2025 fue el año en el que los smartphones volvieron al origen, ¿qué le pedimos a 2026?
Después de darle una vuelta de 360º a diferentes formatos, pantallas flexibles y móviles sin conectores ni botones, en 2025 hemos vuelto con buen criterio al punto de partida para mejorar dónde los usuarios sí queríamos mejorar...
Nos hemos pasado una década dándole vueltas al molino de la innovación y el desarrollo en una industria móvil veloz, volátil y voraz como ninguna. Las tres temidas 'uves'. Hemos visto cómo LG se perdía por el camino siendo el fabricante más valiente, con los formatos y factores de forma más disparatados.
También hemos vivido el auge de los fabricantes chinos con un potencial tecnológico casi infinito, la posterior caída de HUAWEI motivada por el veto de Donald Trump, el aterrizaje masivo de unos móviles plegables que aún buscan su sitio ahora pareciéndose a los móviles clásicos y, cómo no recordarlos, también vimos de refilón algunos smartphones con vidrios curvados y pantallas extendidas en 360 grados como las del espectacular Xiaomi Mi MIX Alpha que nunca fue un móvil para todos.
¿Y todo esto para llegar a dónde? Pues sí, después de tantos tumbos y tantas vueltas hemos completado ya un año 2025 que afortunadamente ha recuperado la cordura incluso también para los móviles y nuestros dispositivos de cabecera. Y esto lo decimos convencidos a pesar de que sabemos que la IA lo coloniza todo ahora junto con el software y ese valor añadido a veces intangible, pues ciertamente nos gusta que los fabricantes hayan abandonado carreras absurdas para traernos de vuelta cosas a nuestros terminales que nunca debieron irse.
Los móviles ya no se obsesionan con hacerlo todo, sino que quieren hacer las cosas bien recuperando diseños planos, más ergonómicos y más cómodos, construcciones más finas y versátiles con pantallas que por fin han dejado de crecer inexorablemente, contando incluso con una Sony que lo hace diferente en sus Xperia, y que ha querido traernos no sólo botones físicos que otros fabricantes también han adoptado al abrigo de Apple, quién sino, buscando un flagship phone que tenga audio-jack para un sonido sin pérdidas.
Un regreso al futuro, ahora mejor hecho
Como decíamos, en 2025 hemos vivido el retorno de algunas características que para muchos son clave y que se habían abandonado a su suerte en la procura de diseños novedosos, cosas imposibles y formatos diferenciales. Por fin hemos dicho adiós a diseños cada vez con menos botones y controles, también hemos despedido curvas extrañas y pantallas extendidas que en la mayoría de ocasiones eran inútiles, y esto ha hecho que los precios se contengan y que los móviles mejoren donde tienen que mejorar, que es en la experiencia final del usuario.
- Hola, pantallas planas, sois bienvenidas. Para mi es interesante analizar cómo nos habíamos acostumbrado a esos vidrios curvados, que sin embargo eran más incómodos y más frágiles. La vuelta de las pantallas planas devuelve la funcionalidad completa del S-Pen en Samsung y nos evita pulsaciones fantasma, además de conseguir móviles más robustos.
- Los diseños ultrafinos no son tan importantes, pero sí lo es ver cómo estas construcciones ahora más lógicas, con marcos metálicos que no precisan engastar vidrios complicados, ha permitido volver a ver móviles mucho más contenidos en tamaño y volumen, más versátiles y cómodos. Esto es clave, porque también hay más espacio para la batería al no hacer cambalaches para integrar componentes internos.
- Me encanta también ver cómo los botones físicos vuelven a algunos smartphones, y es que ciertamente no es útil dejarlo todo en manos de una pantalla de enormes dimensiones. Yo quiero poder subir el volumen de la música sin sacar el móvil del bolsillo como también me gusta controlar la cámara con un botón físico que me permita disparar con un control total cuando la escena esté perfectamente enfocada. Son bienvenidos de nuevo también los botones físicos, porque son útiles.
- Tampoco sé por qué hemos asumido que los móviles tienen que renunciar a todos los conectores, pero me gusta ver que Sony ha recuperado para su Xperia 1 VII el audio-jack estándar de 3,5 milímetros para auriculares. Esto le permite diferenciarse, usar su marca Walkman como es debido y prometer el audio sin pérdidas que los audiófilos quieren, sin aderezos inalámbricos ni protocolos extraños.
