Mi equipo no cambió, pero empezó a sonar diferente: probamos el FiiO K15

Un DAC de sobremesa potente y coherente que brilla en sonido y control físico, pero tropieza en algunas funciones accesorias

Mi equipo no cambió, pero empezó a sonar diferente: probamos el FiiO K15
El FiiO K15 combina potencia, escena y comodidad de uso en un formato de escritorio serio, aunque no todas sus prestaciones están igual de pulidas
Publicado en Tecnología
Por por Sergio Agudo

Siempre desde Europa hemos mirado a los fabricantes de Chi-Fi —los equipos de alta fidelidad que vienen desde china, como el stack de Fosi Audio que analizamos hace unos meses— con cierto desdén, como si sólo por el hecho de venir de un país famoso por abaratar costes fuesen menos que los todopoderosos daneses o alemanes.

Hace ya tiempo que marcas como la ya citada Fosi, Eversolo y sus excelentes streamers, SMSL o Luxsin quienes, por cierto, acaban de lanzar un DAC con procesado por IA, vienen marcando parte de la agenda del Hi-Fi mundial. Y piden atención a base de desarrollos interesantísimos y buenos productos, te obligan a mirar en su dirección tanto si quieres, como si no.

Y ya que hablamos de DACs y de FiiO, vamos a detenernos en la nueva oferta de la marca que nos trajo el increíble K19 y el asequible y excelente K11 R2R —de cuyo sucesor puede que hablemos en el futuro... o no—: el DAC y amplificador de auriculares FiiO K15, que estuvo presente durante el encuentro de Zococity con los medios en Valencia y que hasta ahora no habíamos podido probar. Y ahora os cuento qué tal ha ido.

+ Pros

  • Amplia selección de salidas
  • Excelente conversión digital-analógica
  • Todos los accesorios incluidos en la caja
  • Buena refrigeración
  • Totalmente plug and play

- Contras

  • El streaming al DAC no es fácil de configurar
  • Necesita espacio libre para poder refrigerar adecuadamente
  • Satura ligeramente en las ganancias más altas
90Sobre 100

Precio del FiiO K15 y dónde comprar

El FiiO K15 se puede comprar a través de Zococity (distribuidor oficial de la marca en España) por 539,99 euros.

