He pasado varias semanas con este plato en la oficina y ya no concibo el vinilo sin él: análisis del Audio-Technica AT-LP7X

Un giradiscos manual pensado para quien quiere implicarse en el proceso y disfrutar del vinilo sin artificios ni atajos innecesarios

He pasado varias semanas con este plato en la oficina y ya no concibo el vinilo sin él: análisis del Audio-Technica AT-LP7X
El AT-LP7X combina ajuste manual, previo de phono integrado y una puesta a punto muy equilibrada, con un enfoque claro en dejar que la música fluya sin interferencias
Publicado en Tecnología
Por por Sergio Agudo

Audio-Technica tiene una solvencia demostrada en el mundo de los giradiscos. Es algo que nadie puede poner en duda: desde la gama de entrada más básica a propuestas cercanas a la gama alta como el ATH-ATLP8X, el fabricante japonés tiene de todo, para todos. Esa es una de sus bazas más fuertes; la otra es la calidad que atesoran todos sus equipos.

Precisamente ese último plato me pareció una gran opción dentro de su sector, lo que llevó a que en el momento de proponerme este análisis del Audio-Technica AT-LP7X no tuviera que pensarlo mucho. No nos engañemos, rara vez digo que no a algo relacionado con el audio. Pero es cierto que el "sí" es mucho más enfático cuando es un plato que viene de esta casa.

Las semanas que he pasado con esta unidad podrían ser el equivalente de volver a algo que es familiar, pero con un giro. En este caso no es un plato semiautomático de tracción directa, sino uno completamente manual de transmisión por correa. Y faltaría a la verdad si no dijese que ha sido una grandísima experiencia, pero eso mejor lo cuento a partir de aquí.

+ Pros

  • Diseño cuidado marca de la casa
  • Cápsula muy eficaz y solvente
  • Brazo robusto y preciso
  • Muy buena calidad de sonido
  • Sistema de ajuste bien explicado en el manual
  • Previo de phono incluido y compatible con agujas MM y MC
  • Tracción por correa bien resuelta

- Contras

  • Tapa hinge less, lo que significa quitarla y ponerla cada vez
  • El primer ajuste cuesta un poco
  • La selección de velocidad de giro es un poco contraintuitiva
90Sobre 100

Precio del Audio-Technica AT-LP7X y dónde comprar

El Audio-Technica AT-LP7X se puede conseguir a través de la web oficial del fabricante.

Audio-Technica | Comprar Audio-Technica AT-LP7X (799 €)

Ficha técinca de características

Audio-Technica AT-LP7X
Especificaciones
TipoGiradiscos de tracción por correa con motor servomotor de CC
Velocidades33 1/3 y 45 RPM
PlatoAcrílico de 20 mm (0,79") de grosor
Wow & Flutter< 0,1 % (WTD) a 3 kHz (JIS)
Relación señal/ruido> 60 dB
Niveles de salidaPHONO: 4,0 mV nominales a 1 kHz, 5 cm/seg
LÍNEA: 252 mV nominales a 1 kHz, 5 cm/seg
Ganancia de previo phonoMM: 36 dB nominal (RIAA)
MC: 56 dB nominal (RIAA)
Consumo5,5 W
Dimensiones450 × 352 × 157 mm (An. × Pr. × Al.)
PesoAprox. 7,6 kg
Temperatura de funcionamiento5 °C – 35 °C
Brazo
TipoBrazo estático equilibrado en forma de J
Longitud efectiva247 mm
Ajuste de avance15 mm
Ángulo máximo de error< 2,0°
Rango de fuerza de seguimiento0,0 – 4,0 g
Peso de cápsula aplicable14,0 – 19,5 g (sin subcontrapeso)
17,5 – 23,5 g (con contrapeso secundario ligero)
22,0 – 28,5 g (con contrapeso secundario pesado, se vende por separado)
Cápsula
ModeloAT-VM95E BK
TipoVM (imán móvil)
Impedancia de carga recomendada47.000 Ω
Voltaje de salida4,0 mV (1 kHz, 5 cm/seg)
Forma de agujaPunta elíptica adherida de 0,3 × 0,7 mil
CantileverTubo de aluminio
Rango de fuerza de seguimiento1,8 – 2,2 g (estándar 2,0 g)
Peso6,1 g
Adaptador de corriente
Entrada nominal100 – 240 V CA, 0,6 A máx., 50/60 Hz
Salida nominal12 V CC, 0,5 A
Longitud de cableAprox. 1,3 m
Auriculares de diadema
ModeloAT-LT10
PesoAprox. 10,7 g (con cables), 10,0 g (sin cables)
Ajuste de avance de cápsula-5,5 mm a +2,5 mm (con AT-VM95E)
Accesorios
IncluidosFunda protectora, plato, correa de transmisión, contrapeso, contrapeso secundario (ligero), cápsula AT-LT10 con cartucho AT-VM95E BK, adaptador 45 RPM, cable RCA (1,4 m), adaptador de CA (1,3 m), guantes
OpcionalesContrapeso secundario pesado, aguja de repuesto AT-VMN95E BK, portacápsulas AT-LT10, correa de repuesto exclusiva

