El fin de la era del "dueño": Amazon y Microsoft no quieren que tengas un ordenador, quieren que te suscribas a uno porque es más rentable
La escasez de chips por la IA y el modelo de suscripción ya asentado en música y vídeo empujan hacia un futuro sin hardware propio
Jeff Bezos lleva tiempo defendiendo que el PC de toda la vida es un fósil: su apuesta es que acabaremos alquilando ordenadores en la nube a Amazon o Microsoft, igual que ya alquilamos música, pelis o juegos. La explosión de la IA, con DRAM y SSD por las nubes, podría empujar justo hacia ese modelo de renting digital permanente.
La visión del fundador de Amazon no es nueva, pero cobra relevancia ahora que la demanda brutal de chips para centros de datos está causando estragos en el mercado de consumo. En declaraciones recogidas por Windows Central, Bezos usa una metáfora tan simple como reveladora: visitó una cervecera histórica que exhibía un generador eléctrico de hace cien años como pieza de museo, y dice que ve ese generador del mismo modo que ve hoy los PCs locales.
La IA te empuja a la nube aunque no quieras

Los equipos como este pronto serán historia según Jeff Bezos
Su tesis es que el hardware doméstico perderá sentido frente a infraestructuras compartidas, exactamente igual que ocurrió con la electricidad cuando aparecieron las redes centralizadas. El modelo que dibuja es simple: solo posees la pantalla, el teclado y el ratón; el ordenador vive en la nube y lo pagas por suscripción. Microsoft ya experimentó con una versión cloud de Windows para consumo a partir de Windows 365, aunque el proyecto está aparcado.
La estrategia de Microsoft con Copilot va en esa dirección: lo mete en Outlook, Paint y hasta el Bloc de notas, vendiendo funciones que en muchos casos no funcionan como promete la publicidad. La idea es crear dependencia de servicios en la nube antes de cobrar por ellos. Mientras tanto, el hardware que necesitarías para montar un PC decente empieza a escasear y a subir de precio por culpa de la IA.
La alta demanda de chips de memoria RAM está dejando sin margen a fabricantes de PCs como Dell y ASUS, que ya avisan de subidas de precio en sus gamas. Empresas de memoria como Micron y Samsung priorizan pedidos de centros de datos y rechazan los de consumo. Micron ha cerrado su negocio de memorias RAM para usuarios domésticos. La siguiente pieza en notarlo será el almacenamiento SSD, también por la demanda de IA en la nube.
AMD avisó hace poco de subidas de precio en sus GPU por la escasez de componentes, exactamente el escenario que da argumentos a la tesis de Bezos: si montar un PC decente empieza a costar prohibitivo, alquilar potencia en la nube empieza a tener sentido económico. El juego en la nube ya demostró que hay público dispuesto a renunciar al hardware local.
Servicios como ChatGPT o Copilot cuestan millones de dólares al día y no generan beneficios todavía, pero están creando el hábito antes de intentar monetizarlo. Cientos de millones de usuarios ya renunciaron a poseer música, series y películas a cambio de Spotify o Netflix, ambos montados sobre Amazon Web Services. La demanda de IA está tensionando el mercado de memoria y almacenamiento, y ese cuello de botella refuerza la lógica del modelo de suscripción: si los componentes escasean y suben de precio, alquilar capacidad en la nube tiene más sentido que comprarte un equipo cada tres años.
Bezos lleva tiempo apostando por llevar el alquiler de equipos al ordenador completo, y la escasez de chips le está dando argumentos. El renting permanente lleva años ganando terreno en música, vídeo, juegos, software y hasta en operadoras móviles. El ordenador personal es la última frontera, y Amazon lleva décadas construyendo la infraestructura para que ese salto sea posible.