WhatsApp refuerza la seguridad de cuentas con nuevos ajustes restrictivos
WhatsApp estrena un modo de seguridad extremo para perfiles de alto riesgo que endurece la privacidad y bloquea interacciones de desconocidos para frenar ciberataques dirigidos
WhatsApp acaba de activar Strict Account Settings, un modo de seguridad extremo diseñado para blindar perfiles con una exposición pública elevada. La aplicación permite que periodistas o cargos institucionales endurezcan radicalmente su privacidad para reducir las opciones de éxito de cualquier intrusión. Es la respuesta necesaria a la impunidad con la que opera el espionaje mediante spyware comercial.
Los detalles de este despliegue aparecen en Android Headlines, donde explican que este ajuste funciona como un modo de aislamiento opcional. Al activarlo, el sistema impone las restricciones más severas de la plataforma, bloqueando archivos adjuntos y llamadas de números desconocidos. Meta ha iniciado el despliegue esta semana y llegará de forma gradual a todos los usuarios de Android e iOS.
Rust para mitigar fallos de memoria en archivos multimedia
Este ajuste fuerza la privacidad a niveles máximos sin que tengas que configurar cada parámetro a mano. Strict Account Settings oculta la foto de perfil, la descripción y la hora de conexión a cualquier persona ajena a tu agenda. También desactiva las previsualizaciones de enlaces para evitar que servidores externos puedan rastrear la dirección IP de tu dispositivo al cargar una miniatura.
Para las comunicaciones de voz, la aplicación enruta las llamadas mediante servidores de WhatsApp, una medida que oculta los metadatos de red y tu ubicación real. Es una protección similar a la que ya hemos visto en otras funciones avanzadas para blindar chats, dificultando que un atacante realice un seguimiento físico mediante una simple llamada entrante que ni siquiera llegues a descolgar.
En la gestión de grupos, este modo restringe las invitaciones a contactos guardados en tu lista. Esta barrera es fundamental para evitar campañas de spam o ataques de ingeniería social coordinados. WhatsApp integra estos cambios mientras prepara los nombres de usuario, un paso previo que promete cambiar la plataforma al no obligar a compartir el número personal con extraños.
Bajo el capó, Meta ha ejecutado la mayor implantación global de librerías Rust para el manejo de contenidos multimedia. Al migrar parte del código C++ a este lenguaje, la compañía mitiga fallos de seguridad de memoria que suelen aprovechar los troyanos modernos como Pegasus. Es una arquitectura de defensa en profundidad que prioriza la robustez del código en la compartición de archivos pesados.
Este nuevo ajuste solo se activa desde el móvil principal, invalidando cualquier modificación desde versiones web o de escritorio por precaución. Con este despliegue, WhatsApp intenta igualar el Modo de Aislamiento de Apple, ofreciendo una red de seguridad extra. Aunque para la mayoría estos ajustes resulten molestos en el día a día, para un perfil de riesgo suponen una reducción de la vulnerabilidad real.
Toca evaluar si el tráfico constante a través de la infraestructura de Meta penaliza la latencia en las llamadas de voz. Estamos ante un cambio de arquitectura interna muy ambicioso que prioriza el blindaje del código sobre la agilidad de las funciones clásicas. Meta traslada así la responsabilidad de cerrar el perímetro directamente al usuario que maneja información sensible.