Diseño

El diseño del Audio-Technica AT-LP7X sigue una línea muy reconocible dentro del catálogo del fabricante. No hay grandes alardes estéticos ni decisiones pensadas para destacar a primera vista, sino una aproximación sobria y bastante coherente con lo que uno espera de un giradiscos de este perfil. Es la misma filosofía que Vulkkano aplicó a su TD10, pero desde un punto de vista más premium: todo está donde tiene que estar y nada parece añadido por compromiso.

El plinto, acabado en negro mate, transmite una sensación de bloque compacto y bien asentado. No hay superficies brillantes ni contrastes llamativos, lo que ayuda a que el plato encaje con facilidad en prácticamente cualquier entorno. Es un diseño que quiere estar en tu salón y que no busca protagonismo, algo que en un equipo pensado para escuchar música durante horas tiene bastante sentido.

El brazo es otro de los elementos que mejor reflejan esta filosofía. A nivel visual es contenido, sin florituras, pero cuando te acercas se aprecia una construcción sólida y un buen nivel de ajuste. Los controles están bien integrados y no rompen la limpieza general del conjunto, lo que refuerza esa sensación de producto bien pensado más desde la funcionalidad que desde la exhibición.

La tapa antipolvo mantiene la misma coherencia estética, aunque introduce un inconveniente bastante a tener en cuenta, a saber: no tiene bisagras. No queda más remedio que retirarla por completo cuando se quiere usar el equipo —en mi caso así ha sido— y dejarla en otra parte ocupando espacio —y no es precisamente pequeña—. Es uno de los pocos "peros" importantes que tengo con la unidad. El resultado es muy bueno y limpio, pero el detalle de la tapa es una incomodidad que no todo el mundo pasará por alto.

En conjunto, el AT-LP7X apuesta por un diseño continuista, reconocible y muy alineado con la identidad de Audio-Technica. No es un plato que busque destacar por su apariencia, sino uno que acompaña bien al resto del sistema y se integra con facilidad en el espacio de escucha.

Ajuste y experiencia de uso

El primer ajuste de un giradiscos sigue siendo uno de los grandes muros de entrada al vinilo. Para quien no tiene experiencia, enfrentarse a contrapesos, anti-skating y brazos sin automatismos puede resultar más intimidante que estimulante. Los modelos totalmente automáticos esquivan ese problema, pero lo hacen a costa de una experiencia más plana, que no termina de reflejar todo lo que este formato puede ofrecer.

Al igual que ocurría con el Vulkkano TD10 o con el Audio-Technica AT-LP8X, aquí se opta por un planteamiento distinto: todo es manual y la responsabilidad recae en el usuario. El proceso de ajuste viene bien explicado en el manual que acompaña al plato, algo especialmente relevante en un modelo de este tipo. Una vez hecho, el ajuste manual del anti-skating funciona correctamente siempre que los contrapesos estén bien calibrados.