- Por fin son una prioridad las baterías de gran capacidad que los fabricantes chinos han adoptado en masa y por ahora de forma casi exclusiva, avanzando en un terreno en el que hace años que estábamos estancados. Este punto es el más importante, sin duda alguna, y el que más queremos ver evolucionar el año próximo.
La saturación o la inflación como motores del cambio: ¿qué tienen que tener los móviles en 2026 para seguir convenciéndonos?
Pues bien, no sabemos si ha sido la saturación de modelos y nuevos formatos, contando con los plegables, los que han hecho a los fabricantes volver al origen para evolucionar de la forma más coherente posible. También ha podido ser la creciente inflación global que hemos vivido, con una menor inversión en I+D y menos dinero para probar prototipos de formatos novedosos.
Sea cual sea el motivo ya hemos pasado ese punto de inflexión y el motor del cambio ya han arrancado, así que sólo esperamos un 2026 que confirme y nos convenza de que el camino es el correcto. ¿Qué le pedimos entonces a los nuevos móviles del nuevo año?
- No sé si los móviles plegables deben convertirse en el mainstream que busca Samsung, pero lo que sí sé es que los formatos novedosos deberían concentrarse en esta categoría plegable y dejar que los flagship más clasicos, los bar phones, crezcan como lo que son.
- Me gustaría también que la fotografía móvil prémium deje de crecer en tamaño y busque optimización bien sea en sensores de más calidad o con mejor post-procesado. Esto lo digo porque los gigantones chinos han demostrado que sí, que mucha gente puede querer cámaras compactas pegadas a teléfonos de grandes prestaciones, pero es que esto no es cómodo en el día a día para la mayoría de nosotros. ¡Hemos visto "jorobas" de un grosor superior a las monedas de 2 euros!
- Un punto también a valorar sería la recuperación, por qué no, de la memoria expandible con tarjetas microSD. Si ya hemos recuperado botones físicos y conectores, porque son útiles, la memoria expandible lo es también y además nos permite compartir de forma física y en segundos todo el contenido del dispositivo, simplemente extrayendo la tarjeta e introduciéndola en un PC u otro dispositivo. ¿Por qué todo tiene que ser inalámbrico y/o más incómodo?
- Sin duda y muy importante, el software y la experiencia tienen que seguir limpiándose. Digo esto porque Google muestra el camino con sus Pixel pero los fabricantes están a otras cosas, buscando valor añadido e IA por todas partes en el caso de una Samsung que debe renovar su experiencia, mientras que otros quieren monetizar metiendo publicidad y otros servicios incluso en la pantalla de bloqueo. Del bloatware sólo diré que... ¡No queremos programas inútiles preinstalados!
El ejemplo claro para mi es Sony y su Xperia 1 VII, pero los precios tienen que ser más honestos
El futuro de nuestros móviles me queda claro que será menos espectacular, pero también más lógico y más personal, más humano. Dado que la IA nos acompañará en esta aventura no dudo que los móviles se adaptarán mucho más a nuestro tipo de uso, a nuestras necesidades y a nuestros gustos, eso lo doy por hecho, pero me gustaría disponer de opciones que no hagan concesiones y no renuncien a lo importante de una experiencia más cercana a nuestras necesidades.
Para mi, no tengo dudas, el claro ejemplo de evolución lógica lo marca Sony aunque el mercado no haya acompañado al gigante de Minato con ventas y resultados, pues sus Xperia han perdido casi la esperanza de volver al primer nivel, y eso que el último flagship phone de la marca japonesa que he dejado como ejemplo en vídeo, el Xperia 1 VII, no ha renunciado a nada ni ha hecho concesiones.
Tiene un diseño cuidado al milímetro, con materiales de alta calidad y un acabado de precisión. Aspecto simétrico, cómodo en mano y con todo detalle. Tecnología para aburrir pero con pantalla plana, conector audio-jack, memoria expandible, cámaras de altas prestaciones (a las que Sony no les saca todo el partido a pesar de fabricar los sensores) y una falta de optimización y de saber venderlo casi preocupante que lastra el dispositivo.
Pero sobre todo, lo que necesitamos son precios más honestos, pues este Sony que pongo de ejemplo parte de unos 1.499 euros absolutamente incoherentes para un dispositivo que quiere recuperar el terreno perdido, que ofrece todo lo que buscamos muchos usuarios pero que se queda lejísimos de ser una opción factible, pues le falta optimización, le falta experiencia y valor añadido en cuanto a software y sobre todo, le falta ese precio que nos convenza para meterlo en las quinielas.