Comprar FiiO K11 R2R en Zococity (distribuidor oficial en España) | 539,99 €

Ficha técinca de características

FiiO K15 – Especificaciones
Generales
Nombre / modeloK15
Plataforma de hardwareControl principal: X2000; MCU: ESP32-S3; DAC: 2 × AK4497S; USB: XMOS XU316; Bluetooth: QCC5125; etapa de amplificación discreta con transistores MJE243G/MJE253G
Modos de funcionamientoModo USB DAC; modo de decodificación coaxial; modo de decodificación óptica; modo línea analógica; modo de entrada balanceada; modo receptor Bluetooth; modo de reproducción en streaming; modo de reproducción local
ColoresNegro / Plata
PesoAprox. 2100 g
DimensionesAprox. 244,6 × 213 × 66,8 mm
Control de volumenPerilla frontal; pantalla táctil; mando a distancia
MQACompatibilidad con decodificación completa MQA
Modo sin driversCompatible (modo conmutador)
Niveles de gananciaGanancia ultra alta; súper alta; alta; media; baja
BluetoothBluetooth 5.1, códecs SBC, AAC, aptX, aptX LL, aptX HD, aptX Adaptive, LDAC
PantallaPantalla LCD a color de 3,93", sin marcos, resolución 240 × 1020
Pantalla táctilCompatible
PEQEcualizador paramétrico de 10 bandas (sin procesamiento PEQ en entradas de línea y balanceada)
FiiO LinkPermite ajustar la configuración mediante la app FiiO
WiFiWiFi de doble banda 2,4 / 5 GHz
Actualización de firmwareFirmware del SoC: mediante el puerto USB-A trasero;
firmware de la MCU: mediante el puerto RS232 trasero;
firmware XMOS: mediante los puertos USB-C frontal o trasero
Mando a distanciaCompatible con mando IR (incluido)
Luz de la perillaColor y brillo personalizables; modos de iluminación fija o pulsación RGB
Frecuencias y formatos máximos (PEQ apagado)USB: hasta 768 kHz / 32 bits, DSD512 nativo;
coaxial: hasta 192 kHz / 24 bits, DSD64;
óptico: hasta 96 kHz / 24 bits;
streaming: hasta 384 kHz / 32 bits, DSD256 (DoP);
reproducción local: hasta 384 kHz / 32 bits, DSD256
Información en pantallaModo de trabajo, modo de salida, formato de pista, frecuencia de muestreo, estado del EQ, volumen, estado de red, códec Bluetooth, ganancia
Impedancia adaptativaSalida no balanceada (PO): 8–150 Ω; salida balanceada (BAL): 8–350 Ω
Controles y conectividad
PerillasPerilla de encendido / apagado ×1; perilla de nivel de salida analógica ×1; perilla de ganancia ×1; perilla de volumen con pulsador ×1; perilla de menú con pulsador ×1
Puertos USBUSB-C ×3 (2 de datos, 1 para regulación DSP RS232); USB-A ×1 (datos / reproducción local)
Salidas de auricularesJack 3,5 mm no balanceado
Salidas de auriculares balanceadas4,4 mm balanceado ×1; XLR4 balanceado ×1
Entradas digitalesEntrada óptica; entrada coaxial RCA
Salidas de líneaRCA no balanceada; XLR3 balanceada
Entradas de líneaRCA no balanceada; 4,4 mm balanceada
Interruptor deslizanteInterruptor de alimentación
Borne de tierraBorna tipo banana M4 (conexión directa del chasis)
EthernetPuerto RJ45 Gigabit (1000 Mbps)
Alimentación
Entrada de alimentaciónCA 100–240 V ~ 50/60 Hz; CC 12 V ≥ 2,5 A (una u otra)
BateríaNo incorpora batería
Salida de auriculares 6,35 mm – Ganancia ultra alta (USB / coaxial / óptica)
Potencia de salida≥ 1400 mW + 1400 mW (16 Ω); ≥ 1400 mW + 1400 mW (32 Ω); ≥ 180 mW + 180 mW (300 Ω), THD+N < 1%
Impedancia de salida< 1 Ω (32 Ω)
THD+N< 0,00054% (1 kHz / -12 dB @ 32 Ω)
Ruido< 5,3 μV (ponderado A)
Relación señal/ruido≥ 122 dB (ponderado A)
Diafonía≥ 76 dB (1 kHz @ 32 Ω)
Respuesta en frecuencia20 Hz–20 kHz: atenuación < 0,2 dB; 20 Hz–80 kHz: atenuación < 2,8 dB
Tensión de salida pico a pico> 20,6 Vp-p
Salida de auriculares 6,35 mm – Ganancia súper alta (USB / coaxial / óptica)
Potencia de salida≥ 1400 mW + 1400 mW (16 Ω); ≥ 760 mW + 760 mW (32 Ω); ≥ 90 mW + 90 mW (300 Ω), THD+N < 1%
Impedancia de salida< 1 Ω (32 Ω)
THD+N< 0,00058% (1 kHz / -10 dB @ 32 Ω)
Ruido< 5,3 μV (ponderado A)
Relación señal/ruido≥ 119 dB (ponderado A)
Diafonía≥ 76 dB (1 kHz @ 32 Ω)
Respuesta en frecuencia20 Hz–20 kHz: atenuación < 0,2 dB; 20 Hz–80 kHz: atenuación < 2,8 dB
Tensión de salida pico a pico> 14,6 Vp-p
Salida de línea RCA (USB / coaxial / óptica)
THD+N< 0,00071% (1 kHz / -11 dB @ 10 kΩ)
Relación señal/ruido≥ 119 dB (ponderado A)
Diafonía≥ 119 dB (1 kHz @ 10 kΩ)
Ruido< 2,6 μV (ponderado A)
Respuesta en frecuencia20 Hz–20 kHz: atenuación < 0,2 dB; 20 Hz–80 kHz: atenuación < 2,8 dB
Nivel de salida2,4 Vrms (1 kHz @ 10 kΩ)
Salida de auriculares balanceada 4,4 mm / XLR4 – Ganancia ultra alta
Potencia de salida≥ 1400 mW + 1400 mW (16 Ω); ≥ 3000 mW + 3000 mW (32 Ω); ≥ 700 mW + 700 mW (300 Ω), THD+N < 1%
Impedancia de salida< 1,5 Ω (32 Ω)
THD+N< 0,00059% (1 kHz / -13 dB @ 32 Ω)
Ruido< 9,5 μV (ponderado A)
Relación señal/ruido≥ 120 dB (ponderado A)
Diafonía≥ 116 dB (1 kHz @ 32 Ω)
Respuesta en frecuencia20 Hz–20 kHz: atenuación < 0,2 dB; 20 Hz–80 kHz: atenuación < 2,8 dB
Tensión de salida pico a pico> 41 Vp-p
Salida de auriculares balanceada 4,4 mm / XLR4 – Ganancia súper alta
Potencia de salida≥ 1400 mW + 1400 mW (16 Ω); ≥ 2800 mW + 2800 mW (32 Ω); ≥ 350 mW + 350 mW (300 Ω), THD+N < 1%
Impedancia de salida< 1,5 Ω (32 Ω)
THD+N< 0,00054% (1 kHz / -9 dB @ 32 Ω)
Ruido< 9,5 μV (ponderado A)
Relación señal/ruido≥ 120 dB (ponderado A)
Diafonía≥ 116 dB (1 kHz @ 32 Ω)
Respuesta en frecuencia20 Hz–20 kHz: atenuación < 0,2 dB; 20 Hz–80 kHz: atenuación < 2,8 dB
Tensión de salida pico a pico> 29 Vp-p
Salida de línea balanceada XLR3
THD+N< 0,00055% (1 kHz / -8 dB @ 10 kΩ)
Relación señal/ruido≥ 120 dB (ponderado A)
Diafonía≥ 117 dB (1 kHz @ 10 kΩ)
Ruido< 3,3 μV (ponderado A)
Respuesta en frecuencia20 Hz–20 kHz: atenuación < 0,2 dB; 20 Hz–80 kHz: atenuación < 2,8 dB
Nivel de salida4,8 Vrms (1 kHz @ 10 kΩ)