Ahora bien, no es un proceso tan inmediato como en el TD10. Si no se ha pasado antes por este tipo de ajuste, puede resultar algo más exigente. En mi caso llevó algo más de tiempo del esperado, aunque más por costumbre adquirida con otros platos que por un problema atribuible al propio AT-LP7X.

El montaje es bastante sencillo si sigues el manual al pie de la letra, incluida la colocación de la correa. Aquí vuelvo al ejemplo del Vulkkano TD10, que también es de tracción por correa pero tiene el mecanismo oculto, lo que hace que el proceso sea algo más engorroso. En el AT-LP7X, al quedar el servomotor a la vista, todo resulta mucho más inmediato y no tiene mayor misterio más allá de asegurarse de que la correa quede bien colocada, recta y sin dobleces.

Si has leído otros análisis míos de giradiscos ya sabrás que prefiero la tracción directa frente a los sistemas por correa. Estos últimos requieren cierto mantenimiento con el paso del tiempo, básicamente cambiar la banda elástica cuando toca, mientras que en la tracción directa ese problema desaparece. Y aunque aquí la correa está muy bien resuelta, lo cierto es que me habría encajado mejor ver en este modelo la tracción directa del AT-LP8X.

Volviendo a los controles manuales, en el plinto se sitúan la perilla de reproducción y la de selección de velocidad. Aquí tenemos un selector de tres posiciones: hacia arriba para reproducir a 33 rpm, al medio para parar y abajo para reproducir a 45 rpm. Funciona correctamente y el motor gira de manera constante, sin tirones. Ahora bien, las posiciones me han resultado un poco contraintuitivas por mi propia memoria muscular: estoy acostumbrado a bajar el selector para reproducir a 33 rpm, lo que ha llevado a alguna que otra situación cómica…

Junto a estos controles aparece la palanca de elevación del brazo, situada antes del contrapeso y del apéndice de la cápsula para posicionarla sobre el vinilo. Su recorrido es corto, lo justo para subir y bajar la aguja con precisión. La ejecución es correcta y transmite control; un recorrido mayor probablemente habría aumentado el margen de error en lugar de mejorar la experiencia.

Calidad de sonido

He pasado varias semanas con este plato en la oficina y ya no concibo el vinilo sin él: análisis del Audio-Technica AT-LP7X

El Audio-Technica AT-LP7X es un plato increíblemente versátil en lo que a sonido respecta

A la hora de juzgar un equipo de alta fidelidad conviene mirar siempre la cadena de señal completa. En mi caso, el AT-LP7X ha pasado por el stack de Fosi Audio que tanto me impresionó hace unos meses y termina en unas torres Teufel Ultima 40. En este contexto, el plato presenta un balance tonal muy compensado: graves con pegada y control, unos medios cálidos que no invaden y unos agudos con el brillo justo para no resultar fatigantes.

Frente al Vulkkano TD10 hay un detalle que se percibe rápido: el AT-LP7X no corta la señal en bajadas de nivel ni en los silencios. Todo lo que hay en el surco está ahí, para bien y para mal. Los pequeños cracks, clicks y pops aparecen con naturalidad, sin sensación de filtrado ni de limpieza artificial, que es justo lo que espero cuando pongo un vinilo.

Si tuviera que resumir su carácter en una frase, diría que no se interpone en la escucha. Tiene mucho de la firma sonora que ya conocía del AT-LP8X, pero aquí todo fluye con más continuidad. No hay cambios raros de carácter entre pasajes y las dinámicas aparecen tal y como están grabadas, sin que el plato intente imponer nada propio.

Como en otros análisis, no he recurrido a discos “de referencia” en sentido audiófilo, sino a la música que escucho a diario. Eso deja fuera jazz, clásica o folk tradicional, simplemente porque no forman parte de mi colección. Para probar un plato necesito discos que conozca bien, y en mi caso eso implica géneros bastante más directos y poco dados al academicismo.

He pasado varias semanas con este plato en la oficina y ya no concibo el vinilo sin él: análisis del Audio-Technica AT-LP7X

Detalle de la parte trasera y los conectores del Audio-Technica AT-LP7X | Imagen: Sergio Agudo

En ese contexto, una de las pruebas más claras fue el tech-thrash de los británicos Cryptic Shift. Visitations from Enceladus, con ese equilibrio entre lo retro y lo moderno, es un disco exigente en transitorios, y aquí el AT-LP7X no se achica: cuando tiene que sonar contundente, lo hace, con pegada, control y sin perder coherencia cuando la mezcla se vuelve densa.

