Un robot humanoide se vuelve loco en medio de una demostración y acaba estampándose contra el suelo
El aparatoso fallo técnico que terminó confirmando que Iron no era un humano disfrazado
La carrera por crear el robot humanoide definitivo nos deja imágenes espectaculares. Sin ir más lejos, recientemente vimos uno que ha creado una startup robótica de Shanghái que se llama DroidUp. Aunque tiene mucho margen de mejora, el modelo que mostraron está bastante avanzado, hasta el punto de que se podrá comprar a finales de este año. Eso si, no esperes que sea barato, costará unos 137.000 dólares.
En esta ocasión, todo el protagonismo es para XPeng, la tecnológica china que ya conocemos por sus coches eléctricos. Sorprendió a todos el año pasado con Iron, un robot humanoide que caminaba con una soltura casi inquietante. Su paso era tan fluido que muchos llegaron a sospechar que aquello no podía ser real. Sin embargo, parece que en su última demostración pública en un centro comercial de Shenzhen, el exceso de confianza les pasó factura de la forma más estrepitosa posible.
De los errores se aprende
Jan 31: 🇨🇳 XPeng’s humanoid robot IRON made its street debut at MixC Shenzhen Bay…
— Byron Wan (@Byron_Wan) January 31, 2026
Oops… pic.twitter.com/0Uj1BaXznI
Todo iba sobre ruedas, hasta que Iron acabó estampándose contra el suelo. La escena posterior no tuvo mucho de futurista: tres operarios tuvieron que arrastrar el cuerpo de 70 kilos fuera de la vista de los curiosos, mientras se oían algunas risas entre la multitud. Lo irónico es que esta caída sirvió para confirmar que, efectivamente, no había un humano escondido dentro del traje.
Como era de esperar, el vídeo no tardó nada en hacerse viral en las redes sociales chinas, lo que obligó a He Xiaopeng, el CEO de la compañía, a dar la cara en Weibo, como informó el South China Morning Post. Su respuesta fue la típica metáfora del aprendizaje: comparó el accidente con los primeros pasos de un niño pequeño que necesita caerse para aprender a correr. Es un mensaje inspirador, sí, pero la realidad en las oficinas de XPeng debió ser algo más tensa. Al día siguiente, para evitar que el robot volviera a besar el suelo, decidieron no correr riesgos y lo exhibieron sujeto a una estructura de seguridad.
Se espera que Iron salga a la venta a finales de 2026
Lo cierto es que XPeng no es la única que sufre para mantener a sus robots en pie. Ya hemos visto escenas similares con el Optimus de Tesla o con el robot ruso AIdol, demostrando que el equilibrio sigue siendo el gran quebradero de cabeza de la industria. Mientras tanto, otros competidores como Unitree parecen ir un paso por delante en cuanto a resistencia, mostrando robots que aguantan patadas o que caminan miles de pasos bajo cero sin inmutarse. A pesar del traspié en el centro comercial, XPeng no piensa levantar el pie del acelerador y mantiene su plan de fabricar a Iron en masa antes de que termine el año.