Unison Research recupera la amplificación por separado en plena era del “todo en uno”
Previo y etapa híbridos de válvulas que recuperan la separación clásica con 220 W ampliables a 650 W en configuración mono
Que alguien saque un previo y una etapa separados en 2026 suena casi a acto de fe que hasta ahora parecía que sólo habían dado desde el Chi-Fi. Mientras el mercado mete DAC, streamer, previo y etapa en una caja, Unison Research presenta el Unico PRE v2 y el Unico DM v2, dos componentes híbridos que recuperan la separación clásica con paneles de aluminio macizo y acabados más contemporáneos.
Tal y como ha dado a conocer eCoustics, ambos equipos marcan un cambio visual sin abandonar la construcción artesanal italiana. Los acentos de madera siguen presentes pero testimoniales, como guiño al logo original. El logotipo funciona como interruptor de encendido, integrando marca y función sin artificios innecesarios.
Cuando un amplificador puede desdoblarse en dos monobloques




La construcción del DM v2 asigna un transformador de 750 VA a cada canal, funcionando de manera completamente independiente. Las interferencias entre canales desaparecen y la separación estéreo se mantiene intacta incluso cuando exiges toda la potencia. En altavoces difíciles de mover, la diferencia se nota inmediatamente: graves controlados y dinámica sin comprimir a volumen alto.
En modo estéreo entrega 220 W en 8 ohmios y 340 W en 4 ohmios, suficiente para altavoces de suelo exigentes. Pero aquí viene la parte interesante: si conectas dos DM v2 en configuración bridged mono, cada uno salta a 650 W continuos. Puedes empezar con uno como estéreo y añadir un segundo más adelante, similar a Emotiva con su serie DR.
El circuito combina válvulas en la entrada para calidez y textura con transistores MOSFET en la salida que aportan músculo real. La tecnología A.S.H.A. funciona en Clase A a volúmenes bajos —donde pasas la mayor parte del tiempo escuchando—, cambiando a Clase AB solo cuando subes mucho. Consigues sonido refinado sin el calor extremo ni el consumo brutal de Clase A pura.
La conectividad es directa: entradas XLR y RCA, trigger de encendido remoto y dobles bornes para bi-wiring. No hay DSP, corrección de sala ni Bluetooth. Es una etapa para sistemas donde cada función tiene su componente dedicado, al estilo Marantz AV30 y AMP30 pero orientada a estereofonía pura en lugar de cine multicanal.
El previo usa un circuito sin realimentación global, lo que significa que la señal no vuelve sobre sí misma para autocorregirse constantemente. El resultado es sonido más directo y transparente, sin ese barniz artificial que algunos integrados modernos añaden buscando impresionar en la primera escucha. Las válvulas de la primera etapa definen el carácter tonal, mientras el estado sólido posterior mantiene estabilidad.






En conectividad analógica ofrece tres entradas RCA de línea y tres XLR balanceadas, permitiendo conectar varios reproductores sin andar cambiando cables constantemente. La entrada de fono MM/MC dedicada acepta giradiscos directamente, con carga y ganancia ajustables desde atrás. Puedes adaptar cualquier cápsula sin abrir el chasis ni usar previo externo adicional, lo que siempre es un plus.
Las salidas incluyen dos RCA para bi-amplificación y XLR balanceada, permitiendo conectar una o dos etapas de potencia según necesites. La salida dual de subwoofer sin filtrar envía señal completa a dos subwoofers simultáneamente, dejando que ellos gestionen el corte de graves. El trigger de 12 V sincroniza encendido con amplificadores compatibles, evitando encender cada componente por separado.
El DAC integrado procesa formatos hasta PCM 384 kHz y DSD 256×, que ofrecen más detalle que el CD estándar siempre que tengas archivos de alta resolución. Las entradas digitales incluyen USB-B, dos coaxiales y dos ópticas, cubriendo prácticamente cualquier fuente: ordenador, reproductor de red, televisor o consola. La ausencia de streamer resulta llamativa cuando la competencia mete todo en una caja.
Pero tiene bastante lógica. Si estás dispuesto a gastarte 18.498 dólares en previo y etapa —7.499 y 10.999 respectivamente, sin altavoces ni cableado—, probablemente ya tengas o vayas a comprar un streamer dedicado de gama equivalente. El cambio estético hacia líneas más limpias reinterpreta la herencia italiana para un público que valora diseño contemporáneo sin renunciar a topologías clásicas.