Diseño

Al hilo de lo que ha estado haciendo FiiO con el K11 R2R —y más recientemente con el K13 R2R–, aquí nos encontramos de nuevo con un factor de forma perfecto para el escritorio. El aparato no es pequeño, pero va a integrarse perfectamente lo pongas donde lo pongas: sea en el escritorio, o sea en el salón junto al resto de tu equipo Hi-Fi.

Más allá de las dimensiones, el K15 transmite una sensación de objeto pensado para ser usado a diario, no para ser exhibido. El chasis metálico es sobrio, sin concesiones estéticas innecesarias, con un acabado que no busca llamar la atención pero tampoco desaparecer. Es un diseño que no estorba visualmente y que envejece bien.

El frontal está claramente organizado y evita la saturación habitual de otros DACs de sobremesa. La pantalla es grande, legible a distancia razonable y aporta información útil sin convertir el aparato en un panel técnico intimidante. No hay animaciones superfluas ni menús barrocos: lo que ves es exactamente lo que necesitas saber en cada momento.

El uso de controles físicos dedicados —selectores de ganancia, modos de salida y volumen— refuerza esa idea de herramienta directa. Todo está donde esperas que esté, con un tacto firme y preciso, sin holguras ni sensación de componente económico. Es un dispositivo que se entiende sin abrir el manual, incluso si no vienes del mundo Hi-Fi.

En la parte trasera, la distribución de conexiones es amplia pero ordenada, con espacio suficiente entre tomas para no pelearte con cables gruesos o conectores balanceados. No hay sensación de apiñamiento ni improvisación: cada entrada y salida parece colocada pensando en un uso real, no en maximizar una lista de especificaciones.

También es relevante detenerse en el espinoso asunto de la disipación térmica. Las rejillas laterales y superiores no son decorativas: el K15 necesita respirar y lo deja claro desde el diseño. No se calienta en exceso, pero sí pide espacio, algo coherente con su planteamiento como equipo de escritorio serio, no como caja compacta para esconder.

En conjunto, el diseño del K15 no intenta competir con la estética “high-end” clásica ni con el minimalismo extremo. Su virtud está en otra parte: es un aparato cómodo, lógico y honesto, que no exige adaptación por parte del usuario. Lo colocas, lo conectas y encaja. ¿Y no es eso justo lo que queremos cuando compramos un equipo nuevo?

