Adiós definitivo a los Tesla Model S y Model X: Musk confirma su muerte para convertir la fábrica en una línea de montaje de robots
El fin de una era. Tesla dejará de fabricar sus dos buques insignia para centrar todos sus recursos en la conducción autónoma y en los robots humanoides Optimus
Es una noticia que, aunque se veía venir por las cifras de ventas, no deja de impactar por lo que simboliza. Durante la llamada de resultados del cuarto trimestre, Elon Musk ha confirmado que Tesla dejará de fabricar el Model S y el Model X en el segundo trimestre de 2026. Algo llamativo, sobre todo porque sus ediciones de 2026 fueron lanzadas recientemente, después de haber dejado de comercializar la versión anterior en Europa a mediados de 2025.
Para los que seguimos la trayectoria de la marca, esto es mucho más que el fin de dos modelos. Es el cierre del capítulo que puso a Tesla en el mapa. El Model S (2012) demostró al mundo que un coche eléctrico podía ser sexy, rápido y deseable. El Model X (2015) nos enseñó que un SUV familiar podía tener puertas de halcón y acelerar como un deportivo.
He probado los Plaid y te aseguro que los vamos a echar de menos
La ironía del destino ha querido que, justo estas dos últimas semanas, haya tenido la oportunidad de probar a fondo las versiones Plaid de ambos modelos. Y mi sensación, a falta de publicar el análisis completo, es agridulce.
As we shift to an autonomous future, Model S & X production will wind down next quarter.
— Tesla (@Tesla) January 29, 2026
If you’d like to own one of them, now’s a good time to place your order.
Tesla wouldn’t be what it is today without Model S & X and their (early) owners – thank you for your support over… pic.twitter.com/4J06T1QjVM
Son, sin lugar a dudas, los coches definitivos de la marca a día de hoy. La brutalidad de sus tres motores, la tecnología que esconden y el refinamiento que han alcanzado tras años de actualizaciones los convierten en máquinas impresionantes. Que desaparezcan justo cuando mejor están es una lástima para el entusiasta del motor, aunque tenga todo el sentido del mundo para el accionista de Tesla.
De coches de lujo a fábrica de robots
Los números son fríos: en 2025, la pareja S/X apenas representó el 2,8% de los ingresos totales de Tesla y un pírrico 1,8% de las entregas. Mantener una línea de producción para estos volúmenes es un lujo que Musk ya no quiere permitirse.
Pero lo más interesante es el "para qué". La fábrica de Fremont no se va a quedar vacía. Musk ha sido claro: "Vamos a convertir ese espacio de producción en una fábrica de Optimus".
El objetivo es transformar las líneas de montaje de coches de lujo en el hogar de los robots humanoides de la compañía. Es el giro definitivo hacia ese "futuro autónomo" del que tanto habla Musk, donde los coches pasan a un segundo plano frente a la inteligencia artificial y la robótica. Así pues, si siempre soñaste con tener uno, tienes hasta mediados de 2026 para hacer tu pedido. Después, pasarán a ser historia de la automoción... y piezas de museo en una carretera dominada por robots.