes para que sea pinchar y listo. Por supuesto, también tienes las salidas clásicas como la AES/EBU, coaxial o USB, capaces de mover archivos DSD512 y PCM de hasta 768 kHz sin pestañear.
Si eres de los que aún guarda música en local, el chasis esconde una ranura SSD M.2 NVMe para almacenamiento interno y un puerto USB trasero que acepta unidades externas de hasta 2 TB. Todo se controla desde la app Eddict Controller, que además de gestionar el streaming, permite conectar una unidad de CD para reproducir o ripear tus discos directamente al disco interno con descarga automática de carátulas. Es un equipo de 5,2 kilos que se siente sólido y compite en precio con el DMP-A10 de Eversolo, aunque con una filosofía de transporte puro.
Este XMT20 llega a Europa por 2.399 euros, un precio que lo aleja de los productos de gran consumo. No hay Spotify Connect ni concesiones para el usuario ocasional; es una herramienta para quienes necesitan un puente digital que no toque la señal original. La arquitectura basada en Linux y la selección de componentes internos confirman un sistema que prioriza el silencio y la compatibilidad de las salidas digitales por encima de las modas.