Calidad de sonido

Esto ya lo he dicho en otras ocasiones, pero merece la pena repetirlo: cada DAC tiene su propia firma sonora y reacciona diferente a distintos sets de altavoces. El caso del K15 no es diferente, así que lo he probado con dos parejas distintas de cajas autoamplificadas y con unos auriculares de driver planar para comprobar las diferencias entre ellos.

Vale la pena destacar que ambos sets de altavoces son equipo de estudio profesional, lo que significa que tienen un perfil analítico que me permite ir más allá de lo que mis altavoces Hi-Fi son capaces —y que conste en acta que no son malos en absoluto—. Además, estoy acostumbrado a usar ambos sets de manera indistinta para mezclar y comprobar resultados, con lo que conozco bien cómo responden ambos.

El objetivo de usar los auriculares de driver planar no es otro que medir la respuesta del amplificador de auriculares que este K15 lleva incorporado en el chasis. Y tenían que ser específicamente unos planares, ya que generalmente son más exigentes que los tradicionales de driver dinámico y normalmente necesitan un punto extra de potencia para poder exprimirlos al máximo.

Hablemos ahora de la firma sonora del K15. Estamos ante un DAC que, por encima de todo, intenta sonar muy analógico sin traicionar su herencia moderna. Esto quiere decir que tiene un fondo cálido que se podría asociar muy fácilmente con amplificadores de clase AB, pero que al mismo tiempo está fabricado en este siglo y no se achica con transitorios contundentes o con sonidos más afilados.

Pongamos esto en contexto. En el caso de producciones contemporáneas de metal, las guitarras suenan con mucho empaque. Se nota perfectamente su textura —yo incluso escuchaba pequeñas imprecisiones de fase que se habían dejado a propósito en determinadas mezclas—, el bajo añade muchísimo cuerpo y las baterías se sienten en el pecho.

Cuando saltamos a géneros como el rock alternativo, el sonido roomy clásico del género adquiere un protagonismo mucho más definido. Teniendo en cuenta lo que artistas como Jeff Buckley o Alice In Chains le fiaban a los micros de sala a la hora de hacer que sus baterías sonasen orgánicas y gigantes, resulta refrescante tener esta percepción.

En lo que respecta a la imagen estéreo, el K15 entrega un campo amplio y con separación instrumental bien definida. Esto es especialmente aparente en géneros como la electrónica, donde la separación entre capas debe ser precisa para que los instrumentos no suenen como una pelota, además de que determinados efectos "viajan" con una ruta perfectamente trazable entre altavoces o en el espectro sonoro de unos buenos auriculares.

Por supuesto, este DAC lleva la infame etiqueta Hi-Res Audio, lo que significa que tiene los componentes necesarios para reproducirlo, pero no dice absolutamente nada de cómo trata la señal. Y es curioso lo que he descubierto escuchando música con Tidal usando el DAC en modo exclusivo: en todos los soportes en los que lo he probado había un salto perceptible en escena sonora, separación de capas e incluso volumen. Creo que es la primera vez que veo que la etiqueta está puesta en un producto que puede justificarla.

El K15 cuenta con salidas RCA sin balancear y XLR balanceadas. He probado ambas, pero sólo porque podía he pasado la mayoría del tiempo de evaluación usando las XLR. Debo decir que su comportamiento ha sido impecable, sin ruidos de fondo en ningún momento, ni hiss a volúmenes altos siquiera. El negro absoluto que entrega cuando la música para es para que la competencia vaya tomando notas.

Controles y experiencia

Mi experiencia con este FiiO K15 y todo el control que he hecho del aparato ha sido fundamentalmente manual y, si tuviera que resumirlo en una frase, diría que interactuar con el dispositivo es altamente satisfactorio. Sí, se puede instalar la app FiiO Control —la que se puede ver en las capturas de pantalla sobre estas líneas— y controlarlo desde ahí, pero para poder hacerlo tienes que conectar el K15 a tu red con cable. El dispositivo no soporta WiFi —tampoco es que importe demasiado—, pero si no tienes una conexión cercana a tu estación de escucha... de poco sirve.

Los controles físicos del aparato te permiten hacer lo mismo que la app, así que en este caso, en el que es muy intuitivo utilizar los controles físicos para elegir la fuente considero que FiiO Control es redundante y está un poco de más. Sí la entiendo en el caso del FiiO K19, por ejemplo, que es un poco más obtuso de usar a nivel físico y que se conecta por Bluetooth al terminal, lo que pone las cosas algo más fáciles y justifica más su existencia, pero no es el caso en el K15.