Cambiando completamente de registro, Nexus Polaris de Covenant me sirvió para comprobar cómo se comporta con capas y separación instrumental. El black metal sinfónico trabaja más planos de los que parece, y el resultado fue muy satisfactorio: capas bien diferenciadas, texturas fáciles de seguir y una escena abierta en la que cada elemento encuentra su sitio sin volverse confuso.

También hubo espacio para algo más contenido, como Kveldssanger de Ulver. Es un disco que conozco bien y que no perdona exageraciones. Aquí el AT-LP7X se mostró especialmente cómodo: no dramatiza la sobriedad del álbum, sino que la refuerza, con voces e instrumentos secos y presentes, colocados en primer plano y con una naturalidad que invita a escuchar el disco entero.

Por este plato, durante las semanas que ha estado montado en mi oficina, han pasado artistas tan dispares como Lorna Shore, Triana, Wolfbrigade o Derby Motoretta’s Burrito Kachimba, y todos dejaron una sensación común: puede que el AT-LP7X no encaje en los estándares —siempre discutibles— del high-end más extremo, pero es un plato muy versátil y agradecido con lo que le pongas. Y, cuando se trata de escuchar música, eso pesa más que muchas etiquetas.

Mejores alternativas al Audio-Technica AT-LP7X

La primera alternativa clara es el Rega Planar 1 Plus. Comparte ese planteamiento de plato serio y directo al grano, pensado para sacar discos de la funda y ponerse a escuchar sin demasiadas vueltas. Frente al AT-LP7X, la comparación está en la calidad de construcción y en la consistencia mecánica, algo que se deja notar desde el primer contacto. También cuenta con previo de phono integrado, lo que facilita mucho la integración en equipos sencillos sin renunciar a un planteamiento claramente audiófilo.

Pro-Ject Debut Carbon EVO

La segunda alternativa es el Audio-Technica LP3XBT, que juega en otra liga en cuanto a planteamiento, pero puede tener sentido según el perfil de uso. Frente al enfoque más purista y manual del LP7X, aquí hablamos de un plato más automatizado y orientado a la comodidad, con previo de phono integrado y conectividad Bluetooth para facilitar la integración en equipos sencillos o con altavoces activos. No ofrece el mismo nivel de control ni de refinamiento mecánico, pero sí una experiencia más despreocupada y un ecosistema muy sólido dentro del catálogo de Audio-Technica.

Audio-Technica LP3XBT

Conclusión

El Audio-Technica AT-LP7X no es un plato para quien quiere poner un disco y olvidarse de todo lo demás. Aquí hay que ajustar, tocar y entender qué está pasando, pero nunca da la sensación de estar luchando contra el aparato. Al contrario: una vez superado ese primer contacto, todo empieza a encajar con bastante naturalidad.

Con el uso diario se percibe que es un plato bien pensado, sin decisiones raras ni concesiones absurdas. El brazo es estable, el previo integrado cumple de verdad y el conjunto transmite confianza desde el primer momento. No intenta impresionar con soluciones llamativas, sino que se centra en hacer bien lo básico, que al final es lo que más se agradece.

En lo sonoro, lo que más me ha convencido es su capacidad para adaptarse a discos muy distintos sin perder el tipo. No maquilla, no suaviza de más ni empuja el sonido hacia ningún sitio concreto. Simplemente deja que la música fluya, y eso hace que apetezca seguir cambiando discos sin estar pendiente de si el plato “va a poder con ello”.

No es el giradiscos para quien busca automatismos ni para quien quiere presumir de high-end extremo, pero sí para quien quiere escuchar vinilos con calma, sin complicaciones innecesarias y con un sonido muy bien resuelto. En ese punto intermedio —el de disfrutar de la música sin pelearte con el equipo— el AT-LP7X encaja sorprendentemente bien.

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