Estos auriculares enormes con driver planar de 100 mm cambian lo que esperas del sonido abierto

Nuevos auriculares planares de 100 mm con diseño abierto que buscan el equilibrio entre una construcción premium y un sonido neutro de alta fidelidad para el escritorio

Estos auriculares enormes con driver planar de 100 mm cambian lo que esperas del sonido abierto
El transductor magnético con diafragma de 500 nanómetros y la tecnología Full Drive permiten que el sonido fluya con una distorsión mínima y un control absoluto de la escena sonora
Publicado en Auriculares
Por por Sergio Agudo

Los Moondrop Skyland han llegado al mercado internacional como la propuesta de referencia de la marca en el sector de los auriculares planares abiertos. Este modelo monta un transductor magnético de 100 mm, buscando un posicionamiento competitivo frente a los grandes fabricantes del sector. Su disponibilidad en tiendas especializadas ya es efectiva a principios de este 2026.

Tal como recoge el portal especializado ON-Mag, la arquitectura de estos cascos es de tipo circumaural abierto. Al carecer de sellado físico en las copas, el flujo de aire permite una escena sonora más amplia y natural. Esto facilita una escucha detallada sin la presión acústica habitual de los modelos cerrados, ideal para el entorno doméstico.

Arquitectura lógica y control de distorsión

El componente central es su driver de 100 mm con un diafragma ultrafino de 500 nanómetros. Para gestionar esta superficie, se emplea la tecnología Full Drive, que distribuye el circuito activo por toda la membrana. Esto permite minimizar las vibraciones divididas, logrando un movimiento mucho más uniforme del diafragma incluso cuando se le exige un volumen de salida elevado.

La estructura interna se apoya en una matriz de imanes N55 optimizados, garantizando una fuerza constante sobre el transductor. Según los datos técnicos facilitados por Apos Audio, el sistema logra una distorsión armónica inferior al 0,05%. Esta cifra asegura una limpieza absoluta, permitiendo que las frecuencias más sutiles se perciban con total nitidez sin interferencias de fondo.

En el exterior, los auriculares presentan copas de aluminio y una diadema que busca durabilidad. El empleo de materiales como la fibra de carbono refuerza su construcción de gama alta. Con un peso de 450 gramos, los cascos se mantienen en la línea de los sistemas planares de sobremesa diseñados para ser utilizados con amplificación dedicada.

El uso de drivers de gran formato no es nuevo, e incluso se ha visto en dispositivos orientados al gaming. Sin embargo, Moondrop enfoca el Skyland hacia la reproducción neutra y controlada. Se prescinde de cualquier procesamiento digital, confiando la calidad final a la precisión del hardware y a la pureza del diseño acústico analógico.

Aunque en el mercado existen modelos de referencia más económicos, el Skyland se ubica en la nueva era de la alta fidelidad dominada por firmas asiáticas. Son productos con especificaciones de alto rendimiento que buscan ajustar el coste sin sacrificar la calidad de los componentes clave ni el rendimiento del transductor.

Con una impedancia de 60 ohmios y una sensibilidad de 96 dB, estos auriculares requieren un amplificador estacionario solvente. Los 799 dólares que cuestan se justifican en una construcción de aluminio y fibra de carbono, ofreciendo un rendimiento lineal que compite directamente con equipos que suelen duplicar esa cifra por simple prestigio de marca.

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