Así son los diodos de luz nano-OLED: 100 veces más pequeños que una célula humana
Esta tecnología podrá tener múltiples usos, tanto a nivel científico como comercial
Los puntos de luz de alta precisión de pantallas del futuro podrán contar con un tamaño de diodos asombrosamente pequeño. Muestra de ello son los nuevos diodos nano-OLED, 100 veces más pequeños que el tamaño de una célula humana estándar, y que podrán servir para dispositivos como microscopios electrónicos o para pantallas ultra nítidas. Además, son de desarrollo europeo, ya que se han creado en Suiza.
Diodos de tamaño microscópico
Estos diodos nano-OLED han sido desarrollados por la ETH de Zurich en un desarrollo que ha llevado a cabo Chih-Jen Shih, profesor de ingeniería química que ha encabezado la investigación. Y, con el tamaño extremadamente reducido de estos diodos, se podrán llevar a cabo sustanciales mejoras en tecnologías como las de los microscopios, pantallas ultranítidas, e incluso se le pueden encontrar aplicaciones en la óptica ondulatoria.
"En un solo paso, la densidad de píxeles más elevada es ahora 2.500 veces mayor que antes", destaca al respecto Tomasso Marcato, también profesor del Departamento de Química y Biociencias Aplicadas de la ETH de Zúrich. "Una matriz hecha de nanopíxeles como fuente de luz sería capaz de iluminar las áreas más pequeñas de una muestra; las imágenes individuales podrían después unirse en un ordenador para brindar una imagen extremadamente detallada", añadió Shih sobre los usos potenciales que surgen con su avance tecnológico.
El avance en la tecnología de imagen
Puede que parezca que, si bien los avances en la pasada década fueron más sustanciales en cuanto a calidad de pantallas, en los últimos años haya sido menor este progreso. Sin embargo, solo basta con ver la calidad de las pantallas actuales de cualquier tipo de dispositivo (televisor, smartphone, tablet...) para darse cuenta de que, actualmente, incluso los dispositivos más baratos cuentan con una calidad con la que jamás habríamos soñado hace una década en dichos rangos de precio.
Hoy en día es fácil encontrar televisores con resolución 4K por menos de 300 euros (obviamente, la tecnología será inferior a la de modelos más caros) y pantallas de móviles con calidad Full HD y 120 Hz de tasa de refresco también por menos de ese dinero. Por tanto, aunque los avances actuales muestren saltos menos "impresionantes", la realidad es que jamás habíamos contado con pantallas de tanta calidad y, a su vez, accesibles para el público mayoritario.