La app también te permite personalizar el sonido con un ecualizador totalmente paramétrico, pero bajo mi punto de vista no es necesario. El ajuste de fábrica suena más que bien con cualquier cosa que le eches, el DAC lo trata con total naturalidad. No sólo no consigue justificar la existencia de la app, sino que dar un control tan granular al usuario es, en muchos casos, excesivo. Aquí es donde más se nota el Chi-Fi, en la acumulación de funciones y características por exceso.

Eso me lleva a hablar de una función que no he podido probar, dicho sea de paso, y no es otra que el streaming. Me habría gustado poder sacar algo en claro sobre su comporamiento, pero las instrucciones del fabricante para usarlo no están del todo claras. He tenido el dispositivo conectado a un router con cable, con los dispositivos desde los que iba a enviar música conectados a la misma red de manera inalámbrica, pero no he tenido éxito. Entiendo —más bien interpreto— que el dispositivo emisor sólo encuentra al K15 en redes cableadas, cosa que, al no tener un setup Hi-Fi en red completo, me deja fuera de la ecuación.

No es un drama, tengo en mi oficina un streamer que me tiene más que cubierto en ese sentido dentro de mi configuración de alta fidelidad tradicional, pero sí creo que aquí FiiO no ha entendido del todo qué buscan los usuarios. Es como si hubieran lanzado la característica dentro del paquete del dispositivo sólo para impresionar, sin haberla tenido resuelta del todo.

No obstante, quiero incidir una vez más en que la interacción física con el dispositivo es sobresaliente. Da la sensación de que estás usando una herramienta poderosa para tu sonido, porque lo es. Es una pena que a veces las decisiones que se toman vayan más pensadas, en apariencia, a aplacar las necesidades que el fabricante cree que los usuarios tienen, por encima de la simplicidad y de productos bien terminados.

Mejores alternativas al FiiO K15

Si buscas una alternativa premium con DAC dedicado y amplificación potente, el HIFIMAN EF600 es una opción interesante. Se sitúa en un rango similar al K15 y ofrece un módulo DAC Hymalaya Pro de la propia HIFIMAN, con potencia de salida sólida y conectividad completa, incluyendo soporte para auriculares de alta impedancia, diseño robusto y estética de escritorio que encaja en setups serios de audio.

HIFIMAN EF600

Si quieres dar un salto claro dentro del propio catálogo de la marca, el FiiO K17 es la alternativa natural al K15: un DAC y amplificador de sobremesa más ambicioso, con mayor potencia disponible, arquitectura interna más elaborada y un enfoque claramente orientado a setups exigentes. Es un equipo pensado para ser el centro de un sistema serio, con más margen dinámico y capacidad de control sobre auriculares difíciles, a cambio de un tamaño y un precio superiores.

FiiO K17

Conclusión

El FiiO K15 es un DAC que no intenta deslumbrar con artificios, sino convencer a base de coherencia. Su diseño está pensado para convivir contigo, no para imponerse, y su propuesta sonora encaja tanto en un entorno doméstico exigente como en un escritorio donde se escucha con atención. Es un equipo que transmite sensación de herramienta bien resuelta.

En lo puramente sonoro, el K15 demuestra que no todo es especificación y marketing. Tiene carácter, tiene cuerpo y tiene escena. No suena clínico ni exageradamente romántico: encuentra un punto intermedio muy agradable que invita a escuchar durante horas sin fatiga y sin sensación de artificio.

Donde aparecen las sombras es en la acumulación de funciones que no siempre están tan pulidas como deberían. La app y el streaming parecen añadidos más por tendencia que por necesidad real, especialmente cuando el control físico del aparato es tan bueno. Aquí, a riesgo de sonar como un disco rayado, es donde el Chi-Fi muestra su cara menos refinada.

Aun así, el balance general es claramente positivo. Si lo que buscas es un DAC de sobremesa potente, con amplia conectividad, excelente conversión y una experiencia física muy satisfactoria, el FiiO K15 es una opción sólida en su rango. No es perfecto, pero sí es honesto, y va a darte muchas horas de felicidad auditiva. Eso siempre debería ser lo más importante.

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