Elon Musk tiene claro quién es el único rival digno de Optimus: "La gente subestima a China, están a otro nivel en fabricación e IA"

Elon Musk señala a China como la única amenaza real para el reinado de Optimus, admitiendo que el país asiático juega en otra liga en cuanto a capacidad de producción e inteligencia artificial

Elon Musk tiene claro quién es el único rival digno de Optimus: "La gente subestima a China, están a otro nivel en fabricación e IA"
Mientras Tesla reorienta sus factorías para el ensamblaje de humanoides, empresas como Xpeng ya operan prototipos con estándares de automoción que discuten la hegemonía mecánica de occidente
Publicado en Tecnología
Por por Sergio Agudo

Elon Musk ha señalado a China como el único competidor real de Tesla, reconociendo que el país asiático domina los dos pilares necesarios para liderar esta era: la inteligencia artificial y la fabricación masiva. Según el ejecutivo, la capacidad china para escalar procesos industriales y su avance en modelos de IA gratuitos —que mejoran a un ritmo constante— sitúa a las firmas orientales como el rival a batir para el proyecto Optimus.

El portal CnEVPost recoge estas declaraciones realizadas durante la última conferencia de resultados de Tesla. Musk sostiene que la competencia más dura vendrá de oriente, advirtiendo de que en occidente se subestima un ecosistema que ya está demostrando su fuerza en sectores donde los fabricantes chinos ya superan a Tesla en volumen y tracción comercial.

El pulso por la autonomía antropomórfica

Lo más relevante del discurso de Musk es su confianza en que Optimus superará a cualquier robot chino en desarrollo. El CEO de Tesla argumenta que su ventaja reside en la inteligencia del mundo real y la destreza electromecánica, señalando el diseño de la mano —la pieza más compleja de la arquitectura robótica— como el factor donde Tesla mantiene una superioridad clara respecto a sus competidores.

Esta visión llega justo cuando la compañía está realizando cambios de calado en su estructura industrial, llegando a reorientar líneas de montaje enteras hacia los robots humanoides. Para Musk, el hardware es solo una parte; el valor real reside en la autonomía, una meta para la que ya se perfilan avances técnicos en el Optimus Gen 2 que prometen sensores y actuadores mucho más precisos.

Mientras Musk marca territorio, marcas chinas como Xpeng ya han movido ficha con Iron, un robot con movimientos fluidos que el propio Musk calificó como "nada mal". La firma china no es la única; actores como Unitree, UBTech o incluso Chery están acelerando sus prototipos. Xpeng, por ejemplo, anunció recientemente el ET1, un modelo desarrollado bajo estándares de automoción que busca la misma eficiencia que sus vehículos eléctricos.

La narrativa de Musk no se queda solo en la fábrica, ya que incluso proyecta a Optimus como el primer explorador en Marte para SpaceX. Sin embargo, la realidad indica que China domina la cadena de suministro de componentes mecánicos. Aunque Musk presuma de IA —cabría preguntarse si tiene motivos para hacerlo—, la capacidad de escala china podría inundar el mercado antes de que Tesla logre un precio competitivo.

El escenario planteado por el CEO de Tesla confirma que la robótica es la nueva frontera estratégica. No es un simple ejercicio de ingeniería, sino un pulso por el control de la fabricación autónoma global. Las cifras de inversión y el despliegue industrial de 2026 demuestran que, independientemente de quién lo diga, el sector ha dejado de ser una promesa para convertirse en una realidad comercial inminente.

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